Friday, September 03, 2010   Login
 Comentario Julio 2010 Minimize

Las revelaciones de wikileaks sobre el diario de la guerra en Afganistán


El lunes pasado el sitio Internet Wikileaks, en conjunto con los prestigiosos cotidianos tradicionales, el New York Times, the Guardian de Londres y Der Spiegel de Alemania, publicó miles de documentos clasificados, con unas 92,000 páginas escritas por el ejército estadounidense sobre la guerra en Afganistán.
Wikileaks, es un sitio Internet que se ha dado como misión revelar las verdaderas intenciones de los gobiernos, de las multinacionales y otras instancias de poder y se plantea funcionar como una agencia de informaciones de la sociedad civil. Wikileaks ya se había hecho famoso con la publicación en marzo pasado de un video filmado por un helicóptero estadounidense y que mostraba la matanza de al menos 12 personas civiles, dos de los cuales eran empleados de la agencia noticiosa Reuter.
Julian Assange, el informático australiano, dueño de Wikileaks, ha señalado que cuenta con unos 15,000 otros documentos que revelará dentro de poco cuando se terminen de revisar, para que no afecten específicamente a soldados estadounidenses.
Las autoridades estadounidense no han negado la autenticidad de los documentos, al contrario, buscan desesperadamente quien fue el culpable en sus filas de filtrar la documentación. La principal argumentación es que ellos no revelan toda la situación o que son antiguos y que, además es irresponsable darlos a conocer porque podrían poner en peligro los soldados en estadounidenses en Afganistán. Otros, como el secretario de prensa de la casa Blanca, argumentan, que los documentos no revelaban nada nuevo. La Casa Blanca negó haber presionado los diarios de publicar la información, pero está claro que la publicación ha roto la imagen de guerra victoriosa que desean proyectar ante la opinión pública estadounidense.
La estrategia de wikileaks al trabajar con tres gigantes de la prensa tradicional mundial, da aún mayor credibilidad a las informaciones divulgadas que en la práctica revelan que Estados Unidos no está ganando la guerra en Afganistán;  que se multiplican los daños colaterales y los civiles muertos en acciones con lo que pierden aún más la pelea por los corazones y las mentes como lo señalan que es lo esencial, los expertos de las guerras modernas.
El paralelo de los diarios de guerra de Wikileaks con los llamados documentos del Pentágono es evidente. Como se recordará, Daniel Ellsberg, filtró en 1971 los Documentos del Pentágono, que consistían en miles de páginas de un estudio confidencial que revelaba la historia secreta de la guerra de en Vietnam, lo que según muchos analistas contribuyó al fin de esa guerra porque contribuyeron a cambiar de manera definitiva la opinión pública estadounidense.
En este caso quizás la influencia de estos documentos será menos importante, por cuanto no existe el movimiento social por la paz que existía en torno a la guerra de Vietnam.
Varios factores abundan en ese sentido, en primer lugar, el control de la información durante esta guerra ha sido bastante eficaz al producir la amalgama entre los ataques suicidas contra las torres del World Trade Center el 11 de septiembre de 2001 y la intervención en Afganistán por parte de la OTAN que se ha transformado finalmente en guerra de ocupación y Nation Building. Pero no están claros los objetivos estratégicos porque fue finalmente la invasión de Irak, que en ningún caso estaba mezclada con los atentados de 2001, lo que acaparó la atención hasta el último año cuando se vio cada vez más claramente que la situación en Afganistán no es como se la presentaba oficialmente.
Los diarios de guerra en Afganistán confirman efectivamente que las fuerzas de seguridad de Paquistán son responsables de armar y apoyar los Talibanes hasta el día de hoy. Se trata de una información que es corroborada por todos los analistas que conocen la región y revela el fracaso de la estrategia de apoyo millonario al gobierno paquistaní por parte de Washington.
Otra revelación, es que los talibanes, tiene un poder de ataque importante porque cuentan con los famosos misiles tierra aire que les permitieron poner en jaque las fuerzas soviéticas de ocupación en los años ochenta. Como se recordará, fue gracias al apoyo estadounidense en armas que los afganos derrotaron el ejército soviético y son los mismos que después se transformaron en los talibanes (estudiosos del Q´ran) con apoyo de Paquistán en los enemigos jurados de Washington y tomaron Kabul en 1995 y que gracias a otro aliado de Washington, Ussama Bin Laden transformaron en refugio a Afganistán de la red Al Qaeda.
En ese marco, no es sorprendente que las fuerzas que se oponen a la presencia estadounidense en Afganistán cuenten con material mucho más sofisticado que lo que señalaba hasta ahora la prensa, que acusaba los explosivos improvisados de ser la principal arma de los talibanes. Los documentos revelan que el pretendido accidente de un helicóptero Chinook el 30 de mayo de 2007, que causó la muerte de sus 7 pasajeros, entre ellos de un canadiense, no fue un accidente, sino que más bien un ataque afgano con un misil tierra-aire.
Otra revelación de los documentos, es que según wikileaks, ameritan investigaciones para ver si numerosas acciones estadounidenses podrían ser consideradas por la justicia internacional como crímenes de guerra. Entre ellas la existencia de una fuerza especial bajo el número 373, cuyo rol es el de perseguir y matar los altos dirigentes talibanes. Algo que es reñido con el derecho de guerra y el derecho internacional. Los documentos revelan también las muertes de civiles inocentes por las fuerzas militares como fue la muerte de dos adolescentes en manos de soldados canadienses en febrero de 2009.
Está claro que Washington ha fracasado en llevar ante la justicia al presunto culpable de los ataques suicidas del 11 de septiembre de 2001, Ussama Bin Laden, en el intertanto consiguió desalojar Sadam Husein en Irak, e instalarse para extraer sus ricos recursos naturales, hizo embarcar la OTAN en una guerra de ocupación, la más larga desde la segunda guerra mundial, en Afganistán, sin conseguir pacificar ese país y contribuyó a extender la inestabilidad a toda la región sir resolver el conflicto israelo-palestino que según diversos analistas es la piedra de toque de la crisis en el oriente medio.
En ese marco, los diarios de la guerra en Afganistán revelados por wikileaks, confirman que la guerra no puede ser ganada militarmente, que los Estados Unidos y sus aliados están un pantano como el de Vietnam y que es necesaria la diplomacia para asegurar que Afganistán no sea usada como plataforma de ataques de carácter terrorista contra otros países. Ello sería el verdadero debate.
Ciertamente, las informaciones de wikileaks confirman que la primera víctima en una guerra es la verdad – como reza ese antiguo adagio.
Pero, desde una perspectiva más amplia, ellas confirman que no todo está perdido en esta era de big brother y de control de la información. El Internet y otras nuevas tecnologías de la información pueden efectivamente servir  para que los ciudadanos sean mejor informados de las realidades, aunque sea tarde.

 

El debate sobre el formulario largo del censo en Canadá

 

Esta semana se realizaron las audiencias sobre la decisión del ministro conservador Tony Clement de eliminar la obligación de responder al formulario largo del censo canadiense que se debe aplicar en 2011.
Como se recordará, fue en medio del verano nórdico y, esperando que nadie lo notaría, que el gobierno federal canadiense aprovechó para anunciar, sin publicitarlo, que eliminaba el carácter obligatorio del llamado formulario largo del censo canadiense al que un 25% de las familias canadienses deben responder cada diez años.
La justificación del gobierno es que consideraba que era una intrusión en la vida privada de los ciudadanos. La audiencia de esta semana en el parlamento, en medio del receso estival, mostró que se trata de un tema que, aunque podría haber pasado efectivamente desapercibido, ha causado un verdadero revuelo, que puede costarle muy caro al gobierno conservador porque suma nuevos detractores al gobierno del primer ministro conservador Stephen Harper, por su deriva oscurantista, autoritaria y ultraconservadora. El que un tema de esta naturaleza bastante técnica o de debate entre expertos estadísticos pueda causar tal revuelo es un índice importante de un cambio de sentimiento en la opinión pública canadiense.
En efecto, la decisión del ministro Tony Clement ha hecho gastar mucha tinta. El censo canadiense es considerado uno de los mejores del mundo, desde el punto de vista de su fidelidad científica. Desde los ministerios hasta las municipalidades, las empresas, las universidades, los grupos de defensa de minorías, en suma todos los sectores de la sociedad los utilizan para fundamentar con un apoyo científico el estado de Canadá y formular las políticas públicas, desde la construcción de escuelas, las políticas de salud. También las estrategias de presión y las exigencias de los grupos que trabajan en defensa de los pobres, hasta la determinación de los derechos de las minorías lingüísticas son fundamentadas con datos del censo. En ese marco, el que pueda ponerse en duda los resultados del censo permitiría que el estado pueda sustraerse de una serie acciones al argumentar que no existe la necesidad planteada por un grupo de presión.
El argumento del gobierno Harper es que el estado no tiene derecho a encarcelar quienes no desean informarle sobre el número de salas de baño que tienen en sus casas. Plantea entonces que en lugar de enviar el formulario obligatorio se enviará a un mayor número de hogares un formulario voluntario que debiera permitir cumplir con los objetivos científicos.
Según se ha revelado, el ministro Clement no dijo la verdad cuando señaló que la decisión era tomada con el consejo de Estadísticas Canadá y que no habría problemas. El jefe de estadísticas Canadá Munir Scheikh se sacrificó y declaró en su carta de renuncia que en ningún caso una encuesta voluntaria podría remplazar los resultados de la encuesta obligatoria.
Todos los observadores afirman efectivamente que en caso de encuesta voluntaria los resultados serían falseados porque aquellos sectores de mayores ingresos, tendrían tendencia a responder a los cuestionarios, mientras los sectores de bajos recursos, los inmigrantes y otros sectores minoritarios serían más reticentes en responder al formulario.
Por otro lado, el cuestionario largo, no incluye la pregunta sobre el número de salas de baño como lo argumentaba el ministro. Además desde su establecimiento en 1971, nunca nadie ha debido ir a la cárcel por no responder, a pesar que es lo que establece la ley. Además las quejas por el carácter obligatorio del censo eran mínimas. Por ello se trataba de un problema que no era tal, para nadie, excepto para el gobierno de Harper.
Por otro lado, el carácter obligatorio, le permite a estadísticas Canadá el hacer un seguimiento que se traduce en que el 98% de las familias responde al cuestionario largo, transformándolo en un instrumento fidedigno y disponible a todos, para evaluar el estado de la población en Canadá, el desempeño de las políticas públicas.
Las encuestas revelan que la mayoría de los canadienses se oponen a la decisión del gobierno conservador - que insiste en que efectivamente no corresponde al estado el inmiscuirse en como viven los ciudadanos. Con ello se revela una política defendida por los sectores ultraconservadores, que consideran que el estado no debe existir y todo debe funcionar de acuerdo a la mano invisible del mercado.
Inscrito dentro de las iniciativas gubernamentales del gobierno minoritario conservador de Stephen Harper de los últimos tiempos, esta medida ha adquirido el carácter de un símbolo que revela que efectivamente el gobierno conservador ha decidido actuar como un gobierno mayoritario e imponer su agenda ultraconservadora porque no cree poder obtener un gobierno mayoritario y cree que puede efectivamente gobernar como gobierno mayoritario gracias a la división de la oposición imponiendo así cambios profundos de todo tipo en el Canadá. Entre otros, la imposición de una agenda represiva en materia de justicia en lugar de la lógica de rehabilitación que impregnaba el sistema judiciario canadiense; la reducción de fondos para las organizaciones de mujeres porque esos fondos no pueden servir a objetivos de investigación; reducción de fondos para la agencia que estudia el cambio climático en Canadá; la propuesta reciente de una legislación que busca abolir las tímidas políticas de discriminación positiva en la función pública federal, con lo que será aún más difícil para las mujeres el acceder a mejores puestos, y a los inmigrantes o hijos de inmigrantes de acceder. Ellos son sólo algunos elementos que revelan los intentos solapados de variar las orientaciones del estado canadiense y reducirlo al mínimo.
No hay dudas que la propuesta del gobierno de Stephen Harper de eliminar la obligación de responder al censo no resiste al análisis. Lo propio de un censo es precisamente el de obtener la imagen más amplia y detallada de la población. La decisión del gobierno revela nuevamente de una posición ideológica que busca satisfacer su base social conservadora.
Lo cierto es que todas las políticas públicas hacia las minorías, en las pequeñas localidades, para reducir la pobreza dependen de ello y se trata de un útil esencial para los analistas, académicos y grupos de presión que desean contar con bases científicas para comprender la evolución de Canadá. Además en materia de agricultura, el gobierno decidió no eliminar el cuestionario largo destinado a los agricultores, lo que es el instrumento que le permite definir políticas agrícolas de apoyo. Con ello se revela que el gobierno conservador no quiere que sus oponentes puedan criticarle por los efectos de sus políticas sociales o la ausencia de políticas sociales.
En medio de rumores de elecciones este Otoño, está claro que la oposición al gobierno Harper aumenta. Sin embargo los liberales parecen no beneficiar del voto de rechazo a este gobierno, porque su líder no responde a la imagen propiciada por los medios tradicionales que han sido manipulados por las estrategias de los conservadores.
Todo indica sin embargo que con niveles de impopularidad nunca vistos para un gobierno en Ottawa la victoria de un nuevo gobierno minoritario conservador está lejos de estar asegurada.
Hay un creciente descontento de la clase política en el Canadá inglés y en los editoriales de los periódicos y de los cronistas, que descubre el carácter extremista del gobierno de Harper, cuando ataca sin necesidad una institución de gran legitimidad como es Estadísticas Canadá. Se comienza a vivir un ambiente de fin de reino cuando Harper desvela una a una sus políticas ultraconservadoras confirmando que los canadienses tenían razón al dudar en entregarle el apoyo para formar un gobierno mayoritario.
Los analistas creen que Stephen Harper abandonó la esperanza de obtener un gobierno mayoritario en las próximas elecciones y pretende seguir gobernando con gobiernos minoritarios aprovechando la división de la oposición entre liberales, neodemócratas y bloquistas.

 


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 Comentario 6 Junio, 2010 Minimize

Reflexiones sobre el ataque de Israel contra una flotilla humanitaria contra el bloqueo de la franja de Gaza

 

El lunes pasado comandos del ejército de Israel atacaron una flotilla de barcos que llevaban unos 700 activistas pacifistas que traían ayuda humanitaria, principalmente medicinas, destinada a los palestinos de la franja de Gaza, quienes están sometidos a un bloqueo permanente desde hace tres años por el estado de Israel, que impide la entrada de cualquier mercancía sin su consentimiento, ahogando así esa población contra todas las opiniones de la comunidad internacional. 
El objetivo de los pacifistas era ciertamente de forzar el bloqueo israelí pero en ningún caso tenía el propósito de entrar en combate contra Israel y esperar que hubiera 9 mártires para hacer avanzar la causa.
No se trata de la primera vez que activistas pacifistas tratan de interponerse en defensa de los palestinos en su guerra desigual contra Israel. El sábado, 5 de junio, otro barco, que llevaba entre otros a un premio Nobel de la paz fue interceptado sin violencia por Israel y llevado a puerto israelí para revisar el cargamento. El argumento de Israel es que debe revisar esos barcos humanitarios para ver si ellos no traen armas para Hamas.
Está claro que está creciendo el movimiento de respuesta frente a las acciones del estado de Israel frente a la población palestina en los territorios de la franja de gaza o en Cisjordania y que es un tema en el que existen opiniones muy fuertes y definidas, una alta carga emocional, que las soluciones no son fáciles y la comunidad internacional no ha sido capaz de resolverla.
Los hechos son que comandos israelís ultimaron 9 de los activistas en uno de los barcos aduciendo que habrían encontrado resistencia en circunstancias que aún no se aclaran, pero si se ha confirmado que no había armas a bordo y que los militares israelíes usaron fuerza excesiva. Es difícil imaginar que la situación se les escapó de las manos porque se trataba de fuerzas de elite y no de simples soldados.
El ejército israelí justifica la muerte de los nueve turcos, entre los que había uno con doble nacionalidad turca y estadounidense, como una medida de defensa frente al ataque que estos sufrieron.
El primer ministro de Israel, Benjamin Nettaniahou, de visita en Canadá asimiló los trabajadores humanitarios y sus organizaciones a terroristas, anunciando que acortaba su viaje. El primer ministro canadiense Stephen Harper, que estaba reunido con Netaniahou en ese momento, lamentó la situación. La oposición le ha criticado porque, no sólo según ella, los verdaderos amigos de Israel debieran decir los errores cometidos por el gobierno derechista ahora en el poder en Israel.
Es necesario constatar que el ataque contra la flotilla humanitaria fue un grave error; aunque Israel no lo reconozca. Como resultado volvió a la primera plana de la actualidad el bloqueo de Israel contra la franja de gaza recordando que es una situación inaceptable desde el punto de vista humanitario  donde en 360 kilómetros cuadrados viven más de un millón y medio de palestinos, sufriendo castigo del bloqueo desde hace 3 años, según algunos por haber elegido democráticamente un gobierno dirigido por Hamas que es considerado un partido terrorista por Israel y varias capitales occidentales. En ese marco cada vez parece más difícil defender la posición de represión y de guerra constante que ejerce Israel contra los palestinos en los territorios de la franja de Gaza y Cisjordania y que siga con su política de colonización y de obstaculización de las iniciativas de paz.
El segundo aspecto es que producto de este hecho puede variar el panorama del complejo tablero de ajedrez del medio oriente. Turquía rompió sus relaciones con Israel, a pesar de ser, con Egipto, el único estado musulmán que reconoce el estado de Israel y mantenía relaciones comerciales. Algunos señalan que luego que la comunidad europea terminó con las ilusiones turcas de integrar Europa. Frente a ello, Turquía  que era antes la sede del antiguo imperio Otomano ha vuelto sus ojos nuevamente hacia el medio Oriente y busca fortalecer sus posiciones de potencia regional. No de otro modo se explicaría el acuerdo con Brasil para asegurar que Irán tenga acceso a material atómica, evitando al mismo tiempo que Amadinejad pueda dotarse de la bomba atómica.
El aislamiento de Israel aumenta porque otros gobiernos árabes enemigos de Israel denunciaron las muertes mientras en la calle en los países árabes como en países occidentales hubo manifestaciones denunciando los hechos.
En ese marco, algunos aliados de Israel plantean que se trató efectivamente de una acción exagerada que le causa daño a la imagen de Israel y critican a la gestión del primer ministro derechista Benjamin Nettaniahou. Algunos recomiendan que Israel mejore su política de comunicaciones. Otros que no se le debe condenar antes que haya una investigación independiente que pueda aclarar lo que ocurrió realmente. Otros, incluso en la comunidad, que generalmente apoya sin condiciones a Israel han señalado que se trata de un grave error y la necesidad de enfrentar de nuevas maneras las relaciones con la franja de Gaza.
En este marco, está claro que la situación del conflicto israelo-palestino sigue empantanada, pero son los palestinos que están en una situación inaceptable de acuerdo al derecho internacional. Según varios observadores, fue la actitud intolerante de Israel la que fortaleció Hamas y la radicalización de la situación. Con ello Israel causó el desplome en la franja de Gaza de la Organización de Liberación de la Palestina, que sin embargo ya había reconocido la existencia y el derecho a la existencia del Estado de Israel, a diferencia de Hamas que no la reconoce.
Además la política de hechos consumados con la implantación de colonias para extender su control territorial es también inaceptable, como lo es también su boicot sistemático de cualquier salida pacífica al conflicto. El capital de simpatía producto asegurar su sobrevida en un entorno hostil se ha ido agotando.
La crisis creada por la muerte de activistas pacifistas revela las tensiones de la región y el fracaso tanto de la comunidad internacional como de los aliados de Israel para encontrar una paz justa y duradera. Lo lamentable es el sufrimiento cotidiano de millones de personas.

El escándalo ecológico de BP en el Golfo de México

 


Ya se cumplieron más de 6 semanas después de que el 22 de abril se hundiera la plataforma Deepwater Horizon de la multinacional British Petroleum en el Golfo de México a unas decenas de kilómetros de las costas estadounidenses  Con esa explosión se inicio la peor catástrofe ecológica del medio ambiente de la historia de Estados Unidos y según algunos, del mundo.
Luego de seis semanas y varios intentos fracasados de controlar el flujo de petróleo, la empresa responsable del derrame, British Petroleum, consiguió colocar el viernes una campana sobre los restos del pozo del que emana el crudo lo que le permite recuperar un pequeña parte del crudo que se escapa,  pero ello está lejos de asegurar que BP pueda controlar la situación antes de agosto.
Ya hay más de 50 millones de litros de crudo que se han vaciado en el mar y ya ensucian o van a ensuciar las costas del sur de Estados Unidos. Además producto de la estación de los huracanes, y por los vientos es probable que la marea negra se extienda también a una región aun más amplia.
La marea negra ha destruido ecosistemas fundamentales para muchas especies de todo y a pesar de muchos esfuerzos serán muchos los pelícanos y otros pájaros que morirán producto de la marea negra.
También la marea negra ha afectado enormemente la economía de la región que vive de la pesca de camarones y otras especies marinos con lo que las pérdidas de contarán en varios millones de dólares. El presidente estadounidense ha insistido en que BP deberá pagar por todos los gastos y ayudar a las victimas ya sean pescadores u otros. La compañía ha señalado ya que le ha costado cerca de mil millones de dólares el tratar en varias oportunidades de apagar los pozos y ha comenzado la excavación de otro hoyo pero este no estará terminado antes de agosto.
También está claro que esta catástrofe se ha transformado en el Katrina del presidente estadounidense Barack Obama, en comparación con los efectos de la catástrofe de Nueva Orleans para el ex-presidente Georges Bush porque aparece pusilánime en controlar las acciones de la multinacional petrolera estadounidense. Según una encuesta el 63% de los encuestados critica la gestión del presidente Obama a pesar que este ya se ha hecho presente tres veces en la región y ha asumido la responsabilidad frente a sus conciudadanos.
A pocos meses de las elecciones al congreso la situación es políticamente seria porque puede resultar en que los demócratas pierdan la mayoría con que cuentan en la cámara de representantes y en el Senado con lo que deberá abandonar sus planes de reforma del sistema financiero y otras propuestas con las que desea marcar su presidencia.
Ciertamente que parece paradojal que sean precisamente los republicanos quienes son los peores críticos de Obama, Sobre todo porque fue la profundización de la desreglamentación en todos los campos y particularmente en el de la explotación petrolera durante la administración Bush lo que permitió que BP no contara con las medidas de seguridad mínimas para responder a la crisis. Como se recordará, fue el vicepresidente Dick Cheney que ya había trabajado en las empresas petroleras quien piloteó ardientemente la desreglamentación.
Diversos analistas consideran que la actual crisis ecológica se debe a que BP hizo búsqueda de petróleo más allá de lo que debiera permitirse de acuerdo a los conocimientos tecnológicos actuales. Solamente los robots pueden acceder a la zona en cuestión. Además se señala que no contaba con un plan B en caso de crisis. Por ejemple se señala que antes se obligaba a las compañías que hacían explotación petrolera en altamar de construir un segundo hoyo para permitir controlar la situación si existía un problema.
Tras los efectos que ello puede tener sobre la presidencia de Barack Obama lo real es que la catástrofe revela la lógica destructora de las compañías petroleras multinacionales y que si no existen mecanismos de control, la lógica de la ganancia hace que las multinacionales dejen de lado la seguridad. Producto de la crisis causada por BP el presidente estadounidense suspendió los trabajos de excavación hasta que se haga una investigación. También en Canadá se exige ahora que haya un estudio antes de decidir nuevos pasos, pero no está seguro que ello se vaya a conseguir.
Es importante entonces considerar que las posibilidades de repetición de esta catástrofe están presentes de no mediar el establecimiento de mecanismos de control.


El resurgimiento del debate sobre el idioma en Quebec


Esta semana se reactivó en Quebec el debate sobre la sobrevivencia del francés, sobre los impasses del federalismo canadiense y el rol político excesivo de los jueces de la Corte Suprema.
Esta vez se trata de la polémica sobre la propuesta ley 103 presentada el miércoles 2 de junio por el gobierno liberal de Quebec dirigido por Jean Charest. Ese proyecto de ley fija lo que considera condiciones aceptables para la Corte Suprema para el acceso a la escuela publica anglófona en la Belle province.
Como se recordará, en el año 2002, durante el entonces gobierno pequista dirigido por Bernard Landry, se descubrió un subterfugio usado por inmigrantes y francófonos para acceder a la escuela pública anglófona. Con ello se contravenía el espíritu de la ley 101 que establece desde fines de los años setenta la primacía del francés en Quebec y que permite el acceso a la escuela pública anglófona solo para los miembros de la comunidad histórica de habla inglesa de Canadá y no para los alófonos y los francófonos. Existe un consenso respecto de que sin esa ley sería sólo una cuestión de tiempo que Quebec perdiera su carácter de la única sociedad francófona de América del Norte. El subterfugio era que luego de pasar un año estudiando en una escuela privada anglófona en Quebec, los alófonos ó francófonos podían acceder a la enseñanza pública en inglés porque ya habían realizado estudios en inglés en Canadá. Unos 1500 estudiantes por año recurrían exitosamente  al subterfugio. Hasta se habían abierto escuelas privadas que hacían publicidad en este sentido.
Bajo la dirección de Bernard Landry el parlamento aprobó la ley 104, que restableció las limitaciones previstas de la ley 101 en 2002. El problema es que los oponentes a la ley 101 apoyaron un juicio entablado por un inmigrante de origen Chino en una causa por discriminación que llegó hasta la Corte Suprema que dictaminó que la ley 104 sobre las llamadas escuelas “passerelles” o “de transición” era inconstitucional. El dictamen de la Corte Suprema dado a conocer el 22 de octubre de 2009, obligaba al gobierno de Quebec de conformarse al artículo 23 de la Carta de derechos civiles de Canadá sobre los derechos lingüísticos de las minorías. Este artículo es parte de la constitución que fue firmada por el primer ministro Pierre Elliot Trudeau en 1982 resultando del llamado repatriamiento de la constitución canadiense desde Inglaterra. Esa constitución se le impone desde entonces a los quebequenses a pesar de que ninguno de los gobiernos desde 1982, sean ellos liberales o pequistas hayan firmado ese acuerdo constitucional. Ese artículo da primacía al derecho individual de acceso a la educación el idioma de elección en contra del espíritu de la ley 101 que persigue defender el derecho colectivo a proteger el francés antes que el derecho de individuos.
La Corte Suprema de Canadá dio un año al gobierno de Quebec para promulgar una ley conforme a la constitución canadiense. Recomendó incluso que esta se basara no sólo en criterios cuantitativos sino que además cualitativos que caracterizó como de reconocimiento de un recorrido auténtico que privilegiara la lengua inglesa.
Luego de tergiversar durante meses el gobierno de Jean Charest propuso el miércoles 2 de junio, el proyecto de ley 103. De acuerdo a la ministra de la educación Michelle Courchesne y de la cultura y responsable de la aplicacion de la carta de la lengua francesa, Christine Saint-Pierre, la Corte Suprema reconocía que las escuelas pasarelas que existían solo para facilitar que se burlara la ley no debían aceptarse, pero al mismo tiempo juzgaba exagerados los medios empleados por el gobierno de Québec y forzaba a que el gobierno buscara una solución respetuosa de los derechos individuales. El gobierno defiende su proyecto de ley calificándolo de solución pragmática y equilibrada que consiste en: prohibir nuevas escuelas pasarelas, definir criterios de admisibilidad estrictos que permitan confirmar que los niños y niñas tienen un recorrido que refleja un interés auténtico por el inglés. Sólo ellos podrán acceder a la enseñanza pública en inglés a pesar de ser alófonos o francófonos. La ley aumenta a un mínimo de 3 años el paso por una escuela privada anglófona, además de otros criterios que buscan evitar que los padres le compren un derecho constitucional de acceso a la enseñanza pública en inglés a sus hijos.
Las críticas provenientes de diferentes sectores apuntan a que la ley solo aumenta el precio pero sigue permitiendo que gente adinerada pueda pagarse un derecho constitucional que está vedado a los más pobres. Además se critica que se le entrega un poder discrecional a los funcionarios quienes deberán decidir que hacer sobre la base de criterios subjetivos. Para los soberanistas no es suficiente que el gobierno inscriba la primacía del francés en la carta de derechos de y libertades de Quebec. Ellos exigen que se recurra a la disposición que permite sustraer Quebec a partes de la Carta de Derechos, pero esa disposición, llamada derogatoria no sería apropiada según el gobierno Charest porque restringe las libertades individuales, lo que es una parte importante de los valores del partido Liberal. Además Jean Charest denuncia que los pequistas no recurrieron a esa disposición en lugar de adoptar la ley 104..
Más allá de críticas justificadas sobre el carácter alambicado e inaplicable la nueva legislación y el resurgimiento del debate sobre la opción de sustraer la ley lingüística de Quebec a la Constitución Canadiense, algo permitido en la constitución federal, se perfila el impasse del federalismo canadiense, este impasse se expresa no sólo en la dificultad de reconocer el carácter distintivo de la sociedad quebequense, sino que  además en que los jueces de la Corte Suprema que no son elegidos, se abrogan un poder político de decisión que algunos asimilan a una dictadura judicial. Ellos deciden sobre temas políticos que debieran corresponder definir a los elegidos por sufragio universal.
El tema lingüístico en debate es una de las últimas zagas del debate sobre la defensa del idioma francés en Quebec. La cuestión lingüística es uno de los elementos fundadores del nacionalismo quebequense y va más allá de los soberanistas, porque incluye hasta federalistas quebequenses que consideran que los francófonos - que constituyen el 87% de la población de Québec -pueden desarrollarse como tales en el seno de la federación canadiense.
Con el reconocimiento de la ley 101, se ha obtenido la paz lingüística luego de años de debates desgarradores. Es por ello que la llamada ley 101 que declara la primacía del francés en Quebec, adoptada a fines de los años setenta ha sido reconocida como un elemento esencial en la francisacion de los inmigrantes y en afirmar el caracter francés de Quebec en medio de un mar anglófono y más aún en el marco de una mundialización que favorece precisamente ese idioma.
La apertura de un nuevo debate sobre el idioma no ha despertado las pasiones de antaño porque el debate es complejo y parece tocar una población muy pequeña. Para algunos observadores, la polémica le sirve al gobierno de Jean Charest para crear una diversión hacia un debate linguístico tradicional; lo que permite distraer la opinión pública de otros temas que le causan dolores de cabeza y pérdida de popularidad al gobierno, como los escándalos de las guarderías, como las negativas a la formación de una encuesta sobre los escándalos en el sector de la construcción y otros temas, sobre todo cuando faltan sólo algunos días para que termine una sesión parlamentaria en la que el gobierno ha perdido muchas plumas. 

 

   


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 Comentario Abril 24, 2010 Minimize

 

La Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y Los Derechos de la Madre Tierra en Bolivia


Entre el martes y el jueves de esta semana, del 19 al 22 de abril, se realizó en Tiquipaya, en la jurisdicción de Cochabamba, Bolivia la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, convocada por el presidente boliviano Evo Morales. Se trata de una cumbre de la sociedad civil que propone dar origen a un movimiento social que de forma y estructura a una organización mundial que se encargue de velar por la normativa ambiental y que sancione a los países e industrias que incurran en delitos contra el planeta.
Se trata de una contribución importante del presidente boliviano Evo Morales al desarrollo del movimiento indigenista, de los movimientos ecológicos y de los movimientos sociales para enfrentar el principal desafío más importante de la humanidad en el siglo XXI, el del cambio climático causado por siglos de producción capitalista desenfrenada.
La Conferencia se inscribe en el marco de la respuesta progresista frente al fracaso de la comunidad internacional en establecer medidas obligatorias a los países partes del "Entendimiento de Copenhague" en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en diciembre pasado, porque está claro que ese acuerdo voluntario no permitirá evitar el incremento del calentamiento global.
La primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, reunió a más de 20.000 representantes de indígenas y de movimientos sociales y exigió a las potencias industrializadas comprometer "metas cuantificadas de reducción de emisiones" de gas de efecto invernadero a "300 partes por millón", lo que limitará la temperatura medio global al nivel máximo de 1 grado centígrado.
La Conferencia consiguió acumular fuerzas para que los sectores progresistas fuercen soluciones frente a sus gobiernos para que eviten efectos irreversibles y las catástrofes anunciadas por el calentamiento planetario si este supera los 2 grados Celsius, incluyendo entre otros, el desaparecimiento de entre un 20% y un 30% de las especies, derretimiento de los polos y los glaciares, desaparecimiento de estados insulares, el aumento del hambre en el mundo por los efectos de la reducción en la producción de alimentos.
Es interesante la propuesta de la conferencia al denunciar el carácter reductor con el que se enfoca en la prensa tradicional el cambio climático, al presentarlo solamente en su perspectiva relativa al aumento de la temperatura y no plantear las causas vinculándola al modo de producción que lleva al calentamiento planetario..
En la declaración final suscrita el jueves después de tres días de deliberaciones en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra se señala claramente que la humanidad está confrontada a “la crisis terminal del modelo civilizatorio patriarcal basado en el sometimiento y destrucción de seres humanos y naturaleza que se aceleró con la revolución industrial.”  Se plantea también que por ello “La humanidad está frente a una gran disyuntiva: continuar por el camino del capitalismo, la depredación y la muerte, o emprender el camino de la armonía con la naturaleza y el respeto a la vida.”
Ciertamente, la Declaración insiste y se refiera a la cosmología indígena que propone la necesidad de poner en armonía los hombres y la naturaleza, pero es importante que reconozca que los cambios no vendrán solos sino que vendrán de las presiones de la sociedad civil sobre los gobiernos, se producirán en el marco de la política y de cada uno de los estados nacionales. El proceso de fortalecimiento del movimiento por cambios del modo de producción se plantea como un proceso de acumulación de fuerzas populares y sociales en torno a movilizaciones por un llamado a un plebiscito o referendo mundial sobre quehacer frente al cambio climático.
Los participantes en Bolivia propusieron también un plan de acción mundial que persigue a que en México, del 29 de noviembre al 10 de diciembre, para la reunión del COP16, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Entre otros aspectos se exigió que los países desarrollados deben respetar el marco legal vigente, que deben reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 50 % y que deben asumir las propuestas de la Declaración de Cochabamba. También plantea a fines de año en México se debe aprobar la enmienda al protocolo de Kioto para el segundo período de compromisos a iniciarse en 2013 al 2017 en el que los países desarrollados deben comprometer reducciones domésticas significativas al menos de 50%, respecto al año base de 1990. La Declaración considera los mercados de carbono como un sistema que permite sustraerse a las estrategias de combate contra el cambio climático.
La primera Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra, se realizó entre las cumbres de la Organización de Naciones Unidas (NNUU), de Copenhague, en diciembre pasado, y la de Cancún, prevista para fin de año, para proponer una acción más decidida desde los pueblos indígenas, los movimientos ecológicos, los movimientos sociales y los gobiernos progresistas para revertir el cambio climático y denunciar que hay una crisis de civilización tras la crisis climática.
El mensaje de los participantes en Cochabamba es que la sobrevida de la humanidad e incluso del planeta, está en contradicción con la lógica del sistema capitalista, que plantea el crecimiento y la acumulación de capital como condición sine qua non para su existencia. La constatación es que la lógica capitalista basada en la ganancia no permite abordar y solucionar las causas de fondo del Cambio Climático. Por otro lado, se plantea también que las alternativas de la lógica liberal neoclásica que plantean estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático son sólo paliativas y enfocadas a mitigar algunas de las consecuencias más graves.
La Conferencia se inscribe en un nuevo impulso de la otra globalización, de reforzamiento de los movimientos sociales. La Conferencia de Cochabamba, comenzó la articulación del movimiento ecologistas, con los movimientos indigenistas, los movimientos sociales construidos en el marco del foro social mundial. La Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra se repetirá el próximo año para hacer el seguimiento después de al reunión de Cancún sobre el cambio climático. Lo cierto es que es un hito fundamental en la apropiación por los ciudadanos de la gran crisis del siglo XXI porque inscribe la agenda climática como un enfoque global para los movimientos sociales y una trinchera para los movimientos progresistas que luchan por otra globalización.

El fraude de Goldman Sachs y la Reforma Financiera de Obama


Las acusaciones de la estadounidense security Exchange commission contra la institución financiera neoyorkina Goldman Sachs y las propuestas de algunas reformas del sistema financiero por parte del presidente estadounidense Barack Obama ocuparon la primera plana informativa internacional esta semana. Lo cierto es que por un lado las acusaciones abarcan apenas aspectos más viciosos del sistema de especulación financiera que provocó la crisis reciente y, por otro lado, las reformas financieras propuestas por Obama son de orden más bien cosmético y están lejos de poder evitar la repetición de la última crisis financiera. Ello a pesar que como ocurrió después del crash financiero de 1929, el público está furioso con Wall Street y hasta los republicanos han abandonado los ideólogos libertarianos que fueron a pedirle ayuda al estado en cuanto sus especulaciones se desplomaron. Veamos antecedentes.
Causó sorpresa que la Comisión de Valores de EE.UU. se despertara finalmente y presentara acusaciones de fraude contra Goldman Sachs. La razón es porque ese banco engaño a sus clientes. Por un lado les vendió inversiones tóxicas o llamadas obligaciones de deuda colateralizada (CDO, por sus siglas en inglés), bajo el modelo de productos derivados o subprimes con seguros hipotecarios de baja calidad (subprime mortgage backed securities), diseñados deliberadamente para negros y chicanos, y mezclados a los ominosos CDS (credit default swaps: “swaps de créditos de quiebra”), (vale decir venta de deudas de acreedores que se sabía que tendrían muchas dificultades en pagar). Por otro lado, el mismo banco jugaba en la  bolsa contra la seguridad que esos valores se iban a desplomar. En lenguaje normal, el banco vendió complejas inversiones a sabiendas que esos títulos se iban a desplomar, y no sólo eso sino que invirtió y especuló directamente para que esos títulos se desplomaran. El resultado concreto fue que lo que ahora pueden llamarse inversionistas crédulos perdieron miles de millones, mientras el presidente del hedge fund, John Paulson, ganó personalmente 1.000 millones de dólares, con lo que algunos señalan como una inversión de cinco millones en establecer el fondo.
Algunos ven en estas acusaciones la posibilidad que se vaya a terminar con la economía casino de Wall Street; tal como ocurriera después del crash de 1929. El problema es que desde una perspectiva concreta, las acusaciones contra Goldman Sachs fueron presentadas frente a un tribunal civil y no penal y; además, esas acusaciones atacan lo que puede calificarse como un caso demasiado evidente de especulación y robo, pero no ataca las bases de la desregulación que cultivó la crisis.
El peso del capital especulativo en particular y en general del sistema financiero es enorme- Un primer ejemplo es que es conocido que una parte sustancial del gabinete del anterior presidente estadounidense Georges Bush provenía de Goldman Sachs. Existe una clara falta de frontera entre el interés público y el interés de la élite financiera estadounidense. Otro ejemplo es que ahora el otrora gurú de la banca del tesoro estadounidense Alan Greenspan reconoció hace pocos días frente a una comisión del senado estadounidense que debiera haber terminado con la desregulación de mercados de productos derivados, que son puramente especulativos. También el ex presidente Bill Clinton, que tuvo la oportunidad en 1999 de terminar con elementos de la desregulación que causaron la crisis financiera, también reconoció que no debiera haber escuchado los consejos de sus asesores que venían precisamente de empresas como Goldman Sachs. A pesar de que hay consenso sobre las causas especulativas de la crisis, hasta ahora ha habido pocos progresos en la reintroducción del tipo de regulaciones que dominaron en la especulación financiera durante muchos decenios después del crash del mercado de 1929.
El presidente Barack Obama se ha planteado activar su propuesta de reforma del sistema financiero estadounidense. Después de haber conseguido una reforma del sistema de salud que por lo menos dará cobertura a millones de estadounidenses; pero que según los críticos no atacó a los principales problemas de ese sistema de salud que opera con una lógica de ganancia controlada por la compañías de seguros. Ahora Obama, beneficiando de la ira del público estadounidense frente a los zanganos de Wall Street  espera poder reeditar ese éxito, precisamente planteando niveles tan bajos de reforma que pueden crear consenso por los menos con algunos republicanos.
Los analistas coinciden en señalar que los objetivos de la reforma financiera de OBama son muy limitados, incluso en su comienzo, y que ya fue aceptada por el senado. Sus reformas no atacarán lo que es precisamente el problema más grave y que es que los bancos que son demasiado grandes, no se les puede dejarlos hacer bancarrota porque se desmoronaría el sistema financiero. Eso es precisamente el argumento que justificó que el Estado invirtiera miles de millones de dólares para salvarlos, entre ellos a Goldman Sachs. Otros critican que Obama, piensa hacer las reformas con apoyo precisamente de Wall Street, que beneficia de la desregulación. Lo que es casi seguro, y como lo dice el presidente, que el objetivo de las reformas es que se recupere la legitimidad del sistema financiero estadounidense, aunque no haya grandes reformas.
Los analistas coinciden además en que las condiciones que existieron para que los bancos fueran tan grandes como para amenazar con sus quiebras a todo el sistema financiero, siguen presentes y se han desarrollado con la concentración que acarrea la crisis por las quiebras. En efecto por ejemplo el Bank of America compró su competidora Merryll Lynch pasando a ser intocable. Entre las reformas planteadas por Obama está, entre otras, la creación de una agencia de protección del consumidor, pero muchos consideran que no podrá realmente ayudar a los ciudadanos frente a las grandes corporaciones. En segundo lugar están disposiciones para evitar que los bancos puedan especular en los mercados con dinero de sus clientes y contra los intereses de los clientes. También va a exigirse más transparencia en los llamados productos derivados, pero no está claro de que manera.
Los analistas consideran que ninguna de esas medidas ataca verdaderamente el problema de la desregulación de la especulación y la que algunos llaman la economía casino. La lógica que favorece la especulación que permite altas ganancias en poco tiempo pero que no tiene nada que ver con la economía real puede seguir implementándose sin problemas. La reforma no plantea por ejemplo separar claramente los Bancos de los corredores de valores y especuladores.
En general la propuesta de Obama plantea atacar algunas prácticas vergonzosas de codicia. Ellas no incluyen siquiera lo que plantean que debe hacerse según sus aliados en el G-20, como el presidente francés que propone un mayor control estatal, o de Gordon Brown del Reino Unido que también se plantea aumentar la regulación, cuestiones que en ningún caso son radicales. Sino que más bien buscan salvar el capitalismo de sus propios actores y partidarios. Por ejemplo en el G-20 se habla de cobrar un impuesto bancario a nivel  mundial que permitiría crear un fondo de emergencia y, por otro lado que los bancos deben guardar un más alto nivel de liquidez, pero ello no se encuentra claramente planteado en las reformas al sistema financiero de parte del presidente estadounidense Barack Obama.
En este marco, lo que persigue abiertamente el presidente estadounidense es de darle nueva legitimidad al sistema financiero de ese país sin hacer verdaderos cambios, lo que es preocupante porque el sistema financiero estadounidense sigue enmarcado por las mismas reglas que permitieron la peor crisis financiera desde el crash de 1929. El sistema financiero es el que controla el capitalismo en su fase del siglo XXI. La reforma del presidente Obama, se asemeja a lo que dice el personaje del libro de Giusepi Tomasi de Lampedusa, el Gattopardo, que el desafío es “que todo cambie para que todo quede igual”.

Los Desafíos y Contradicciones del BRIC

El 16 de abril pasado, y luego de reuniones bilaterales, se reunió en Brasilia, Brasil, la segunda cumbre del llamado BRIC, sigla de una nueva instancia internacional formada por los gobernantes de de Brasil, Rusia, India y China. La primera cumbre del BRIC se había realizado en Yekaterinburg en 2009. La paradoja sabrosa es que fueron los economistas de la ahora desprestigiada Goldman Sachs quienes crearon la sigla BRIC en 2001 cuando anunciaron que el PIB de estos países superará en 2050 al PIB reunido del G-7 es decir, al grupo de las siete mayores economías del mundo (EEUU, Canadá, Japón, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia).
Está claro que el potencial de los países del BRIC es evidente. Estos países tienen el 40% de la población del planeta, actualmente cuentan con el 14,6% del PIB mundial y en los últimos años, antes de la crisis tenían un ritmo de crecimiento económico del orden del 10% anual. Lo que no está claro es que puedan ser más que una nota estadística y se transformen en un bloque económico o de coordinación en el sistema internacional.
La consigna  principal expresada por los países del BRIC en su cumbre es la de pedir que las economías emergentes tengan una voz más importante en las instituciones financieras mundiales y abogar por una mayor diversidad del sistema monetario internacional basado en los acuerdos de Bretton Woods, establecido después de la segunda guerra mundial. Por ello es que uno de los objetivos del BRIC es de promover sus monedas regionales para reducir su dependencia del dólar estadounidense. Pero ese es también el interés de otros países emergentes como África del Sur
El peso de estas economías es importante  no solo porque juntos tienen un cuarto de las tierras arables del mundo y el 40% de la población pero además son quienes atesoran más bonos estadounidenses, por un total de 3 trillones de dólares. Ciertamente los países del BRIC tuvieron en común un fuerte crecimiento, pero frente a la crisis han sufrido sus efectos de manera diferente revelando que lo está verdaderamente es cuestión es una de las crecientes demostraciones de la pérdida de centralidad del sistema capitalista y el desarrollo de perspectivas multilaterales.
China con su población de más de 12000 millones de habitantes, se ha convertido en la fábrica-ensambladora del mundo desde finales del siglo pasado, cuando las empresas occidentales se dieron cuenta de que era una fuente inagotable de mano de obra barata, y empezaron a trasladar allí su producción.  El gigante chino con sus crecientes inversiones en África y en América latina, además de Asia se está efectivamente transformando en una potencia de gran influencia en la economía mundial, que ciertamente compite con los otros países del BRIC y también con los países emergentes.
Por su parte, con sus mil millones de habitantes, el desarrollo de la economía india también se ha visto favorecido por los bajos costes salariales, pero los condicionantes de su ascenso han sido un tanto diferentes que en China por4que está marcado por profundas desigualdades y la  sobrevida del sistema de castas, lo que provoca constantes tensiones raciales y sociales. Como señala un analista, la India cuenta con un sistema elitista de educación superior de gran calidad, creado por los ingleses a finales del siglo XIX durante la época colonial. Pero, a principios de este siglo la India tiene una de las tasas de analfabetismo más altas del mundo, pero también el mayor número de ingenieros cualificados y ocupa el primer lugar en la exportación de software y servicios informáticos.
La economía de Brasil crece gracias a las inversiones, principalmente estadounidenses, en la agricultura. Su mano de obra es menos barata que en India y China, su población es relativamente menor, pero cuenta al mismo tiempo con un desarrollo económico industrial más fuerte. Brasil sigue siendo, a pesar de los esfuerzos del presidente Ignacio Lula da Silva, uno de los países de mayor desigualdad social de las Américas, pero que ciertamente busca un rol de potencia regional. De sub-imperialismo como lo describía un escritor hace unos años.
Por su lado, Rusia es el líder mundial en la exportación de materias primas e hidrocarburos, y aunque se ha transformado en una de las economías capitalistas más abiertas y tierra de desigualdades, cuenta con un claro peso político estratégico por su pasado de cabeza del llamado bloque socialista. Los aparatchick reciclados en administradores del capitalismo salvaje siguen sin embargo muy interesados por los esfuerzos geopolíticos que permitan nuevamente hacer de Rusia una gran nación. Por ello, la dimensión política adquiere gran importancia
En esa medida, el BRIC, más allá del interés despertado en los países del capitalismo central (Estados Unidos De América y Europa) es un matrimonio de necesidad para reducir la dependencia del sistema financiero occidental y del dólar estadounidense. De hecho, representan un  nuevo intento como el de los países de la OPEP, de favorecer una revisión del sistema financiero de Bretton Woods y la creación de nuevos centros económicos independientes, pero no en la creación de un nuevo bloque.
Por los efectos de la crisis se ve muy difícil que el BRIC pueda desarrollarse en otros ámbitos. Por un lado ahora no cuentan los cuatro países con altos niveles de crecimiento. Solamente India y China han conseguido mantener altos niveles de crecimiento a pesar de la crisis. La economía de Brasil no crece y la de Rusia ha sufrido una contracción. Es más, los indicadores rusos fueron los peores del BRIC y también en comparación con otros países del Grupo de los Veinte (G-20).
La crisis reciente ha vuelto a confirmar que los países del BRIC dependen en gran medida del capitalismo central, son sub-potencias emergentes. Rusia, con su economía capitalizada por la industria extractora, está en la peor situación por la drástica caída de la demanda, de los precios del petróleo y del gas natural en el mercado mundial. A China también le ha costado mantener su crecimiento económico pero ha funcionado mejor. Durante el primer semestre de 2009, las exportaciones chinas, que generaban un 80% de los ingresos del país, se redujeron en un 25% y el crecimiento económico disminuyó en 40%.
Aunque el BRIC tiene una existencia que es más de publicidad que de real cooperación, es ciertamente una instancia de coordinación, de intercambios, de acuerdos bilaterales entre países del sur, para impulsar su comercio y la cooperación energética. Por ejemplo, a pesar que el presidente chino Hu Jintao tuvo que acortar si viaje por el terremoto, se perfila el compromiso de construcción de una planta de acero, de inversiones en Petrobras, de exportaciones brasileñas de tabaco y carne a China y continuar con la cooperación de la puesta en órbita de satélites.
El BRIC es otra, de las numerosas instancias multilaterales que escapan al control directo de los países del capitalismo central, mostrando que si bien el mundo del siglo XX marco por la bipolaridad y habiendo terminado en un mundo unipolar en la cabeza del cual estaba Estados Unidos de América; el mundo del siglo XXI muestra claros signos de estar marcado, por lo menos en sus primeros lustros por un creciente multilateralismo y cuestionamiento de la centralidad de la gestión del sistema capitalista mundial.

 


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 Comentario M.Solervicens Abril 11, 2010 Minimize

Reflexiones sobre la convergencia de crisis en el sistema mundial

Las recientes informaciones sobre la recuperación de la economía mundial encubren que la profunda crisis financiera y económica que afecta al mundo desde fines de 2007 se acompaña de una crisis energética y de una crisis alimenticia en los países perfiéricos poniendo en evidencia el agotamiento y el caracter no viable del modo de producción capitalista actual. 
La utopía neoliberal está en crisis y aunque surgen nuevas propuestas de adaptación capitalista al cambio climático y sus efectos; es la lógica de la ganancia y del crecimiento económico a toda costa lo que aparece en juego en la convergencia de crisis que afectan al planeta.
El efecto más importante de la crisis económica es el aumento de las desigualdades entre los países centrales y los paises periféricos en el sistema mundial. Con ello se hace retroceder los pequeños avances que se habían obtenido luego de una década de crecimiento sostenido de la economía mundial y de treinta años de apertura de los paises del tercer mundo a la economía mundial.
Es la vulnerabilidad de los países periféricos, creada por la apertura de las economías locales frente al capitalismo mundial, lo que agudiza las consecuencias negativas de la crisis. La crisis económica griega muestra que ella no afecta solo los países periféricos: Grecia evitará su naufragio financiero, con  una ayuda condicionada a una observancia más estricta de las directrices marcadas desde Alemania, su principal benefactor.
A la crisis bancaria y financiera de 2007 siguió la crisis económica mundial y la explosión de cifras de cesantía. Ahora, producto de los miles de millones invertidos en salvar los bancos, hay una grave crisis de las finanzas públicas. Los ciudadanos deben financiar el generoso rescate de los bancos pagando las enormes deudas públicas y déficits creados por la crisis. El Fondo Monetario Internacional subraya que cinco de los Estados del G-8 tienen una deuda pública superior al 100% del PIB, con Japón (200%) a la cabeza. Alemania y Canadá se hallan hasta ahora por debajo del umbral del 100%. Nunca antes en tiempos de paz había subido de manera tan extrema la deuda pública en los países capitalistas desarrollados como ha ocurrido desde el comienzo de la crisis financiera mundial a finales de 2007.
Según algunos estudios recientes del FMI en 2009, a consecuencia de la actual crisis económica internacional, el PIB mundial se contrajo un alarmante 6,25% (anualizado) y nuevamente en 2,6% en 2009. Las economías avanzadas han estado atravesando recesiones profundas durante los últimos dos años.
Son sólo unos pocos millones de personas tanto en los paises centrales como en los paises de la periferia del sistema económico mundial quienes se han beneficiado a gran escala de las políticas neoliberales, pero serán miles de millones quienes sufrirán las consecuencias. En un conocido informe sobre desigualdades sociales de la ONU, ya en 2005, se estimaba que la globalización ha contribuido a acentuar las desigualdades que resultan en que el 20% más rico del planeta realice el 86% del consumo privado y el 20% más pobre apenas supere el 1%. Situación que el sistema capitalista tiende a reproducir en el seno de cada país.
Otra instancia multilateral, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo (UNCTAD) publicó un documento en el que considera que: "el laissez-faire de los últimos 20 años, inspirado por un fundamentalismo de mercado, ha fracasado estrepitosamente".  Según la UNCTAD, la fe ciega en la eficiencia de los mercados financieros desregulados y la inexistencia de un sistema financiero y monetario basado en la cooperación, lo que generó la ilusión de que las operaciones financieras especulativas en numerosos ámbitos podían rendir ganancias sin riesgo y otorgaban licencia para el derroche . La creencia ideológica en las virtudes del mercado fortaleció la desregulación  favoreció la aparición de instrumentos financieros "innovadores" sin vinculación alguna con actividades productivas en el sector real de la economía estuvo al origen de la crisis bancaria y financiera porque la extrapolación de gastos era pura imaginación. Esa crisis económica y financiera, generada en los países ricos por la avaricia neoliberal, reforzó la crisis ecológico-energética y la crisis alimentaria que afectan fundamentalmente a los países empobrecidos. Esas crisis se traducen en que los recursos naturales existentes a nivel mundial no son suficientes para sustentar un modelo de desarrollo global basado en los actuales patrones occidentales de vida. El Planeta no es capaz de soportar el desarrollo de todos a un mismo tiempo, no al menos desde una perspectiva consumista-capitalista, tal cual quieren imponer al mundo los países desarrollados.
Las perspectivas son sombrías porque el impacto del cambio climático  sobre el rendimiento de la agricultura será enorme, producto de la alteración en la disponibilidad de agua, tierra, biodiversidad afectará la cadena alimenticia en su conjunto. Según la FAO, el fenómeno del cambio climático podría afectar seriamente la disponibilidad de alimentos para los 9.000 millones de personas que se prevén para el año 2050.
La crisis alimenticia se ve agravada por el aumento en los precios de los alimentos de primera necesidad por la especulación en los mercados internacionales de alimentos. Según el banco Mundial, más de 1.000 millones de personas padecían hambre crónica a finales de 2009. Otra causa de la crisis alimenticia proviene del crecimiento de la producción de biocombustibles que resta al consumo humano una parte creciente de la producción alimentaria (caña de azúcar, girasol, colza, trigo, maíz, remolacha) porque se usa para producir biocarburantes, más rentables para la gran agroindustria de la exportación.
La confluencia de la crisis financiera y económica con la crisis ecológico-energética y la crisis alimenticia apuntan a un cuestionamiento no sólo del modelo capitalista neoliberal específico, sino que además de las bases mismas del modo de producción capitalista, porque no es viable estratégicamente y los hechos lo están demostrando fehacientemente.

El debate sobre el encubrimiento de curas pederastas por la Iglesia Católica

En las últimas semanas se ha reactivado en la escena internacional, el debate sobre las responsabilidades de la Iglesia Católica en ocultar pederastas en su seno, una situación que ampara la impunidad de esos criminales y que les permite reincidir. Se trata de un tema recurrente ante el cual la Iglesia Católica Apostólica y Romana ha errado en los mecanismos para cerrar ese capítulo doloroso; aunque ahora el vaticano argumenta que obliga a los obispos a que denuncien a las autoridades judiciales civiles los casos de pederastas que puedan existir entre los curas.
La Iglesia Oficial a través del periódico “Observatorio Romano” considera que Benito XVI es victima de una campaña de denigramiento injustificada por el tratamiento por la iglesia de los curas pederastas. Mientras tanto se elevan voces que exigen, lisa y llanamente  la renuncia del Papa por tratar el expediente como si la Iglesia fuera una fortaleza sitiada.
Ciertamente, Benito XVI no ha sido tan eficaz como Pablo II en su tratamiento de los problemas de la Iglesia; ya que su antecesor logró acallarlos. Benito XVI ha cometido numerosos errores diplomáticos y ha causado resquemores con sus declaraciones desafortunadas como las contra el uso del condón para prevenir el SIDA en África. Lo cierto es que el ex cardenal Ratzinger sigue la línea intransigente y dogmática que le caracterizó cuando era el jefe de la Orden de la doctrina de la Fe, heredera de la institución de la Inquisición, de triste memoria. Además fue quién desarticuló la fuerza de la teología de la liberación y los esfuerzos renovadores del concilio vaticano II en los años sesenta.
A pesar que su antecesor Pablo II ya habia tenido que tratar el tema de los curas pederastas, lo hizo con mayor éxito. Lo cierto es que la actitud tradicional de encubrimiento adoptada por la Iglesia frente a los pederastas es inaceptable y la Iglesia Católica no tiene más remedio que pedir perdón y hacer todo lo posible que este tipo de situaciones vuelvan a repetirse.
Se trata de un tema delicado pero es un problema social y no religioso. Un problema de eludir la responsabilidad de una institución que no puede estar por encima de las leyes humanas; más aún cuando pretende dar lecciones de moralidad y de buen comportamiento a sus feligreses.
Además, de acuerdo a todos los observadores, la pésima gestión de la crisis por parte del papa Benito XVI, al encubrir unos pocos, tiene un costo enorme para la Iglesia como institución. Algunos hablan incluso de su desaparecimiento o mayor debilitamiento frente a otras religiones, Iglesias o sectas más modernas.
Aunque la situación ya ha sido denunciada en numerosas oportunidades, fueron las denuncias de las víctimas Irlandesas en manos de los curas, las del New York Times y de otros periódicos las que han reactivado el tema, por razones oscuras. Pero ello no evita que precisamente los debían proteger a los niños fueron sus verdugos. Las respuestas del actual Papa de la Iglesia católica romana Benito XVI son inaceptables. Incluso el mismo apareceria vinculado a casos de encubrimiento, demostrando según sus detractores la indolencia de la Iglesia frente a los efectos traumáticos de las acciones de sus funcionarios.
Los crímenes cometidos son horribles y no deben quedar impunes. Son miles las victimas conocidas o anónimas que tras los muros de los templos, de muchos orfanatos y colegios sufrieron los ataques de curas que aprovecharon su situación de poder y la estatura moral que gozaba la Iglesia, abusaron de niños indefensos, cometiendo un crimen que es considerado de los más execrables por el mundo laico y que para la religión católica es un pecado capital que condena al infierno al culpable.
En lugar de entregar los culpables a la justicia o de expulsarlos de sus filas la política sistemática de la Iglesia Católica en el pasado fue de perdonarles y trasladarlos a otros lugares. Con ello se les permitió volver a usar de su situación de poder para hacer nuevas victimas. La Iglesia en el pasado ha debido dar medidas de reparación a las victimas, pero nunca ha reconocido formalmente sus culpas. Ha preferido siempre una acción institucional y no la que debiera dictar la conciencia de una institución religiosa. Para medir la hipocresía, debe recordarse que es la misma iglesia que excomulgó a una niña de 10 años en Brasil y a su madre, el castigo mayor que puede aplicar la Iglesia Católica, porque se hizo abortar al estar en cinta como resultado de una violación y que a esa edad corría peligro de muerte al dar a luz.
Para algunos la renuncia del Papa Benito XVI, serviría de verdadera compensación; para otros, la infalibilidad de los papas, le impide que pueda adoptar esa vía aunque lo quisiera; para otros aún, la Iglesia debe compensar las victimas y pedir perdon de verdad.
En todos los casos está claro que si la Iglesia desea sobrevivir a la crisis, deberá enfrentar sus propios demonios; porque es su autoridad moral la que está directamente cuestionada en lo que es más fundamental para una Iglesia; vale decir su actitud frente a los que ponen su vida en sus manos. En estos casos no caben ambigüedades como ha sido hasta ahora la posición del vaticano.

El debate sobre el financiamiento del sistema de salud en Quebec

 

Hace poco más de una semana, el ministro de finanzas Raymond Bachand presentó el presupuesto de 2010-2011 del gobierno de Jean Charest orientado según el ministro a mantener los servicios públicos y al mismo tiempo eliminar en sólo cinco años el déficit fiscal producto de la crisis económica.
Lo cierto es que el gobierno liberal siguió las recomendaciones de los autodenominados “lúcidos” y aprovechó la coyuntura para imponer además un viraje al rol del Estado. Como prueba de ello, fueron los sectores patronales y los analistas y medios ligados a ellos quienes saludaron con entusiasmo el coraje del ministro por atacarse finalmente a las llamadas “vacas sagradas” del modelo quebequense de seguridad social. Todo ello con el argumento repetido desde hace años sobre que los quebequenses estarían viviendo por encima de sus medios y que para conservar los servicios y los aumentos de costos del sistema de salud había que pagarlos preparándolos para la privatización.  El ministro también siguió las presiones de los economistas y sectores patronales al no aumentar los impuestos a la renta que los lúcidos que consideran como un mecanismo fiscal que reduce la competitividad de las empresas y decidió pagar el déficit con aumento de impuestos a la venta o alza en los precios de los servicios. Lo cierto es que con el enfoque neoliberal del ministro Bachand Quebec ha terminado siendo el lugar donde es más conveniente invertir para las empresas y donde los pobres y los sectores de ingresos medios siguen perdiendo su poder adquisitivo.
Por su parte, el aumento del impuesto a la renta responde a un enfoque basado en la solidaridad social porque el uso de un impuesto progresivo de acuerdo a los ingresos permite remediar a las desigualdades económicas propias del sistema de explotación capitalista.
En lugar de ello el presupuesto del ministro Bachand busca nuevos ingresos para el aparato estatal mediante el aumento del impuesto a la venta, la TVQ, lo cual afecta todos los quebequenses en el momento de consumir, además subirá la cuenta d electricidad que deben pagar los quebequenses a pesar de las enormes ganancias que obtiene la empresa de propiedad estatal y que también afectarán con mayor peso a los sectores de bajos ingresos. Del presupuesto Bachand desapareció completamente la estrategia de lucha contra la pobreza ó los mecanismos que permitirían asegurar mayor igualdad económica. Además al plantearse liberar los costos de matrículas para la enseñanza en la Universidades, con la justificación que los estudiantes después ganarán mucho dinero con sus carreras, se impondrán limitaciones al acceso al saber, que es uno de los sectores precisamente que permitiría aumentar la fuerza de la economía quebequense en el futuro.
El gobierno planteó reducir el tamaño del estado imponiendo disminución de su masa salarial, eliminación de servicios como por ejemplo la eliminación de 35 clases de francés destinadas a los nuevos inmigrantes, a pesar de que es un elemento importante de la integración de los inmigrantes. La reducción de la función pública hace que a pesar de los esfuerzos de los ciudadanos, que van a pagar para financiar el déficit creado por las especulaciones de las empresas, es que no mejorarán los servicios públicos. Además, el gobierno no se plantea revisar la política de entrega de primas a los altos funcionarios o a los dirigentes de las empresas estatales siendo que los empleados públicos no reciben esas granjerías.
Es en torno al debate sobre el sistema de salud donde han cristalizado las críticas más importantes. El gobierno de Jean Charest propone la imposición de un monto uniforme de 25 dólares en 2011, de 100 dólares en 2012 y después 200 dólares anuales para financiar el fondo de la salud. Una medida uniforme, sin graduación respecto de los ingresos por lo que afectará enormemente los sectores de más bajos ingresos que pagan impuesto a contar de 30,000 dólares por familia independientemente de los ingresos para financiar el sistema de salud. El problema es que el gobierno no prevé un aumento de los servicios de salud, sino que la misma situación de malos servicios que dificultan el acceso. La lógica de justificar el impuesto para que los quebequenses se den cuenta del costo del sistema de salud va contra toda la lógica del acceso universal a la salud y buscar reforzar la privatización que ya se da a través de la existencia de clínicas privadas que realizan más de cuarenta tipos de operaciones mientras que las salas de operación en los hospitales están inactivas por falta de personal. El gobierno prefiere contratar enfermeras disponibles por agencias privadas a alto costo en lugar de mejorar las condiciones de trabajo de las enfermeras del servicio público.
El ministro Bachand plantea además establecer a contar de 2014 terminar con el acceso universal reemplazándolo por la lógica del usador pagador, cobrando 25 dólares por consulta para evitar los excesos en el uso. Ello es contrario a la actual ley de seguro de salud federal y provincial porque se limitaría el acceso a un servicio que es esencial precisamente para los más enfermos, particularmente para la tercera edad y quienes que sufren enfermedades crónicas.
La reacción frente a este nuevo ataque del gobierno Charest contra el modelo quebequense, que recuerda los planes de reingeniería estatal que causaron revuelo en 2003, proviene de que un tal ataque no formó parte de las propuestas de Jean Charest para la campaña electoral. Por ello que ya se están dando movilizaciones ciudadanas en Montreal y en Quebec. Los analistas consideran que los impopulares planes de Charest podrían costarle la reelección. Para otros esos planes confirman que Charest renunciará antes de las próximas elecciones. Está que el gobierno Charest está determinado a seguir con la privatización tranquila del sistema de salud, si es que la sociedad civil no se moviliza y le fuerza a retroceder. El primer ministro Jean Charest quería tener un gobierno mayoritario para tener las dos manos sobre el volante y enfrentar la crisis. Ahora ha resultados que está usando su mayoría en el parlamento para meter las dos manos en los bolsillos de los ciudadanos quebequenses.


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 Comentario de Marcelo Solervicens Minimize

Cambio de Mando en Chile y Secuelas del Terremoto

Este jueves 11 de Septiembre asumió Sebastian Piñera, como 38º .presidente de Chile y primera vez desde la elección de Jorge Alessandri en 1958 que un derechista de tomo y lomo llega a la primera magistratura por voto popular. La noticia del cambio de gobierno que significó una derrota electoral de la izquierda luego de 20 años de gobiernos de la Coalición Concertación por la Democracia, pasó a un segundo plano por los efectos del terremoto que asoló Chile el 27 de Febrero y cuyas fortísimas réplicas todavía se hacen sentir; incluso en los momentos mismos del cambio de mando oficial en Valparaíso dándole un aspecto casi garciamarquesco. Los primeros meses estarán marcados por la manera en que el gobierno de Piñera asegurará la reconstrucción del país frente a un terremoto que la saliente presidente calificó como terremoto Bíblico, pero más tras ello están el balance del gobierno saliente, los desafíos del nuevo gobierno y el rol de Chile en el concierto de naciones latinoamericanas. Todo indica que Chile ha entrado en una nueva etapa porque con el regreso de la derecha al gobierno se cerró capítulo.

Nuevo contexto marcado por las secuelas del terremoto

Todo indica que por lo menos los primeros meses de la presidencia de Piñea estarán marcados por la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 27 de febrero y las réplicas ulteriores. Se calculan en más de 800 o más las víctimas del terremoto porque se deben incluir los desaparecidos del maremoto que siguió al terremoto del 27 de febrero. Se ha controlado la información pero está claro que el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada SHOA se equivocó en prever el maremoto, dando incluso el aviso, calificado como criminal por varios, de que no habría maremoto. La Marina ha sido la institución de las Fuerzas Armadas más perjudicada tras el devastador terremoto del 27 de febrero, luego de los cuestionamientos que se le han hecho tras el tsunami.

También hubo dificultades de gestión de la crisis por parte del gobierno por la ausencia de un verdadero plan de emergencia para estas catástrofes, lo que llevo a la renuncia de la directora de la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior ONEMI.

También y producto de no recurrir a las fuerzas armadas para controlar la situación, uno de los roles legítimos de los militares, hubo saqueos que revelan profundos problemas sociales en Chile, más allá del carácter traumático del momento y estado de caos ulterior al terremoto en las zonas más afectadas.

Se reveló con ello también las debilidades de las organizaciones sociales de base en el desarrollo de la solidaridad luego de veinte años, bajo los gobiernos de la Concertación, de desarticulación de los movimientos sociales solidarios que surgieran durante el combate contra la dictadura.

Una situación que golpeó la autoimagen del país moderno construida por encima de un país marcado por las desigualdades y las injusticias cotidianas.

Se calcula que hay más 500,000 casas destruidas, porque el terremoto afectó las zonas más pobladas del país. Además hubo destrucción de caminos, puentes e infraestructuras, construidas en muchos casos como franquicias bajo control privado, pero que ahora corresponderá al Estado reconstruir.

Pero es necesario destacar que los analistas consideran que a pesar de la grave destrucción de casas y de infraestructuras la economía chilena basada principalmente en la exportación minera, no ha sido afectada y por ejemplo el peso del cobre se ha mantenido. Es efectivamente el modelo económico desde el punto de vista de la privatización de los servicios y de las infraestructuras lo que más afectó la población que efectivamente sufrió además del desplome de las comunicaciones y el olvido de usar pro ejemplo, como en el pasado a los radioaficionados.

El terremoto marcó el fin de la presidencia de Michelle Bachelet y marcará los primeros años de la presidencia de Sebastián Piñera y se estima que un plan apropiado de reconstrucción debiera permitir que ella se realice de manera importante en un corto lapso de tiempo. El que haya habido un número relativamente bajo de muertos y que el gobierno Bacheltet haya dejado las arcas del estado con muchas reservas, además de la ayuda que finalmente la presidenta Bachelet se decidió a aceptar, se está lejos de la situación más catastrófica que vive el pueblo haitiano donde se trata en opinión de muchos, de construir ese país caribeño.

El terremoto reveló las falencias de la modernidad chilena, que se expresaron en los saqueos, en la ineficacia de las autoridades en tener un plan de emergencia en un país que sufre periodicamente temblores, en los problemas de los sistemas de telecomunicaciones que se consideraban como los más avanzados de América Latina. Elementos que constituyen algunas bases de la evaluación de los gobiernos de la Concertación y de las perspectivas del gobierno de derecha de Sebastián Piñera.

El terremoto afectó gravemente los últimos días de la presidencia de Michele Bachelet postergando las evaluaciones de su presidencia. Ella terminó según las encuestas, y a pesar del terremoto, con cerca del 84% de popularidad, la presidente saliente más popular de la historia de Chile. Cumplió ella así brillantemente en mostrar que una mujer puede gobernar, siendo el mejor ejemplo de equidad de género en un país tradicionalmente machista. Ello puede quizás abrirle el camino para una reelección dentro de cuatro años.

Elementos para un balance de los gobiernos de la Concertación.

El cambio de gobierno cierra el capítulo de los veinte años de gobiernos de la Concertación de partidos por la democracia, que debían asegurar la transición a la democracia después de la dictadura militar en co-gobierno con la derecha en la llamada democracia de consensos.

El balance general de los gobiernos de la concertación es positivo en cuanto a haber asegurado la estabilidad política y social en el país. También desde el punto de vista de los datos económicos consiguió con la profundización del modelo económico liberal de inscripción en la economía mundial mantener altos niveles de crecimiento económico mostrándose como excelentes administradores. También se enfrentaron los efectos sociales más negativos del modelo neoliberal con políticas sociales de asistencia a la extrema pobreza que se redujo, se confrontó los efectos negativos de la privatización con medidas de apoyo como el establecimiento del plan auge en materia de salud cuando las aseguradoras en salud abandonaban los enfermos graves, con el establecimiento de la jubilación de base para todos, con una serie de leyes específicas que permitieron mejorar situaciones.

Sin embargo, la coalición gobernante dejó a medio camino el restablecimiento del funcionamiento democrático pleno al no poder desmontar los mecanismos electorales que permitieron al sobrerrepresentación de la derecha y fuerzan la alternancia de dos bloques. Fracaso estruendosamente en cobrar la deuda de justicia por las violaciones de los derechos humanos a pesar de algunas medidas de recuperación arrancadas a la coalición de derechos humanos, mantuvo medidas que permiten la militarización de la represión contra el pueblo Mapuche. Fracaso también en romper el monopolio de la derecha sobre los medios de comunicación como habría sido con el establecimiento de una ley de medios de comunicación democrática como la recientemente aprobada en Argentina.

Pero más allá de los planes de una transición abortada, la coalición gobernante termina sus veinte años con el país con la distribución social de ingresos más desigual de América Latina. Una desigualdad social que revela profundas falencias del modelo económico. También por los efectos del modelo económico basado en la privatización y la valoración de la ganancia, en la destrucción del medio ambiente olvidando la importancia de considerar los límites de la naturaleza en Chile. El problema principal es que la coalición gobernante no supo asegurar el paso de la transición inconclusa a la transformación y desarrollo de un proyecto de transformar Chile en un país más justo que pueda plantearse un proyecto social inclusivo.

Las perspectivas del gobierno de Piñera

La llegada de la derecha al gobierno por la vía electoral es la primera desde la de Jorge Alesandri en 1958, y está vez se hace en la cancha rayada y un escenario definido por la dictadura militar de Pinochet. La gran duda es si acaso los planes del ideólogo derechista que definió la Constitución pinochetista es exitoso en asegurar un sistema de alternancia en el poder, que excluye fuerzas políticas que propongan la transformación de Chile en los marcos semejantes a los que ocurren en otros países latinoamericanos en la actualidad.

Como lo hemos señalado, es lo más probable que ocurra una alternancia en el poder de no mediar el cansancio con las élites por parte de los ciudadanos y por los movimientos sociales que puedan desarrollarse ahora; cuando el argumento de que no hay que hacer olas contra el gobierno democrático no funciona, más porque la izquierda no está en el poder.

Piñera se plantea efectivamente un proceso de reconstrucción de Chile después del terremoto que se realice en el marco del modelo, que lo profundice. Una reconstrucción que creará empleos que pueden llegar incluso al millón de empleos, pero que beneficiará sobre todo a las compañías que participan en las asociaciones patronales, que ahora podrán beneficiar sin cortapisas de las subcontrataciones del gobierno para la reconstrucción. Ya se sabe que las constructoras privadas no respetaron las clausulas de construcción antisísmica en varios edificios desplomados. Ello podría repetirse- Es además probable es que el Estado venga a apoyar los costos del sector privado en la reconstrucción de puentes y caminos cuya construcción y gestión se les había entregado pero que ahora no les sería rentable reconstruir. Lo mismo en el caso de las antenas de la telefonía móvil.

También reforzará la política asistencialista social, con la estructura montada por los gobiernos de la concertación, pero reforzando su carácter asistencialista, aprendida por los antiguos alcaldes de Pinochet, reciclados ahora en el partido de derecha Unión Demócrata independiente o como funcionarios del nuevo gobierno.

Desde su elección en enero, Piñera pretende que su gobierno será de continuidad con la democracia de los consensos de los gobiernos de la concertación, buscando mantener así el pacto de co-gobienro derecha y centro-izquierda de 1989.

En otro campo, sólo espera saberse la fecha del anuncio que consolide la impunidad de los militares, que ahora recibió el apoyo de la iglesia católica. También se espera que aplique políticas represivas a favor de la ley y el orden; que reprima específicamente a los Mapuche que defiendan sus derechos como pueblos; que reprima también las movilizaciones de los movimientos sociales que no tardarán.

Está claro que el gobierno de Sebastián Piñera será el gobierno orgánico de la burguesía chilena. La nominación a la cabeza de los ministerios de empresarios, recuerda el gabinete de Alessandri en 1958. Cuando no es así como con la designación de Joaquín Lavín, antiguo candidato presidencial de la derecha y miembro activo del Opus Dei, ello ocurre en el ministerio de educación, lo que es también reveladora de la importancia de la extrema derecha en el gobierno a pesar que algunas ovejas demócrata-cristianas y socialistas descarriadas le apoyan.

Una de las primeras polémicas sobre el gobierno de Piñera, ocultadas por los revuelos causados por el terremoto, ha sido precisamente que Piñera, una suerte de Berlusconi Chileno ha vacilado en vender sus acciones de la linea aérea LAN Chile, y en traspasar la red televisiva Chilevisión a una corporación cultural. Con ello ha beneficiado del alza del valor en la bolsa de las acciones de Lan Chile porque no es muy a menudo que el dueño de una empresa agrega a su cargo el de presidente de la república. Ya se espera que su gobierno esté marcado por negociados y confusión entre lo público y lo privado.

En política internacional, ya está claro que el gobierno Chileno pasará ahora a ser un aliado del gobierno colombiano como se demostró ya desde sus declaraciones en conjunto con el presidente Álvaro Uribe. También que Chile se inscribirá resueltamente en la esfera de influencia estadounidense.

El cambio de mando en Chile en el marco de la crisis humanitaria creada pro el terremoto terrible del 27 de febrero, terminó con las esperanzas de transición plena a la democracia. Se espera que el nuevo gobierno sea de continuidad y los optimistas esperan el regreso de la Concertación o una coalición semejante dentro de cuatro años. Lo cierto es que se trata de un nuevo periodo de la historia política chilena.


Reflexiones Sobre el debate sobre el Niqab en Québec

Estos últimos días ha vuelto el debate sobre los llamados acomodos razonables en Québec luego que una musulmana que portaba el Niqab, esa vestimenta usada por algunas mujeres musulmanas, que sólo deja ver los ojos, se hiciera expulsar de un curso de francés para inmigrantes en un CEGEP de Montreal. Luego de meses en que la dirección del establecimiento educacional trató de acomodar la persona con una serie de medidas en el marco de acomodos razonables, por decisión de la ministro de educación, se acordó expulsar la persona de las clases porque al no verse la cara, no podía corregírsele la pronunciación ni tampoco podía ella participar en las conversaciones que correspondían a una etapa esencial del curso de idioma. Luego de esa expulsión, la misma mujer se inscribió en otro establecimiento del cual también se hizo expulsar por personal delministerio.

Ello revivió ampliamente el debate sobre los llamados acomodos razonables que llevara a la famosa comisión Bouchard Taylor que recorrió el Québec, pero cuyo voluminoso informe fue inmediatamente echado al basurero u olvidado por el gobierno de Jean Charest que prefiere lidiar con estos casos tratándolos de uno por uno.

Pero también despertó el debate en el Canadá Inglés, porque diversos editorialistas han criticado la sociedad quebequense por su intolerancia. Un periódico de Toronto comparó incluso los funcionarios del ministerio de educación con los Talibanes. Como se sabe la posición dominante en el Canadá se basa en el multiculturalismo, vale decir el respeto de las minorías desde una perspectiva que insiste en el respeto de los derechos individuales inscritos en la Carta de derechos fundamentales que sirve de referente constitucional y que evacúa los derechos colectivos.

Es necesario recordar como ejemplo de ello que en Ontario se debatió y casi se aceptó, permitir el uso de la Charia, o ley islámica para las comunidades islámicas, pero después fue rechazado.

La posición favorable respecto del uso de ese símbolo religioso extremo, fue también adoptada por el periódico la Gazette de Montreal revelando las complejidades en las que se encuentra el gobierno liberal provincial, que frente a una posición dominante que considera que la igualdad entre hombres y mujeres se encuentra menoscabada con el uso del Niqab se vio obligado a adoptar la posición negativa contra su política tradicional de respeto a la libertad individual. Por su parte, el partido quebequense condena el uso del Niqab en el espacio púbico inscribiéndolo como contrario a la igualdad entre hombres y mujeres que es un valor fundamental de la sociedad quebequense.

Los liberales de Jean Charest, más inclinados a la libertad individual y el multiculturalismo, insisten en tratar estos problemas de acomodos razonables caso por caso sin definir una política global de laicidad o inscribir claramente la primacía de la igualdad entre hombres y mujeres antes que los valores religiosos.

El debate no es simple, y aunque el Niqab por su imagen extrema parece efectivamente romper con los niveles de tolerancia de la sociedad quebequense, el debate sobre los acomodos razonables y los símbolos religiosos divide corrientes ideológicas diversas.

En primer lugar, frente al velo que cubre solamente el pelo, que es el Hijab, la posición de la Federación de Mujeres de Quebec, que no puede ser acusada de no defender los valores de la igualdad entre hombres y mujeres, es de defender el derecho de las mujeres a usar el hijab aunque la mayoría lo considera como un símbolo de opresión. La Federación de Mujeres de Québec adoptó como política apoyar el uso del Hijab, el velo, sobre la base de la libertad de elección de las mujeres. Esa posición también fue adoptada por el partido de izquierda Quebec Solidario, por las mismas razones. El problema es que ello hace olvidar el contexto en que las mujeres adquirieron esa costumbre vestimentaria y que su aparente libertad de decisón puede también ser interpretada como la internalización de la situación de opresión. Algo semejante como lo que ocurre con mujeres que atacan que las mujeres puedan adoptar posiciones igualitarias.

En segundo lugar está el conflicto entre derechos individuales y derechos colectivos. La carta de derechos fundamentales de Canadá fija la supremacía de los derechos individuales y sirve de base a la política de multiculturalismo. Ello que puede llevar a la segmentación cultural y geográfica de la sociedad sin fortalecerlos criterios de base de la ciudadanía.

En Québec hay una política hibrida de ajuste entre derechos individuales y colectivos, por la necesidad de la defensa del francés, el valor colectivo de la sociedad que quiere mantener el frances como idioma común da primacía a el contrato social con los inmigrantes sobre la base del francés como idioma común. El gobierno de Quebec ha buscado fortalecer su política de inmigración buscándolos en los países en que hablan francés. Peor ello ha abierto el tema de la compatibilidad religiosa porque gran parte de los franceses que llegan lo hacen de paises musulmanes. Esto no sería un problema de no mediar la profunda ruptura del Quebec moderno con la religión durante la revolucion tranquila. Está claro que es dificil aceptar acomodos con respecto a la religión cuando los quebequenses rompieron con ella y se consideran laicos aunque ello no lo hayan formalizado.

Un tercer aspecto entonces se refiere a las perspectivas de la inmigración en Quebec. La defensa de valores laicos sin caer en el racismo. Un informe de Estadisticas Canada esta semana señala que el crecimiento de la inmigración en Canada hará que en las principales ciudades las minorías visibles, que incluyen los latinos seran mayoritarias en Toronto y Vancouver un efecto de la segmentación geográfica y que en Montreal será de un tercio de la población. Esto siginifica que efectivamente el Quebec necesita definir los mecanismos que le permitan integrar inmigrantes considerando la diversidad de orígenes como un elemento central del contrato social que asegura la coohesión social. Pero ello no significa que ese contrato deba incluir posiciones religiosas en el espacio público porque precisamente ello va contra una concepción de la diversidad que es de caracter laico y basada en la igualdad entre hombres y mujeres.

El Niqab por su carga simbólica de otra época de opresión de las mujeres debe ser limitado del espacio público, de manera semejante que otras costumbres reñidas con la igualdad entre hombres y mujeres, como el uso de la escisión, como la poligamia.


 


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El retorno del parlamento federal canadiense después de la prorogación


Luego de una prorogación de más de dos meses el parlamento federal volverá a sesionar el próximo miércoles 3 de marzo con la apertura de una nueva sesión con el discurso del trono por parte de la gobernadora general Michaelle Jean y la presentación el día siguiente, el 4 de marzo del presupuesto federal por parte del ministro de finanzas Jim Flaherty.
Luego de más de dos meses de inacción del parlamento, la próxima sesión se anuncia dificil para el gobierno de Stephen Harper. Veamos algunos elementos.
Todos los observadores coinciden, y las encuestas confirman que la decisión de prorogar le parlamento, vale decir cerrar la sesión y abrir una nueva y ademas hacerlo más de dos meses más tarde, fue un error de Harper. La oposición la ha criticado porque el gobierno Harper se sustrayó a preguntas incómodas como las relativas a las responsabilidades de Canadá en la tortura infligida a los prisioneros Afganos detenidos por canada y entregados a las autoridades de ese país; o respecto de la posición canadiense respecto del cambio climático después de la Cumbre de las naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Copenhague en Diciembre. También se le criticó porque se trataba de una movida que le permite a Harper asegurarse el apoyo del senado con nuevas nominaciones, pero sobre todo porque nada justificaba prorrogar o que el tiempo de prorogación fuera tan largo, incluso bajo la justificación delos juegos olímpicos de invierno en Vancouver que sólo duran dos semanas.
Lo importante sin embargo, que más allá de las protestas de los partidos de oposición, es que la población no le ha perdonado la proroga, sobre todo en el Canadá Inglés, porque considera que eso trastocaba el proceso democrático. Las encuestas muestran que los conservadores han perdido apoyo y que los liberales han beneficiado de ello. La oposición parece haber conseguido finalmente mostrar el caracter ideológicamente autoritario de los conservadores, reñido con  los valores democráticos canadienses, con este ejemplo que los propios conservadores les facilitaron.
Está claro que polémicas como las de la imposición de Gerald Latulipe, un antiguo aliancista ultraconservador a la cabeza del organismo autónomo que debiera ser Droits et Democratie, también abren flancos importantes en la coraza del gobierno Harper y confirman la idea de un gobierno que es intransigente.
En la nueva sesión parlamentaria, que se inicia la próxima semana, la oposición espera resucitar los debates existentes, al momento de próroga del parlamento y pueden efectivamente imponer temas en la agenda, aunque los conservadores buscan que lo único que se discuta esté en relación con el presupuesto.
Los partidos de oposición y particularmente los liberales han aprovechado la tregua parlamentaria. Los liberales han mejorado la imagen de su Jefe Michael Ignatief y han realizado una serie de talleres en el parlamento  para la reconstrucción de sus políticas en temas de interés que en algunos momentos han concitado la atención del público por tener buenos invitados a las discusiones y plantear perspectivas estratégicas.
En general los partidos de oposición parecen dispuestos a la batalla, pero  no está claro que quieran ir a nuevas elecciones contra un partido conservador que aunque parece que nunca podrá obtener un gobierno mayoritario, pero que podría de todos modos conservar un gobierno minoritario. Está claro que a no ser que los conservadores les fuercen la mano con medidas inaceptables en el presupuesto, no habría elecciones en la primavera.
Todo indica que Canadá sale de la recesión con un enorme déficit y que el gobierno conservador buscará reducirlo con  nuevos cortes en programas que considera que no son necesarios. Como en el pasado eso ha respondido a sus posiciones ideológicas, los observadores temen que corte nuevamente servicios o financiamiento que se considera característico de Canadá.
El déficit federal de los primeros nueve meses del año fiscal que es de abril a marzo, es cercano a 40 mil millones de dólares. Una parte ese déficit, 16 mil millones, se debe al Plan económico de Canadá (Medidas de estímulo para estimular la economía en recesion y que se tradujeron en reducción de impuestos, en apoyo a la industria automotriz y la extension a 1 año de los beneficios del seguro de empleo a un año para los que no recurrian frecuentemente a este beneficio). Otra  parte del déficit se debe a la reducción de la actividad económica (19 mil millones) y también el gobierno ha gastado más, como ocurre con la guerra en Afganistán.
Kevin Page que es el responsable del presupuesto en el parlamento, una instancia autónoma, considera que le gobierno conservador con sus políticas de reducción de impuestos, como la baja de la TPS ha provocado un deficit estructural que no está ligado a la recesión, más bien ha reducido demasiado el tamaño del aparato estatal.
A  Pesar que el gobierno Harper y su ministro justificaron la proroga para hacer consultas, entre otras para la preparación del presupuesto abril 2010 a marzo 2011, poco se sabe. Se espera que los conservadores hagan cortes presupuestarios en servicios por razones ideológicas que pueden ser muy impopulares en algunas provincias. Está claro que no han conseguido plantear nada nuevo. Esa es la incognita del presupuesto. Aunque nadie parece querer elecciones, y los liberales tienen un importante encuentro de definición de programa político a fines de marzo, podrían haber elecciones si Harper se obstina en presentar un presupuesto cargado ideológicamente y el Nuevo Partido Demócrata de Jack Layton noo puede aceptar el presupuesto.
El comienzo de una nueva sesión parlamentaria el 3 de marzo puede efectivamente ser muy interesante en la medida.
La nueva sesión parlamentaria puede recomenzar en el lugar mismo donde terminó la otra, y ahora con un gobierno conservador más gastado que antes. Una situación a seguir de cerca.


La Corte Constitucional falló contra la re-elección de Uribe abriendo una campaña electoral interesant en Colombia


La decisión de la corte consitucional de derogar la convocatoria a un referendo sobre la segunda reeelección del actual presidente Alvaro Uribe en Colombia terminó con las elucubraciones sobre la presentación del actual candidato para ejercer un tercer periodo de cuatro años al mando de la nación andina.
Con ello se abre una corta e interesante campaña para las elecciones presidenciales de mayo por la incertidumbre que crea sobre el que gane la victoria. Se abren posibilidades de cambio de orientación delpaísque esel principal aliado de las políticas de Washington en la región por las posibilidades de alternancia en el poder. La primera vuelta se realizará el 30 de mayo. Veamos algunos antecedentes.
La Corte Constitucional de Colombia derogó por 7 votos a favor y 2 en contra la ley 1354 de 2009 que convocaba a un referendo para decidir si el presidente colombiano podía aspirar a un tercer periodo de cuatro años. La Corte declaró la ley inexequible en su totalidad con lo que se terminaron las posibilidades de reelección de Uribe. Hubiera sido la segunda vez que Uribe habría obtenido ese tratamiento especial.
Hace cuatro años el Tribunal dijo sí al cambio de la Constitución y dio paso a la primera reelección de Uribe. Dejó claro entonces que se aprobaba por una "sola vez". Esto era para evitar la concentración de poder en la figura presidencial. El trámite del referéndum rechazado ayer fue tortuoso y polémico y duró más de tres años; el debate que generó desplazó temas prioritarios del país y mantuvo, en los últimos meses, maniatados a los presidenciables.
Como se sabe, la opinión internacional no estaba tras la propuesta de Uribe, a pesar de apoyar su política de seguridad. Era el caso del Washington Post o de la prestigiosa revista conservadora, the Economist habían pedido que Uribe no fuera a la reelección. Por otro lado, las encuestas y también en sus opiniones las élites colombianas planteaban que Uribe no tenía la fuerza electoral como para ser elegido nuevamente presidente de Colombia.
La decisión de la Corte Constitucional constituye entonces un llamado a terminar con el paralizamiento de la campaña presidencial, en compás de espera por la decisión de Uribe, que no se decidía a entrar en campaña antes del respaldo de la Corte Constitucional y que ya aparecía dañada por la decisión del Consejo Electoral. En efecto, una sala de conjueces del Consejo Electoral invalidó todo el proceso del referendo popular, pues consideró que sus promotores gastaron mucho más dinero del que la ley les permitía. Como decíamos, además, las encuestas arrojaban dudas de que Uribe fuera elegido en la primera vuelta de las elecciones como los hiciera en su primera re-elección. Incluso se estimaba que la participación electoral no habría sido suficiente como para darle validez al referendo.
Los observadores consideran que las supuestas victorias de la política de seguridad contra la guerrila de las FARC, han ocultado los problemas colombianos ligados a una vasta economía informal, los problemas del transporte y de adaptación a la crisis económica mundial. Además Colombia aparece muy aislada en el concierto de naciones latinoamericanas.
Está claro que Alvaro Uribe no contaba esta vez con los apoyos necesarios para una reeleccion incluso entre sus aliados y seguir otros presidentes latinoamericanos que por su popularidad han conseguido ir a reelección, como ocurre con Hugo Chávez de Venezuela, Evo Morales de Bolivia, Rafael Correa de Ecuador, Oscar Arias de Costa Rica que consiguió que se levantara la prohibición de una segunda elección aunque no fuera consecutiva. Y ahora el presidente Nicaraguense Daniel Ortega.
Como se recordará, Álvaro Uribe llegó a la presidencia en 2002 como candidato independiente ganando en la primera vuelta con la promesa de aplicar la mano dura contra la guerrilla y los paramilitares y terminar con la guerra interna. En su primer gobierno invirtió masivamente en la guerra comprando armamentos y aumentando los efectivos del ejército. Tras haber aprobado en 2004, el llamado “Plan patriota” la mayoroperación militar en Colombia, en 2005 consiguió que el congreso aprobara la Ley de Paz y Justicia que permitió reduccion de penas para los ex paramilitares desmovilizados, garantizandoles su impunidad y denunciada por organizaciones internacionales. Uribe consigue reformar la constitucion y es reelegido con una votación de 62%. Su segundo mandato se abrió con el excándalo del “Paragate”, investigacion de vinculos entre parlamentarios uribistas con el narcotrafico y el paramilitarismo. Las presidencias de Uribe han inscrito su nación fuertemente bajo la influencia de EE.UU a quien permitirá eluso de sus bases militares. Al final de su segundo mandato, Uribe ha efectivamente conseguido reducir el poderío de la guerrilla pero no ha conseguido enfrentar los problemas de desarrollo de Colombia y se encuentra en situación de casi guerra con sus vecinos latinoamericanos.
Las perspectivas de continuidad del uribismo parecen difíciles. Entre la decena de aspirantes a las presidenciales los principales candidatos del uribismo son, el ex ministro de defensa de Uribe, Juan Manuel Santos, el ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo, y la ex canciller Noemí Sanín.
Por los opositores está el senador Gustavo Petro del izquierdista Polo Democrático Alternativo y el candidato del partido Liberal Rafael Pardo.
Lo cierto es que ninguno de los candidatos debiera poder ganar la primera vuelta de las elecciones como ocurrió con Alvaro Uribe en dos oportunidades.
Entre los que podrían pasar a la segunda vuelta que se realizará a mediados de junio está, el candidato más fuerte del uribismo, el ex-ministro Juan Manuel Santos. No está claro quien sería el otro candidato, pero muchos creen que sería el candidato del polo democrático alternativo (el senador Gustavo Petro).
Ello podría provocar en la segunda vuelta una alianza de diversas fuerzas que podría abrir posibilidades de un cambio mayor en Colombia.
Las elecciones al Congreso el próximo 14 de marzo permitirán clarificar las candidaturas presidenciales y medir fuerzas provocando juegos de alianzas.
Las elecciones presidenciales en Colombia serán importantes este año porque, como aquellas que reinstalaron en el poder a la derecha en Chile, pueden variar el panorama latinoamericano.

El terremoto en Chile

Luego del terrible terremoto en Haití, ahora le tocó a Chile sufrir nuevamente un terremoto este sábado a las 3h30 de la mañana. Un terremoto de 8,8 en la escala de Richter, más fuerte aún que el que asoló Haití, pero en Chile país de temblores, las infraestructuras parecen haber resistido mejor aunque la devastación es enorme despasando las autoridades y los muertos se calculan en más de 300 y pueden aumentar en las próximas horas.
Como ante todas las catástrofes naturales, el ser humano se ve enfrentado a fuerzas superiores a su tecnología construida durante miles de año s. ello nos deja enfrentados a lo esencial, al apoyo solidario, al seguimiento de la situación para saber si nuestros familiares y amigos se encuentran en buena situación,  a esperar los llamados concretos de ayuda y ver como desde la distancia se puede ayudar. Como en el caso se Haití se requiere saber lo que pasa y ver de organizar la ayuda, cuando esta es necesaria, para que efectivamente se contribuya a ayudar. Es importante dejar fuera los sensacionalismos con que algunos medios de comunicación buscan cubrir la información ene esta época de comunicación instantánea, lo que a veces banaliza el  drama humano.
El epicentro del terremoto Chileno se ubico en el mar a 80 kilómetros de la ciudad de Concepción, una ciudad de 600 mil habitantes. Los efectos se sintieron 500 kilómetros a la redonda, en todo el centro de Chile, que son las zonas más pobladas del delgado país entre mar y cordillera, desde Santiago hasta Valdivia y más al sur. Todavía siguen las réplicas y no se termina el conteo de los desastres a infraestructuras y los costos en vidas humanas irreparables que se calcula por el momento en más de 300. Hubo importantes daños en las estructuras, los puentes por lo que la gran autopista que une Chile de Norte a Sur está cortada en varios lugares y las comunicaciones son muy difíciles. Hay un medio millón de viviendas dañadas y un millón más tienen diferentes daños en diferentes grados.
Parte del país ha sido declarado zona de catástrofe. La ciudad de Concepción es la aglomeración urbana más afectada, pero el terremoto sigue afectando la zona del Maule y particularmente la ciudad de Talca
El terremoto Chileno se inscribe como el segundo más fuerte después del de 9,1 grados en Indonesia y que causó el Tsunami en diciembre de 2004. En este caso las consecuencias de los maremotos han afectado zonas costeras pero no con el nivel de daño de ese tsunami.
Chile ya sufrió en 1960, el 22 de mayo, el terremoto más potente jamás registrado en el mundo -9.5 grados Richter. Ello ocurrió en cercanías de la misma zona, a 750 kilómetros al sur de Santiago, en Valdivia, provocando 3 mil muertos. Chile es conocido por su inestabilidad sismica por la convergencia de dos placas tectónicas mayores en su territorio.
Frente a las fuerzas de la naturaleza solo cabe la solidaridad humana moral, primero y de acuerdo a las necesidades, de orden material. Aprovecho esta tribuna, como lo hiciéramos en el caos de Haití a llamar al apoyo al pueblo chileno en este difícil momento.

 


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Balance de 2009 y perspectivas para 2010

Desde el punto de vista económico, el año 2010 seguirá marcados a nivel internacional por la crisis económica y financiera y por la cooptación de los países llamados emergentes como actores del reducido nuevo círculo de naciones del directorio planetario, el G20. Desde la perspectiva del sistema politico militar internacional por las desilusiones que engendra el desempeño del presidente estadounidense Barack Obama, en continuidad de lo esencial de la política exterior de la administración Bush como es en la guerra en Irak y la decisión de envío de tropas en Afganistán además del reforzamiento de la guerra contra el terrorismo con el nuevo fallido atentado en un avión y por su inacción frente al conflicto israelí-palestino. En general el mundo de 2010 estará marcado progresivamente por el multilateralismo, pero de una perspectiva más estratégica por el cuestionamiento global del modelo de desarrollo capitalista en el expediente del cambio climático. El fracaso de Copenhague trasladó la decisión sobre un tratado que reemplace al de Kioto, para una nueva cumbre en México en noviembre próximo. En América Latina operan también las tendencias globales pero lo específico de la región es que la recuperación económica que se prevé en 2010 no resuelve las profundas desigualdades sociales que caracterizan la región y se vivirá un creciente conflicto entre el bloque de paises progresistas y la creciente rearticulación de gobiernos reaccionarios apoyados por Washington, que vuelve a hacerse presente a nivel político, económico y militar en la región. Veamos algunos antecedentes.

El primer aspecto importante en el análisis del año 2009 y las perspectivas que se abren en 2010, es la crisis financiera que terminó con veinte años de dominio indiscutido de la mundialización neoliberal. La crisis de la titrisacion y la especulación en los países capitalistas centrales por el capital financiero que explotó con la crisis de las sub-primas en octubre de 2008, se tradujo en 2009 por la inversión de miles de millones por parte de los gobiernos para salvar las transnacionales financieras y evitar el desplome del sistema financiero internacional. A la privatización de las ganancias en bonos escandalosos para los dueños de empresas transnacionales, le siguió la socialización de las pérdidas. Una movida típica del capitalismo de estado que resurgió como alternativa al desplome del neoliberalismo con pies de barros que dominó la política económica y la gestión de los gobiernos por más de veinte años. Aún no está clara la estrategia de sobrevida del capitalismo pero está claro que no será la alternativa neoliberal.

En América latina y el Caribe, 2009 también estuvo marcado por los efectos de la crisis financiera internacional. En su balance anual, la CEPAL  plantea que la crisis puso fin en 2009 a un ciclo de seis años de crecimiento. Se calcula que el PIB de la región será de -1,8% en 2009 y que el ingreso per capita disminuirá en 2,9%. Por su parte la cesantia aumentará a más del 8,1%.

Ya en los últimos meses del año 2009, se anunció una tendencia al fin de la recesión internacional y se habla de que en 2010 habrá una lenta recuperación del PIB. La CEPAL estima que en 2010 la región latinoamericana volvería a un crecimiento económico del 4,1%. Brasil será la economía que más crecerá con cifras del orden del 5,5% anual. Pero el crecimiento será desigual y en el Caribe este será solamente de 1,8%. Se trata de un desafío que muestra el éxito de los modelos propios desarrollados por los àìses latinoamericanos, pero que también confirma los límites de las instancias multilaterales de coordinación latinoamericana como la UNASUR, el ALBA y otras alianzas producto de las divisiones entre los gobiernos de la región.

A nivel mundial, la recuperación del PIB y de la actividad bursátil en las últimas semanas, ha vuelto la sonrisa y el pago de bonos millonarios a los ejecutivos de transnacionales, pero no se ha traducido en una recuperación del empleo. Todo indica que a pesar de los anuncios, la recuperación económica será lenta, confirmando que se trata de una crisis profunda como aquella de los años 70 y 80 aunque nunca tanto como la de los años 30 como se temió en un momento.

Sin embargo, algunos autores hablan de crisis de fin de ciclo, porque existe una tendencia decreciente para el crecimiento del PIB depues de cada ciclo largo llamado de Kondratiev desde el siglo XX. Por ejemplo, entre 1950 y 1975 los promedios de crecimiento en EEUU eran de 5%, mientras que despues de la última recesión el crecimiento fue de un promedio de 2,5% entre 2001-2007. También el crecimiento del empleo que fue de 2,5% entre 1950 y 1975, este fue sólo de 0,9% entre 2001 y 2007.

A nivel mundial está claro que el neoliberalismo perdió su popularidad tanto ante la opinión pública como frente a los gobiernos. Según una encuesta de la BBC  conducida en 27 países, el 74% de los encuestados critica el capitalismo y es partidario de aumentar la regulación del mercado, un cuarto de entre ellos plantean la necesidad de levantar nuevas alternativas frente al capitalismo.

La crisis económica causó estragos en la población en 2009, tanto en los países en desarrollo como de los países desarrollados con el aumento del desempleo producto de la contracción de la actividad económica, con el aumento de la pobreza y del hambre, la que por primera vez afecta más de mil millones de habitantes, según lo informó la FAO en la cumbre sobre la seguridad alimentaria en noviembre pasado, y en la cual ni siquiera hicieron acto de presencia los lideres de gobierno de los países del G8.

Por su parte, en política internacional siguen los realineamientos que llevan a un orden internacional multilateral y al fin del unilateralismo estadounidense instalado inmediatamente después del fin de la guerra fría en 1989.

En América latina, el conflicto político dominante es la rivalidad entre gobiernos.

Es importante señalar la reelección de gobiernos progresistas como el de Ecuador. En efecto, luego de adoptar una nueva constitución Rafael Correa no sólo logró ratificar su mandato sino que además obtuvo la mayoría para su partido de gobierno Alianza País, en la asamblea nacional. En Bolivia el presidente Evo Morales barrió en las elecciones ratificatorias de su mandato con más del 60% de los votos y también obtuvo mayoría absoluta el Movimiento al Socialismo (MAS) y sus aliados en las dos cámaras legislativas. Con ello se consolidó el bloque de apoyo al proyecto bolivariano de Chávez.

En el Salvador fue elegido este año, el abanderado del Frente Farabundo Marti de Liberación nacional, el periodista Mauricio Funes, quien se inscribe en una perspectiva progresista más cercana a Lula da Silva que a Chávez. Lo mismo ocurre en Uruguay donde también fue elegido en la segunda vuelta el lider de la coalición Frente Amplio, José Mujica, que se inscribe en la continuidad de las políticas moderadas del presidente saliente Tabaré Vasquez.

En 2010 habrán en 2010, elecciones en Costa Rica y en Brasil, donde no está claro si Lula podrá transferir su popularidad a la candidata del PT o bien si ganará José Serra, candidato dell Partido Socialdemócrata.

También.

En la región y producto de la nueva política de Washington, ha ido reforzándose el bloque de gobiernos reaccionarios. Por ejemplo, en Panamá,

En Panamá ganó la presidencia Ricardo Martinelli, un empresario que derrotó a la candidata del PRD que era ministro del gobierno del presidente Martin Torrijos. Pero lo más preocupante, desde el punto de vista de las fuerzas reaccionarias, fue el golpe de estado exitoso contra el presidente hondureño Manuel Zelaya. Gracias a las ambigüedades en la política de Washington primero y luego gracias al apoyo abierto y descarado después, se consumó la legitimación del golpe de estado del 28 de junio, con la elección del nuevo presidente hondureño Pepe Lobo, el 29 de noviembre. Pese a que el gobierno de Lobo no ha sido reconocido por la mayoría de los países latinoamericanos el apoyo de Washington ha sido crucial en la legitimación de la asonada golpista de la oligarquía hondureña, fortaleciendo el bloque reaccionario encabezado por Colombia, el principal aliado de Washington en la región.

El gobierno de Colombia ha transformado esa nación en la avanzada reaccionaria en la región en abierta oposición al bloque progresista y no sólo frente a Hugo Chávez o Evo Morales. Su alianza férrea con Washington en continuidad con los años Bush, se tradujo en la firma del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y con la instalación de las siete bases militares en ese país y en la agudización de las relaciones conflictuales con Venezuela. En 2010 habrán eleciones presidenciales en Colombia donde todo depende de si Alvaro Uribe va nuevamente a la reelección.

Los resultados de la segunda vuelta en Chile el 17 de enero serán cruciales porque determinarán si se mantiene ese país en el eje progresista de naciones o si se fortalece en América del Sur el eje reaccionario en torno a Colombia.

El rol de la región a nivel internacional aumentó. 2009 fue un año de realineamiento de fuerzas políticas y militares a nivel mundial que resultó en un rol de primera plana para Brasil, pero también para Mexico y Argentina como miembros del G20. Valga señalar, que desde una perspectiva del sistema político internacional, la crisis financiera adelantó la entrada, por cooptación, de los llamados países emergentes al directorio mundial del planeta. El grupo de los veinte, que incorpora además de las tradicionales potencias Europeas, Japón, Estados Unidos y Canadá a países como Rusia, África del Sur, Brasil, China, India, entre otros - dejó atrás al G8. La extensión del directorio de gobiernos que deciden la conducción del capitalismo mundial es vista por los expertos como un mecanismo que busca restablecer la hegemonía estadounidense sobre países rivales, principalmente la República popular China, que pueden disputarle su hegemonía.

Una tendencia esencial para 2010 es el reconocimiento político de la multilateralidad del sistema mundial surgido del fin de la guerra fría. Los analistas consideran que los años Bush evidenciaron la decadencia de los Estados Unidos como potencia rectora del sistema mundial en el marco de la globalización económica neoliberal. Ello, por el peso cada vez más importante de las transnacionales y de paises emergentes como China e India. La Unión Europea, a pesar de su peso económico y la fortaleza del Euro, por su diversidad dejó de ser un coontrincante serio de la dominación estadounidense al extenderse demasiado y no estar en condiciones de desarrollar una política exterior coherente a pesar de la importancia del eje Franco-Germánico.

La cruzada de Washington contra el terrorismo, y las guerras de Irak y Afganistán. La extensión del conflicto a Pakistán y ahora a Yemen, luego del atentado fallido en un avión marcan la continuidad de la política exterior de Washington aunque ahora esté dirigida por Barack Obama. Además de las abiertas perspectivas de un bombardeo a Irán y las rencillas con Corea del Norte en 2010, indican Obama, a pesar de haber recibido el premio Nobel de la paz es un presidente de guerra. Más a-un ni siquiera se plantea ejercer un liderazgo como el que tuviera Bill Clinton para restablecer o imponer un proceso de paz con el reconocimiento del estado palestino.

Hay que recordar que el año 2009 estuvo marcado por el 20º aniversario de la caída del Muro en Berlín. Pero este aniversario, no fue el del fin de la historia o el del recuerdo de la victoria triunfante del capitalismo, al contrario, la crisis financiera y las experiencias traumáticas en los antiguos países del llamado socialismo real, han confirmado que el capitalismo no es la panacea y que las crisis le son consubstanciales y que ellas siguen viniendo en ciclos destructores y desestabilizadores. Esta crisis se tradujo según los observadores por el retorno del interés académico por la obra de Karl Marx, El Capital y el estudio de los ciclos económicos del capitalismo y su fin como todo modo de producción.

La incapacidad de la dirigencia mundial actual para enfrentar el desafío del calentamiento planetario fue el hecho más importante del año y corrobora las contradicciones del modo de producción capitalista. En la Cumbre Internacional de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Copenhague del 7 al 18 de diciembre pasado Barack Obama y un puñado de países negociaron un acuerdo en bambalinas y se lo impusieron al resto de los 192 países reunidos en la cumbre. El acuerdo plantea como objetivo el de mantener por debajo de 2 grados celsius el calentamiento planetario, pero no establece ningún mecanismo que transforme ese acuerdo en un tratado que obligue los países a respetar cuotas de reducción de los gases con efecto invernadero. Ciertamente, hubo el avance que ya nadie disputa la evidencia del grupo de expertos de la ONU sobre la realidad científica del cambio climático y que este es el resultado de la actividad humana y consecuencia directa del modo de producción capitalista. Es este modelo de desarrollo basado en la ganancia como motor de la actividad económica el que esta en cuestión y que lleva la humanidad al borde de la catástrofe ecológica. El desafío es de incorporar la regulación económica y la producción respetuosa del medio ambiente, pero también de cambiar la lógica basada en la ganacia individualista por la búsqueda del bien común o la buena administración de los recursos como lo planteaban los griegos que inventaron el término economía.

Tras la crisis económica neoliberal y los realineamientos políticos se perfila la reapertura de las luchas sociales, porque la crisis financiera aumentó la cesantía, ha hecho perder los progresos que pudieron existir luego de un largo ciclo de acumulación de riquezas, aunque fuera mal distribuida y dilapidada en bonos millonarios a dirigentes empresariales, precisamente los que provocaron la crisis financiera por su jugar a la economía como en el casino. El retorno del capitalismo de Estado combinado a la crisis de las instituciones multilaterales de gestión de la globalización está ligado a la creciente deslegitimización de los gobiernos nacionales y el desarrollo de movimientos sociales que exigen transformaciones. El aumento de las desigualdades y el cuestionamiento creciente de la globalización neoliberal pueden abrir en los próximos meses el desarrollo de nuevas perspectivas políticas y de desarrollo de movimientos sociales no solo de carácter altermundialista sino que además en fuerzas efectivas en cada país porque el retorno del capitalismo de estado restablece la centralidad de los gobiernos en la gestión de las crisis económicas y sociales y pone al desnudo que están dominados por el gran capital financiero.


La segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Chile

El próximo 17 de enero poco más de ocho millones de electores chilenos concurrirán a las urnas por segunda vez para dirimir entre el candidato presidencial de la derecha Sebastian Piñera y el candidato de la coalición gobernante Eduardo Frei. Aunque la duda persiste, lo más probabe es la quinta victoria de la coalición gobernante desde diciembre de 1989. Esta vez sin embargo, todo indica que se producirá en todos los casos un realineamiento de las fuerzas políticas chilenas porque el desmoronamiento de la coalición gobernante es un dato que nadie desmiente.

Como se sabe, en la primera vuelta de las elecciones el 13 de diciembre el candidato de la derechista Coalición por el Cambio obtuvo 3 millones de votos (3.056.526) y 44,05% de los votos; mientras el candidato de la concertación, Eduardo Frei (que ya fuera presidente entre 1995 y 2000), obtuvo dos millones de votos (2.053.514), o el 29,6% de los votos. Por su parte, el candidato Marcos Enriquez Ominami de la Nueva mayoría para Chile, obtuvo casi un millón y medio de votos (1.396.655) 20,13% mientras que el candidato de la izquierda Jorge Arrate por el Juntos Podemos Más, obtuvo casi medio millón de votos (430.824) con el 6,21%, en una de las más altas votaciones de los candidatos de izquierda desde 1989.

Hay que destacar que apenas 199.355 o el 2,76% votaron nulo o 85.014 o él 1,17% votaron en blanco. Finalmente, es importante señalar que poco más de un millon de electores no participó en la elección. El marco de participación electoral no varió en comparación con la elección presidencial anterior.

Al analizar los resultados, puede decirse que desde un punto de vista matemático, las elecciones estarían zanjadas.

Por un lado, los votos de Jorge Arrate debieran pasar completos al candidato de la coalición gobernante si sus electores siguen la consigna del candidato de la izquierda. Esto sería en pago por el apoyo de la concertación que hizo un pacto que permitió la elección de tres diputados comunistas por primera vez desde el golpe de estado de 1973. Con ello se cerró el ciclo de exclusión de uno de los referentes históricos de la izquierda chilena pero al mismo tiempo se reconoció la debilidad y el desgaste de la concertación, principalmente de los democratacristianos que siempre se habían negado a aliarse con los comunistas.

Por otro lado, la mayoría del 20% de los votos de Marcos Enriquez Ominami debieran ir también a Eduardo Frei, porque él ME-O proviene del partido socialista y no se ha inscrito oficialmente en posiciones de derecha, sino de populismo progresista modernizante lleno de ambigüedades. A pesar de que ME-O no haya llamado oficialmente a votar por el candidato de la concertación, todo indica que la mayoría de sus electores debieran votar por Frei como el mal menor. El ME-O no cuenta con un partido que le apoye, sus candidatos a diputados apenas obtuvieron un 4,8% de los votos y no sacaron ningún diputado. Su padre el senador Carlos Ominami que también se retiró del partido socialista, para apoyarle en la campaña, ha señaladoo que lo peor que le podría ocurrir a Chile es una victoria de Sebastián Piñera. Marcos Enriquez-Ominami ha llamado con otros a una renovación de la coalición gobernante. El llamado de ME-O ha sido seguido por Eduardo Frei que insiste en que su candidatura no es dependiente de los partidos de la concertación. Los presidentes de dos partidos de la coalición gobernante, el Partido Radical Social Demócrata y el Partido por la Democracia han renunciado a sus cargos asumiendo la responsabilidad por la baja votación en las elecciones. Pero tanto Camilo Escalona del Partido Socialista, como el presidente de la Democracia Cristiana se han negado a renunciar. A pesar de todos estos juegos, está claro que la concertación y el candidato presidencial de la coalición gobernante está dispuesto a hacer todo tipo de promesas y concesiones para asegurarse la votación de los partidarios del ME-O.

Eduardo Frei podría beneficiar del hecho que la Cote Suprema acaba de confirmar el dictamen de un juez que declaró reos a los responsables del asesinato del padre del candidato presidencial, el ex presidente Eduardo Frei Montalba (1964-1970). Todos los antecedentes apuntan a que Pinochet mandó matar el ex mandatario en 1981, porque se había transformado en la figura clave de la oposición. El caso inscribe a Frei en la tendencia antidictatorial y recuerda claramente el carácter criminal de la dictadura de Pinochet de la que la derecha se considera la heredera.

Los resultados de las elecciones de diputados y de la mitad del senado confirman el bloqueo del proceso político chileno . Sobre los 120 diputados, la concertación cuenta con 57  diputados, incluidos los tres del PC y puede acceder a la mayoría si los tres diputados independientes como Adolfo Saldivar, del partido regionalista, salidos de la concertación (de la democracia cristiana) les apoyan.

La derecha cuenta con 58 diputados con lo que el sistema binominal cumple su función de equiparar los dos bloques de la política chilena a pesar de las diferencias de votos. Por su parte en el senado donde se renovó solamente la mitad, la concertación vuelve a tener una reducida mayoría.

Los resultados de las elecciones presidenciales y de diputado han mostrado, el agotamiento y creciente desprestigio de la coalición gobernante luego de casi 20 años de ejercicio del poder, en el marco establecido en el pacto con los militares y la derecha en 1989. La mal llamada transición ha producido uno de los sistemas políticos más estables y bloqueados que surgieron de las dictaduras militares de los años 70 y 80 en América Latina y el Caribe.

Los resultados de la elección presidencial muestran también la estabilidad del voto, porque el universo electoral en cuanto al número de electores se ha mantenido muy estable. Lo que aumenta con el correr de los los años el número de electores que no se inscriben, pero ellos no cuentan en los resultados.

Por ello es que la tesis más plausible es que la segunda vuelta de las elecciones presidenciales seguirá dominada por el conflicto tradicional entre la mal llamada centro-izquierda en el gobierno y la derecha política, heredera del pinochetismo.

El resultado de la primera vuelta no augura una victoria de la derecha que con sólo algunas excepciones, como con el gobienro de Alesandri en 1958, nunca ha ganado las elecciones directamente en Chile. El que haya obtenido solo un 44% que es la votación tradicional de la derecha desde los años de Pinochet, indica que también tiene dificultades para formular un proyecto que le permita romper la barrera de los tres tercios de la política chilena. La concertación refleja un bloque en el poder basado en la alianza entre socialistas y demócrata cristianos.

Además, Sebastián Piñera no ha contado con el apoyo de Marcos Enriquez Ominami. Aunque algunos de sus asesores como el economista Paul Fontaine se han integrado al comando de Sebastián Piñera, este no ha conseguido dar la impresión que es el depositario del voto del MEO. Piñera controla sin embargo gran parte de los medios de comunicación en Chile, lo que le da un avance importante y muestra que ese ha sido el principal error de los veinte años de la concertación, mal aconsejada por algunos de sus intelectuales.

Lo importante de la segunda vuelta de las elecciones en Chile el 17 de enero próximo es que se presentan con un elevado nivel de incertidumbre, sobre todo porque existe consenso de que Eduardo Frei es el peor candidato que podía presentar la concertación, lo que aumenta la dificultad para los electores que desearán votar por el mal menor. Sin embargo, las aperturas del candidato concertacionista, tanto a la izquierda con la que estableció un acuerdo de 12 puntos, las concesiones de forma al populismo modernizante que representa Marcos Enriquez-Ominami, pueden surtir efecto porque se percibe que no podrá gobernar sin contar con la izquierda o las propuestas de renovación que plantea el ME-O.

Cualquiera que sean los resultados, es evidente que la consecuencia de la elección es que la coalición debe reformarse si tiene alguna posibilidad de sobrevivir. Esa reforma podría darse si gana Frei, por el lado de la izquierda y considerando un nuevo concepto de modernidad, que esta vez estaría deslindado del fracasado neoliberalismo, la nueva concepción de la modernidad obliga, como diría el historiador Gabriel Salazar.

En caso de derrota de Frei el quiebre de la concertación sería inevitable al no tener el cimiento que otorga el ejercicio del poder ejecutivo, muy importante en el marco constitucional heredado de Pinochet.

En todos los casos, las elecciones presidenciales del 17 de enero en Chile variarán el panorama latinoamericano del 2010, ya sea por un viraje del pais sudamericano hacia la derecha en el caso de una victoria del candidato de derecha o de virage hacia posiciones más progresistas en el caso de que para sobrevivir la concertación el nuevo presidente cumpla con los compromisos que está contrayendo hacia la izquierda del tablero de ajedrez de la compleja política chilena.

 


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 Comentario Marcelo Solervicens Minimize

La violencia contra las mujeres y el 20º aniversario de la matanza del Politécnico


La violencia contra las mujeres sigue siendo uno de los males persistentes de la humanidad y la conmemoración del 20 aniversario de la matanza del politécnico de Montréal pone en relieve las diversas campañas que se hacen en el mundo contra la violencia de género. Fue el 6 de diciembre de 1989, que Marc Lepine asesinó 14 estudiantes mujeres en la escuela politécnica de la Universidad de Montreal como venganza contra las feministas.
Marc Lepine entró a la escuela politécnica de la Universidad de Montréal, para matar las mujeres que en uso del reconocimiento de la equidad de género habían optado por la carrera de ingeniería tradicionalmente reservada a los hombres. Lepine separó hombres de mujeres y asesinó a sangre fría 14 mujeres y después se suicidó dejando una nota para defender su gesto contrario a todos los derechos humanos fundamentales.
Ciertamente, se ha argumentado sobre la locura individual de Marc Lepine, pero está claro que su gesto perseguía consecuencias sociales. Se trato de una matanza semejante a otras que comienzan a abundar en los últimos años, principalmente en Estados Unidos, pero también en Québec como fuera el intento fallido de matanza por caporal Lortie en la Asamblea Nacional de Quebec contra los separatistas del partido quebequense, felizmente ausentes porque Lortie se equivocó y trató de hacer su matanza en un día de descanso de los diputados.
En el caso de Marc Lepine, su gesto simbólico recordó que en fines del siglo 20 y luego de que Québec había entrado en la modernidad de la igualdad de derechos de hombres y mujeres con la revolución tranquila de los años sesenta, ser mujer no sólo era peligroso en otras latitudes sino que también podía ser peligroso en Montréal, más encima si ellas asumían el derecho a la igualdad en la educación. Asesinato cargado de simbolismo porque al separar los hombres de las mujeres, convertía a los hombres en cómplices involuntarios del asesinato. En potenciales verdugos, más allá de la violencia intrafamiliar o del no respeto de la equidad entre los géneros de la especie humana.
La violencia del hecho y la necesidad de refrendar los derechos fundamentales de las mujeres, hace que el día fue adoptado por los grupos de defensa de los derechos de las mujeres en todo el mundo como un día especial de la campaña mundial contra violencia de género en todo el mundo. Un símbolo de lo que falta por hacer para que se respete la equidad de género y el derecho de las mujeres a vivir sin temer la violencia sea ella de cualquier tipo.
La violencia contra las mujeres se sufre en todos los países, atravesando culturas y situaciones económicas. Según estadísticas internacionales una de cada tres mujeres ha sido golpeada, obligada a mantener relaciones sexuales o sometidas a algún otro tipo de abusos, generalmente por su entorno inmediato, en el marco de la violencia intrafamiliar. Miles de mujeres encuentran la muerte de este modo cada año en el mundo, como ejemplo, el gobierno ruso estima que 14,000 mujeres encontraron la muerte a manos de su pareja o de familiares en 1999. En otras latitudes están los mal llamados crímenes de honor y la institucionalización de la subyugación de las mujeres y las violaciones de sus derechos fundamentales.
Veinte años más tarde de la matanza de la Escuela Politécnica de Montréal, el balance sigue siendo tan terrible como el primer día porque lanza un debate no sólo sobre la voluntad política de los gobiernos para controlar las armas que sirven para comete estas matanzas, sino que también sobre los mecanismo concretos y de largo alcance para terminar con la violencia contra las mujeres, atacando concepciones patriarcales que defienden anacrónicas concepciones sobre la superioridad de los hombres.
Debate también sobre la principal reacción de la sociedad canadiense, como fue el establecimiento en 1995 del registro nacional de armas, que a pesar de un costo más alto que lo esperado se reconoció como un avance importante, registro que los conservadores de Stephen Harper atacaron en 2006 imponiendo una moratoria en las inscripciones.
En una sociedad que se considera que se basa en el respeto de la igualdad entre los hombres y las mujeres, los recientes debates con el retorno de la religión recuerdan que la igualdad debe estar inscrita claramente en la legislación y promover claramente la laicidad contra las religiones que discriminan las mujeres.
La conmemoración de la matanza de la Escuela Politécnica, recuerda cuanto falta para el esfuerzo colectivo para la eliminación de la violencia de género en el mundo. Las raíces del conflicto son profundas y requieren profundas transformaciones culturales, económicas y sociales, pero en el intertanto es una acción cotidiana, de gobiernos, de grupos sociales, individuales marcados por la tolerancia cero frente a la violación real o potencial de los derechos fundamentales de más de la mitad de la humanidad.

 

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Reflexiones sobre la política guerrera del premio Nobel de la Paz


El martes, en un esperado discurso sobre su política en Afganistán, el presidente estadounidense Barack Obama premio Nobel de la Paz, confirmó que optó por ser un “presidente de guerra”, al anunciar el envío de 30,000 nuevos soldados a ese país para ganar la guerra y defender los intereses de Estados Unidos. El presidente anunció que no se trataba de una ocupación permanente sino que esperaba poder iniciar un retiro de las tropas estadounidenses a contar de 2012.
Ciertamente el presidente estadounidense presentó de manera articulada su posición guerrerista pero ello no ocultó el hecho de que eligió la guerra, como lo hubiera hecho el presidente Bush y ello aumenta las posibilidades de escalada guerrera en una región explosiva.
En primer lugar, se confirma nuevamente que la política exterior de Barack Hussein Obama estará bajo el signo de la continuidad con la administración Bush y que reforzará la defensa de los intereses estadounidenses por encima de los de la comunidad internacional. Ello a pesar que la guerra de Afganistán es cada día mas impopular entre los estadounidenses y particularmente entre quienes votaron por Obama porque esperaban una política diferente a la Georges Bush.
Esta constatación se aplica también el caso de América Latina, donde Washington acaba de reconocer la mascarada electoral en Honduras reconociendo al nuevo presidente Porfirio Lobo, y aceptar la decisión del congreso de ese país de negarse a restituir el poder al legítimo presidente Manuel Zelaya, consolidando así el golpe de estado del 28 de junio. Tien razon el presidente Zelaya cuando declara que la democracia hondureña está muerta. A ello se agrega también la decisión de Washington de usar 7 bases colombianas para asegurar su control militar sobre la región. En lugar de inscribirse con países latinoamericanos que desconocen la maniobra golpista, Obama aplica la misma política exterior que Bush y otros presidentes anteriores en su patio trasero.
En segundo lugar, aunque Obama mantuvo la espera sobre su decisión en Afganistán durante meses, lo cierto es que con su propuesta eligió el salto riesgoso al vacío. Ello, pese a que existe cada vez mayor consenso de que no habrá una solución militar en Afganistán y, al contrario las tropas de la OTAN son percibidas por la población como tropas de ocupación y eso une a los afganos.
El cineasta Michael Moore, había señalado que Obama tenía la elección de ser un presidente de paz o un presidente de guerra. La rama de Olivos que le envió el comité Danés que le otorgó el premio Nobel de la Paz apostaba a que Obama fuera un presidente de paz. La decisión presentada el martes muestra una evidente continuidad de la política de Washington en Afganistán que optan por la llamada solución iraquí, vale decir la de enviar más soldados para asegurar el control del país siguiendo lo que le proponían los generales que conducen la guerra en Afganistán. Defensa de los intereses de Estados Unidos al señalar que su objetivo no es el de reconstruir Afganistán, sino que de asegurar que no se puedan atacar sus intereses como el 11 de septiembre de 2009. Por supuesto que no menciona que sus objetivos incluyen asegurar que los conductos petroleros que se construyen en territorio de Afganistán estén seguros.
Los observadores consideran que la opción preferida por Obama no será necesariamente exitosa porque Afganistán no es Irak, modelo en torno al cual desean operar. Por un lado, el gobierno de de Amid Karzai es corrompido y no tiene el control del territorio y Afganistan está controlado por jefes de guerra que son ellos mismos talibanes. Por otro lado, Algunos señalan que nuevamente el presidente Obama se equivoca de blanco al asimilar Al Qaida a los talibanes. En lugar de plantear un combate específico contra la nebulosa Al Qaeda plantea atacar los talibanes en una lógica de ejército de ocupación.
Además un aspecto esencial de la política guerrera de Obama es de atacar los talibanes en Pakistán, que les sirve de retaguardia, a pesar que formalmente el gobierno de Pakistán no le ha pedido ayuda en ese sentido. Se trata de una política semejante a la que se empleó en Viet-Nam cuando se extendió la guerra a Cambodia, que era considerada retaguardia de los Vietcongs.
Es necesario recordar que los llamados talibanes, fueron formados por las fuerzas de seguridad de Pakistán con apoyo estadounidense durante la ocupación soviética y ellos están tras el apoyo a la insurrección en Afganistán. En esa medida al elegir la escalada, Washington confirma la regionalización del conflicto, en el cual el tema de asegurar que se evite un nuevo 11 de septiembre, parece moderado por el hecho de asegurar que la región non escapa al control estadounidense.
La decisión del presidente Obama de avanzar en la escalada de la guerra parece ser un gesto desesperado por retener el control de la región frente al fracaso de su estrategia luego de largos ocho años de guerra, pero también refleja acuerdos que más tienen que ver con la política interna estadounidense porque al adoptar la posición de jefe de guerra, Obama busca acuerdos con los republicanos para que le apoyen en sus políticas internas como en la reforma del sistema de salud.

 

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Los desafíos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático en Copenhague


Mañana comienza en Copenhague la reunión de 192 países del mundo en la Conferencia de las naciones Unidas sobre el cambio climático, más conocida como COP15. Una conferencia que traduce en torno al cambio climático, la crisis del modo de producción capitalista dominante y del desorden político mundial y las desigualdades sociales. Por un lado estarán en Copenhague, las transnacionales con un poderoso ejército de lobbyistas que representan y los partidarios del status quo, incluidos los negacionistas que llaman a no hacer nada porque no habría cambio climático. Por otro lado, los expertos, algunos gobiernos y empresas, los grupos sociales y enormes masas de individuos de diversos sectores sociales que cada día están más concientes de los efectos de la actividad humana sobre el cambio climático y obligan a sus gobiernos a actuar.
En las dos últimas semanas se han producido cambios importantes que hacen esperar que la Conferencia de Copenhague no sea un fracaso total. Algunos gobiernos claves como el de Estados Unidos anunció que su presidente vendrá al día clave de adopción de los acuerdos de la conferencia, que la Republica Popular China han anunciado planes y asegurado su participación en la Conferencia. Ello dará la envergadura de un foro verdaderamente mundial a este evento. Se trata sin embargo de una participación que no aseguran un éxito en establecer un acuerdo vinculante de reduccion de gases con efecto invernadero, pero según algunos observadores, por lo menos mantendrá abierto el proceso.
Hay problemas como que el presidente estadounidense use 2006 y no 1990 como año de referencia; que las propuestas de Pekín sean muy tímidas. Pero hay que recatar que hasta el gobierno canadiense conservador de Stephen Harper, que es considerado por un semanario europeo como el único que no actúa de buena fe en el expediente del cambio climático, lo que muestra el deterioro de la reputación internacional de Canadá, se vio obligado a anunciar que el primer ministro Stephen Haper participará en la Conferencia. También anunció que Ottawa se alinea tras la política estadounidense planteando que los objetivos deben ser continentales, abandonando la política de potencia media y de puente Norte-Sur que había caracterizado su política internacional.
El objetivo de la conferencia es, como se sabe, de obtener un acuerdo universal que reemplace el acuerdo de Kyoto que termina en 2012. Si el protocolo de Kyoto que termina en 2012, perseguía el objetivo de conseguir una reducción de un 5,2% de las emisiones de gases con efecto invernadero globales de acuerdo a los niveles de 1990, el acuerdo que se obtenga en Copenhague debiera obtener un compromiso de mitigación del cambio climático que se traduzca en compromisos de reducción de gases con efecto invernadero que eviten un aumento de dos grados Celsius de las emisiones de CO2. Eso implicaría reducciones para el 2020 en relación a 1990 de 40% en los países industrializados y de entre un 15 y un 30%  en los países en desarrollo, principalmente los llamados países emergentes como China, India, Brasil. Mantener en menos de dos grados Celsius el calentamiento global del planeta, es lo que los expertos consideran como el umbral que haría irreversible el cambio climático.
El concepto de mitigación del cambio climático pone en relieve que existe un creciente consenso sobre el carácter no viable del modo de producción capitalista actual, que no se ocupa de sus efectos sobre el medio ambiente y ve la protección del medio ambiente como un costo, y no como una oportunidad de desarrollo. El cambio climático es el desafío principal de la humanidad en el siglo XXI. Ello plantea los desafíos de propuestas de nuevos modos de desarrollo que consideren el medio ambiente y el ser humano al centro del objetivo de las sociedades y no la lógica de la ganancia. Un claro desafío también para las alternativas socialistas del siglo XXI.
El debate en Copenhague incluye también el tema de la adaptación de los países más afectados a los efectos que ya se ven y los que vendrán. Si en el protocolo de Kyoto, se esperaba que, entre otros, la llamada bolsa del Carbono, permitieran que los países del sur del planeta pudieran beneficiar de créditos que les permitieran un desarrollo más respetuoso del medio ambiente que en los países industrializados. En Copenhague se requiere ayuda concreta para países que ya están sufriendo los efectos del cambio climático. Se trata de un necesario esfuerzo global para mitigar los efectos del cambio climático y que debe acompañarse de medidas de apoyo destinadas a facilitar la adaptación de las poblaciones en riesgo, a los crecientes efectos del cambio climático que ya se hacen sentir.
El concepto de la adaptación plantea la necesidad de enfrentar los problemas que ya se producen en el mundo y que afectan las poblaciones porque la situación ha empeorado y el calentamiento planetario es más rápido que lo esperado. Un alza de dos grados Celsius pondrá en riesgo extinción 30% de las especies vegetales y animales. El cambio climático ya produce la ampliación de las estaciones de lluvias y de sequía acarreando bajas de la producción agrícola en regiones tropicales aumentando los riesgos de hambrunas.
La adaptación significa también desafío del desarrollo una industria y tecnologías limpias basada en el respeto del medio ambiente que usen otras fuentes de energía que la de los combustibles fósiles. Significa el combate contra la deforestación. Significa acciones frente a las crecientes catástrofes naturales provocadas por el cambio climático.
La conferencia de Copenhague con la participación de 192 países y con una enorme cantidad de presidentes o jefes de gobierno se ha transformado finalmente en la reunión más importante de la humanidad en el siglo XXI. Los desafíos son enormes pero, al mismo tiempo no pueden esquivarse la responsabilidad de nuestra generación porque los efectos devastadores de los cambios climáticos ya comienzan a hacerse sentir en creciente número de enfermedades, en aumento de la pobreza  la inseguridad alimentaria. La conferencia de Copenhague es un terreno de confrontación en que los actores no tienen la misma fuerza y ello hace temer que los poderosos lobbys por el status quo consigan con maniobras dilatorias atrasar los acuerdos necesarios. Ciertamente, se trata de un nuevo desafío que obliga a alianzas necesarias entre el movimiento ambientalista, los movimientos sociales y populares que están generalmente más preocupados por cuestiones de empleo o de desarrollo económico, se requiere un cambio de paradigma sobre el desarrollo que no puede repetir los esquemas de los países industriales. Una situación que debe seguirse de cerca.

 

 


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 Comentario Marcelo Solervicens 22 Nov. 2009 Minimize

Las próximas elecciones presidenciales y de Congreso en Chile

Más de 8 millones de ciudadanos Chilenos deben concurrir a las urnas el 13 de diciembre próximo para elegir presidente, la totalidad de los diputados y la mitad del senado en el país austral. Más allá de la más que probable quinta victoria en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de un abanderado de la concertación desde Diciembre de 1989, esta vez, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, la compleja realidad chilena revela fuerzas centrífugas que harán estallar la coalición en el futuro próximo por el agotamiento del proyecto concertacionista. Veamos algunos antecedentes.
En primer lugar, las previsiones de resultados. Para las presidenciales, las encuestas indican que en la primera vuelta, el 13 de diciembre, que hay una importante división del voto de la llamada centro izquierda concertacionista, entre el candidato de la Concertación, Eduardo Frei Ruiz-Tagle y los candidatos presidenciales salidos del partido socialista, miembro de la coalición gobernante, Marcos Enriquez-Ominami, Jorge Arrate, y Alejandro Navarro. La diferencia principal es que en esta oportunidad todos los candidatos presidenciales surgen del tronco socialista de la coalición gobernante. Como consecuencia de ello, por primera vez ganaría en la primera vuelta el candidato único de la derecha, Sebastián Piñera, pero sin alcanzar la mayoría lo que obligará a una segunda votación en Enero.
En la segunda vuelta, todas las encuestas coinciden en prever que la victoria del candidato concertacionista Eduardo Frei, dependerá del apoyo que reciba directamente de Marcos Enriquez Ominami o de Jorge Arrate o de quienes votaron. Todo indica sin embargo que a pesar de los rasgos populistas y poco claros de la candidatura populista de Marcos Enriquez Ominami, que sus votos se trasladaran al candidato de la Concertación para cerrar el camino a Sebastián Piñera. También es más que probable el apoyo del partido comunista con quien la concertación hizo por primera vez un pacto para las elecciones al congreso. Gracias a ese pacto, los comunistas esperan hacer elegir diputado al presidente del PC, Guillermo Teillier en Estación Central, Cristian Cuevas en Lota y Lautaro Carmona en Atacama. Jorge Arrate del Juntos Podemos-Frente Amplio, ha planteado una propuesta de romper con la exclusión y ampliar la concertación proponiendo a Frei y Marcos Enriquez Ominami que se incorpore un ministerio para el Juntos Podemos en el nuevo gobierno. Lo más probable entonces es una nueva victoria del abanderado de la Concertación quien sería apoyado como en otras oportunidades por la izquierda.
La elección de Eduardo Frei, marcará un record inédito de longevidad de una coalición gobernante en Chile. La estabilidad del voto contribuye a afirmar la tesis de una victoria de Frei. En efecto, el número de electores no ha variado mucho. Al cerrarse el padrón para estas elecciones, en septiembre pasado, se habían inscrito solamente 200,000 nuevos electores respecto de las presidenciales de 2005, un aumento de sólo 3% del padrón electoral sobre los más de 8 millones de electores. Esto significa que no se inscribieron para votar, los más de tres millones de potenciales votantes, en su mayoría jóvenes, con menor tradición de filiación política y que podrían haber aumentado la incertidumbre sobre su desempeño electoral.
En segundo lugar, tras estos posibles resultados, se confirma sin embargo, el agotamiento programático de la coalición gobernante. A pesar de la popularidad de la presidente saliente Michelle Bachelett a niveles cercanos al 80% y de tener una clientela electoral cautiva, la coalición gobernante no consigue renovarse y se ha visto sometida a fuerzas centrífugas que revelan un agotamiento programático propio de una vieja y gastada coalición de gobierno. Además, a diferencia de otras elecciones, la propuesta de Eduardo Frei para su segundo mandato no es clara, no existe un documento sobre su programa de gobierno.
Valga destacar que la derecha unida tras Sebastián Piñera tampoco ha conseguido crear la imagen populista que le permitiría ganar las elecciones, como lo amenazaba la candidatura de Joaquin Lavin en 1999 o como candidatos derechistas populistas en otras latitudes que se han empinado al poder sobre la base de una campaña del miedo. La derecha política mantiene su voto histórico, cercano al 42% y la candidatura de Piñera parece estancada en esas cifras.
Puede concluirse que las elecciones presidenciales y de congreso siguen marcadas por las tendencias electorales establecidas en 1989, aunque ellas tiendan a desdibujarse cada vez más.
En tercer lugar, el panorama político refleja la urgencia de nuevas definiciones para la política chilena, que van más allá de los limitados objetivos pragmáticos del pacto de la Concertación de Partidos por la Democracia con los militares para la llamada transición y refrendados por el referendo constitucional de julio de 1989.
Entre otras urgentes redefiniciones, está la necesidad de responder a los efectos negativos del modelo económico heredado de la dictadura y fortalecido por los gobiernos de la concertación, sobre todo en momentos en que la crisis del modelo neoliberal a nivel mundial es evidente, en que se revelan los nuevos desafíos del medio ambiente que cuestionan el modelo capitalista desenfrenado y han causado el cambio climático, y mientras. La lentitud en el reconocimiento de acuciantes problemas sociales y económicos de la gran mayoría es evidente en Chile, mientras surgen en América Latina nuevas alternativas que van desde el socialismo del Siglo XXI hasta fórmulas moderadas como en Argentina, pero todas se reclaman de nuevos proyectos propiamente latinoamericanos para enfrentar las nuevas realidades y el nuevo ordenamiento del sistema mundial.
Frente a estos problemas generales, subsisten, y a pesar de algunos tímidos avances que no cuestionan los equilibrios macroeconómicos iniciativas abortadas de reforma educacional, de la salud, de la reforma laboral, de la deuda en materia de derechos humanos, de nuevas violaciones de derechos humanos cometidas contra la movilización del pueblo Mapuche, sobre los derechos de las minorías sexuales, entre otros.
Estos son algunos de los elementos que apuntan a la fragilidad y el agotamiento de los contenidos programáticos del proyecto concertacionista que hace agua por todos lados.
Ciertamente, la Concertación nació de un espíritu pragmático que reconocía las dificultades de derrocar la dictadura y para asegurar una transición sin violencia. Un reconocimiento de la relación de fuerzas negativa con los militares y la derecha, pero que con el correr del tiempo se ha anquilosado en su discurso y las propuestas frente a los nuevos desafíos y los antiguos desafíos que se dejaron en el refrigerador de la historia, veinte años más tarde se plantean con nuevas urgencias.
En esa perspectiva, la realidad ha mostrado que más que una transición, lo que se estableció con la llamada democracia de los consensos el 11 de marzo de 1990, fue un nuevo sistema político de gran estabilidad porque los mecanismos de transformación institucional son limitados. La propuesta de continuidad del gobierno no despierta gran interés y sobre todo porque la primera presidencia de Eduardo Frei de 1995 a 2000, no dejó un buen recuerdo. pero la coalición gobernante sigue beneficiando de su clientela histórica cautiva frente a la alternativa de un gobierno derechista.
Fuera del desmembramiento del tronco socialista de la coalición gubernamental, la novedad en cuanto apertura del sistema político para estas elecciones es el Pacto de la Concertación y Juntos podemos por Mas Democracia. Este pacto permitirá la entrada de algunos diputados comunistas a la Cámara. Ello puede variar el contexto y contenidos de debates políticos pero los resultados de las presidenciales y del congreso no variarán el panorama político de deterioro del sistema político más estable surgido de las dictaduras militares de seguridad nacional que conoció América latina del sesenta al ochenta. La Concertación no obtendrá, nuevamente, las mayorías necesarias para hacer los cambios que ha prometido desde el inicio de la llamada transición.

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Las denuncias de Richard Colvin sobre la complicidad de Canadá en la tortura en Afganistán


El miércoles de esta semana el diplomático canadiense de carrera Richard Colvin denunció frente al “Comité Especial sobre la Misión Canadiense en Afganistán” que los arrestados por fuerzas canadienses y entregados a las autoridades afganas, eran torturados sistemáticamente en las prisiones de Afganistán. Una situación que hace que Canadá era culpable de complicidad en un crimen de guerra de acuerdo a las leyes canadienses y al derecho internacional. El diplomático canadiense señaló también que había dado a conocer esta situación por canales institucionales correspondientes a más de 75 funcionarios e instancias gubernamentales desde 2006, antes que ella fuera dada a conocer por el Globe & Mail en 2007, y que el gobierno le solicitó en mayo del 2007 que dejara de consignar por escrito esas situaciones. Aunque el gobierno Conservador ha atacado la credibilidad de Richard Colvin, está claro que la denuncia es motivo para una investigación pública como con las denuncias en Somalia en los noventa y se trata de una nueva mancha para el expediente en materia de respeto por Canadá de los derechos humanos bajo el gobierno conservador de Stephen Harper.
En primer lugar, las denuncias de Richard Colvin este miércoles no son nuevas, por denuncias del periódico Globe & Mail se sabia desde mayo de 2007, que Canadá entregaba los prisioneros que capturaba en sus acciones militares, a las autoridades Afganas sin asegurarse que estos no fueran torturados.
En su testimonio ante el “Comité especial sobre la misión canadiense en Afganistán” Richard Colvin señala que Canadá detuvo y envió a la tortura muchos inocentes (más de 220 detenidos según un periódico) que no tenían conexiones con la insurrección y que a menudo eran detenidos por denuncias sin fundamentos, que en su mayoría eran campesinos o agricultores que estaban en el mal lugar en el mal momento. Colvin confirmó que enviar gente a la tortura constituye una violación del derecho canadiense y del derecho internacional y que por eso denunció la situación a sus superiores. Colvin criticó que al no cesar la transferencia de detenidos, el gobierno canadiense traicionó sus valores históricos y dañó los esfuerzos contra la insurrección. Canadá no contaba con ninguna política de seguimiento de la situación de los detenidos, aún después que se firmara un protocolo en Mayo de 2007. Política que si adoptaban los holandeses y otros países que participan en la guerra de Afganistán
A pesar que el gobierno conservador argumenta que sólo supo la situación en mayo de 2007, Colvin confirmó como lo había señalado en una declaración hace un mes frente a la “Comisión de Quejas sobre la Policía Militar” del parlamento, que había enviado 17 o 18 informes señalando el problema de la tortura a partir de mayo de 2006. En esos informes Colvin indicaba que los prisioneros eran golpeados, electrocutados, heridos con arma blanca y sufrían agresiones sexuales en las prisiones Afganas. Indicaba que el uso de la tortura era sistemático. Colvin asegura que a contar de la primavera de 2007 se le prohibió consignar por escrito la información sobre la tortura en las prisiones Afganas y hacerlo más bien por teléfono.
Las denuncias de Colvin confirman que a pesar del cerco informativo establecido por el gobierno conservador, y según lo señalan los partidos de oposición, Canadá, en ruptura con su tradicional respeto de los derechos humanos, se hizo cómplice de un crimen guerra como es el uso de la tortura, condenado por las leyes canadienses y por el derecho internacional. Para algunos se trata del Abu Ghraib de Canadá.
El gobierno conservador continúa su estrategia de mantener la situación en secreto en lugar de llamar a una comisión investigadora como se hizo en Somalia cuando las tropas canadienses fueron culpables de matar un detenido de ese país. Por ello prefirió minar la credibilidad de Richard Colvin en lugar de clarificar la situación con antecedentes fehacientes.
Los observadores han subrayado que Richard Colvin no es un funcionario de carácter menor. Colvin estuvo a cargo de la oficina canadiense para la reconstrucción en Afganistán, era el segundo en mando en la embajada canadiense en Kabul. Colvin Un diplomático de carrera que ahora es el primer secretario a cargo de la información en la embajada de Canadá en Washington. Un puesto importante que requiere precisamente discernimiento. La mayoría de los editorialistas han denunciado la actitud vengativa del gobierno conservador de, en lugar de asumir su responsabilidad y abrir una comisión investigadora, ataca Colvin y mantiene bloqueado el Comité de Quejas sobre la Policía Militar que debiera escuchar 22 testigos sobre denuncias semejantes a la formulada por Colvin, pero que no pueden hacerlo por el bloqueo conservador.
Lo peor de todo es que la política conservadora para tratar los casos de tortura en Afganistán en los que se ve involucrado Canadá, es que no se trata de un hecho aislado: Los observadores han señalado que se agrega a las denuncias sobre la actitud del gobierno conservador en el caso de Maher Arar que fue enviado a Siria para ser sometido a la tortura y que el gobierno debió compensar ulteriormente. Una tendencia hacia un cambio de política en materia de derechos humanos que se manifiesta también en el caso de Omar Kadhr, detenido en Guantánamo, donde Canadá no aplica las disposiciones sobre los niños soldados.
La denuncia de Colvin recuerda que los gobiernos democráticos son imputables y que sus funcionarios tienen el deber principal de hacer respetar la ley y no de defender el gobierno en sus derivas partidistas de carácter táctico.
La guerra de Afganistán es un fracaso según los analistas y la propia administración estadounidense dirigida ahora por Barack Obama que busca definir una nueva política. Las denuncias de Colvin explican quizás en parte que el enfoque de guerra adoptado por Ottawa, no ha permitido que Canadá juegue un rol de reconstrucción acorde con lo que desean sus ciudadanos quienes prefieren que sus fuerzas armadas trabajen por la paz, y es un fuerte llamado de atención a la responsabilidad del gobierno conservador que con estas actuaciones daña nuevamente la reputación de Canadá como país respetuoso del derecho internacional.

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El camino hacia la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático en Copenhague


Del 7 al 18 de diciembre en Copenhague, Dinamarca, se jugará un hito importante del combate colectivo de la humanidad contra el cambio climático en la Conferencia de las naciones Unidas sobre el cambio climático, más conocida como COP15. Todo indica que este esperado evento no conseguirá el objetivo de un acuerdo universal que reemplace el acuerdo de Kyoto en 2012, porque algunos gobiernos, como el de Canadá, esperan que otros actúen antes de cambiar sus modos de desarrollo, manteniendo visiones de corto plazo.
Lo cierto es que el consenso sobre el carácter no viable del modo de producción capitalista actual, que es ajeno a sus efectos sobre el medio ambiente, es cada vez mayor y aumenta el número de países que plantean la necesidad de actuar sin esperar a los otros. Veamos algunos antecedentes.
Como se sabe, la primera señal colectiva del calentamiento planetario fue reconocida en 1992 en la Cumbre de la Tierra de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente y el desarrollo, realizada en Rio de Janeiro.
Esta cumbre mundial dio origen en 1997 al protocolo de Kyoto del Convenio Marco sobre el Cambio Climático de la ONU. El protocolo, cuyo objetivo es conseguir una reducción de un 5,2% de las emisiones de gases con efecto invernadero globales de acuerdo a los niveles de 1990, para el periodo de 2008 a 2012, ha sido ratificado por 166 países. El protocolo contiene objetivos legalmente obligatorios para que los países industrializados reduzcan sus emisiones de 6 gases con efecto invernaderote origen humano.
Puesto que el acuerdo de Kyoto termina en 2012, se requiere un nuevo acuerdo para enfrentar el cambio climático. El protocolo contempla también la llamada bolsa de carbono y otros mecanismos que permitían que la ayuda de los países desarrollados se tradujera en mejoramientos en la situación del medio ambiente en países del sur del planeta.
El consenso científico sobre el calentamiento del planeta resumido en el informe del comité de expertos señala que si no se toman medidas la humanidad franqueará un umbral que hará irreversibles los cambios climáticos que se traducirán en catástrofes naturales mayores y consecuencias devastadoras a nivel económico, social y de vida.
El consenso es que el pos Kyoto debe considerar esfuerzos mayores y englobar todos los países del planeta en un esfuerzo común mayor porque la situación ha empeorado y el calentamiento planetario es más rápido que lo esperado.
En ese marco, el objetivo de la XV conferencia internacional sobre el cambio climático del 7 al 18 de diciembre en Copenhague organizada por la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático que cuenta con 192 países, es llegar a “la conclusión de un acuerdo jurídicamente vinculante sobre el clima, válido en todo el mundo, que se aplicaría a partir de 2012”
En el camino a Copenhague estuvo la XII reunión de Bali del 3 al 5 de diciembre de 2007, la de XIV Conferencia en Poznan Polonia en 2008. Entre ellos hubo una serie de reuniones preparativas entre ellas la última en Barcelona.
En esos debates surge que el principal objetivo de un acuerdo sobre el cambio climático es de evitar un cambio irreversible que ocurriría si la temperatura media del planeta sube en dos grados Celsius. Para ello se requiere reducir las emisiones de CO2 y otros gases a un 40% para el 2020 en relación a 1990 en los países industrializados. Los países en desarrollo también deben contribuir al esfuerzo global reduciendo el crecimiento proyectado de emisiones entre un 15 y un 30% para 2020.
Uno de los debates centrales del acuerdo en Copenhague es entonces que no se trata como para el acuerdo de Kyoto que el esfuerzo se haga sólo en los países industrializados.
Esto es particularmente importante en el caso de los llamados países emergentes como China e India que por sus enormes poblaciones y por adoptar el modo capitalista de desarrollo, contribuirán cada vez más al aumento de emisiones de CO2.
Las cuotas vinculantes de reducción que deben adoptar los países, son importantes y ellas significan esfuerzos en términos de organización económica y social. Se trata de considerar aquello y no solo mitigar el cambio climático manteniéndolo bajo 2 grados Celsius, sino que también deben establecerse políticas de ayuda a la adaptación de los países más afectados por las consecuencias locales del cambio climático (entre otros, por el alza del nivel de los océanos por el deshielo de los polos, por la crisis alimentaria provocada por cambios ambientales, por el aumento de las enfermedades infecciosas, entre otros).
El cambio climático es el desafío principal de la humanidad en el siglo XXI. Este puede ser interpretado como un cuestionamiento a la esencia misma de los modos de desarrollo del capitalismo existente y plantea los desafíos de propuestas de nuevos modos de desarrollo que consideren el medio ambiente y el ser humano al centro del objetivo de las sociedades y no la lógica de la ganancia. Un claro desafío también para las alternativas socialistas del siglo XXI.
Pero también debe ser interpretado inmediatamente como un desafío concreto y cotidiano. Significa reconocer la necesidad del desarrollo de una industria y tecnologías limpias basada en el respeto del medio ambiente que usen otras fuentes de energía que la de los combustibles fósiles. Significa el combate contra la deforestación. Significa acciones frente a las crecientes catástrofes naturales provocadas por el cambio climático. Significa reconocimiento de tecnologías tradicionales y la investigación de tecnologías limpias.
Significa también acuerdos globales que cuestionan la organización del sistema mundial basado en los estados, pero sobre todo el reconocimiento de la jerarquización del sistema mundial del orden económico mundial injusto, de la necesidad de controlar los apetitos y las lógicas de las transnacionales.
Se requiere reconocer también que los esfuerzos de los países varían de acuerdo a sus niveles de desarrollo. Que no todos pueden ser tratados iguales por lo que se requieren enfoques específicos y modelos de ayuda para tecnologías limpias. Se debe romper con la imitación del modo de producción capitalista de los países desarrollados en los países en desarrollo.
Significa por último seguir el combate contra las estrategias dilatorias y los planes de inversión en tecnologías que buscan mantener el modo de producción capitalista, trabajando sólo con la óptica de adaptación al cambio climático como es el proyecto de captura y almacenamiento de carbono, los créditos sucios (alcanzados con tecnologías insostenibles). Una de las posiciones conservadoras frente al cambio climático.
En este marco, a pesar de sus dificultades, la Conferencia de las naciones Unidas sobre el cambio climático que se realizará del 7 al 18 de diciembre en Copenhague, Dinamarca, será un hito importante del combate colectivo de la humanidad contra el cambio climático y un llamado para que los ciudadanos del planeta presionen sus gobiernos para combatir este desafío de la humanidad en el siglo XXI.

 


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 Comentario Marcelo Solervicens 8 Nov. 2009 Minimize

Reflexiones sobre las elecciones municipales en Québec


El domingo 1 de noviembre los electores quebequenses fueron convocados a las urnas para votar en las elecciones de alcaldes y concejales en 1104 municipalidades del territorio quebequense. Las elecciones no marcarán la historia. La única, campaña que había acaparado la atención fue la de la municipalidad de Montreal donde fue reelecto por tercera vez el saliente alcalde Gerald Tremblay, y a pesar de denuncias de escándalos de corrupción en su administración, que el decía ignorar. Tanto en esa elección como en las de todo el Québec se revelan problemas contingentes pero también problemas políticos estructurales que hacen frágil el nivel municipal, que debiera ser el nivel de mayor participación porque es el más cercano a los ciudadanos. Veamos algunas reflexiones.
Es importante destacar en primer lugar, que con la notable excepción de las reñidas elecciones municipales en Montréal entre Gerald Tremblay, Louise Harel y Richard Bergeron, en el resto de la provincia las elecciones no despertaron gran interés durante la campaña o en el día del la votación el 1º de noviembre.
Por ejemplo, en la municipalidad de Québec el populista alcalde Regis Labeaume se hizo reelegir por una aplastante mayoría y esta vez contará con suficientes consejales como para imponer sus proyectos en continuidad con las celebraciones de los 400 años de la ciudad de Québec.
Carolyne St’Hilaire, ex diputada del Bloque quebequense se hizo elegir alcalde de Longueuil, terminando 27 años de reino del Partido municipal de Longueuil. En otros lugares como en Laval se mantuvo el mismo equipo en la municipalidad, lo que ocurrió en muchas otras municipalidades, incluso en muchas de ellas los alcaldes fue elegido por aclamación por falta de contendores. La tónica general es que la participación en la votación sigue siendo baja, incluso en las elecciones que habían suscitado mucho interés como en Montreal. La campaña del directo general de elecciones fue un fracaso. Porque menos del 40% participaron en las elecciones.
En Montreal, a pesar del debate creado por los escándalos denunciados abundantemente por la prensa, que jugó esta vez su rol de denuncia de irregularidades, los electores reeligieron por tercera vez al alcalde Gerald Tremblay. A pesar que Tremblay bajó más de 14 puntos de porcentaje respecto de la elección en 2005 se hizo elegir porque se dividió el voto de la oposición entre Louise Harel y Richard Bergeron. Tremblay salió debilitado porque perdió varios de sus lugartenientes, entre ellas Diane Lemieux.
La ex ministro pequista, Louise Harel, perdió su apuesta. Pese a que los observadores tenían un consenso sobre sus cualidades no pudo ganar. Se trasladó la polarización entre federalistas y soberanistas en la escena municipal, es lo que se aprecia en las diferencias de votación por distrito. Se demostró allí que la isla de Montréal sigue siendo el terreno principal del debate entre soberanistas y federalistas. Sus dificultades en hablar inglés también dañaron su campaña.
También perdió en las municipalidades que siguieron fusionadas a Montreal, luego del viraje impuesto por Jean Charest que desmanteló la municipalidad del tamaño de la isla de Montreal.
Pero su error principal fue de elegir el antiguo partido de Pierre Bourque, Ciertamente, Richard Bergeron no quiso darle el paso, pero podría haber formado su propio partido como lo han hecho otros que deseaban reformar Montreal. Elegir Visión Montreal para dar su pelea por la integridad, se reveló devastador, sobre todo cuando Benoit Labonté renunció como su brazo derecho por denuncias que había recibido dineros del famoso Tony Accurso para su campaña al liderazgo de Visión Montréal. Con ello su imagen de integridad que podría haber pesado en la balanza frente a sus posiciones soberanistas o su rol en las fusiones, se desplomó.
Por su parte, a pesar de la novedad de sus posiciones, Richard Bergeron de Projet Montreal, no consiguió consolidar su votación como una alternativa creíble.
Con baja votación y perdida de prestigio, el alcalde Gerald Tremblay inicia su tercer mandato prometiendo limpiar la municipalidad, pero pocos creen que sea capaz de hacerlo. Las denuncias han dañado internacionalmente a Montreal, por nexos con la mafia, por escándalos en la entrega de contratos a constructores y otras denuncias que han hecho que el slogan de que el orgullo tiene una ciudad, algunos analistas han planteado que la vergüenza tiene una ciudad.
Lo cierto es que las denuncias de corrupción en el Hotel de Ville de Montreal, manifestada por el no respeto de las reglas de equidad y de ética en la entrega de contratos y de gestión de los dineros públicos es un fenómeno provincial. Para algunos analistas, la reticencia del primer ministro Jean Charest, en abrir una comisión investigadora pública, semejante a la comisión Cliche que estudió las relaciones entre el crimen organizado y el sector de la construcción, es revelador de esta situación.
En efecto, los problemas éticos no son solamente el peso que parece haber adquirido empresarios de constructoras  como Toni Accurso que parece haber invitado todos los políticos a su yate para obtener contratos lucrativos, como el de los contadores de agua potable en Montreal.
Tampoco es exclusivamente las denuncias por el paso de funcionarios municipales a las empresas a las que entregaron contratos, como ocurrió con Frank Zampino, el presidente del comité ejecutivo del alcalde Gerald Tremblay Frank Zampino.
Se trata también de las violaciones a la ley electoral, con la circulación de los famosos sobres cafés, con dinero efectivo y el subterfugio de particulares que firman cheques por donaciones de empresas, que no pueden cotizar a los partidos. Contribuciones que se traducen después en la obtención de contratos para esas firmas.
Tampoco se trata exclusivamente de que las municipalidades entregan contratos sin abrir concursos o denuncias que los promotores se ponen de acuerdo para aumentar los precios en 30% más de lo que cuesta en otras provincias.
El problema es que además de todo eso es que hay problemas estructurales creados por la confusión de fronteras entre el estado y las empresas privadas. Es uno de los efectos del proceso de privatización producto de la popularidad de las tendencias neoliberales. Un fenómeno que se da en la alcaldía de Montreal, pero también a nivel de todo Québec. A través de instancias de consulta, se le entregó un poder de influencia estructural a las compañías privadas de ingeniería o de construcción, lo que facilita los oligopolios que se distribuyen los contratos entre ellas y actúan como la verdadera instancia decisional, mientras que la estructura municipal o provincial no tiene casi ningún poder. Todo esto en el marco de enromes cantidades de dinero disponibles para infraestructuras hace temer creciente corrupción sino se ataca el problema. El mundo municipal sufre de las dificultades estructurales del modelo de desarrollo neoliberal que se establecido en Canadá en los últimos 30 años.
Finalmente, hay que señalar problemas estructurales del sistema político municipal. En Canadá, el tercer nivel de gobierno, es dependiente del parlamento provincial que puede imponer tutelas o las reglas del funcionamiento, pero Québec no parece dispuesto a hacerlo. La fragilidad de la política municipal se debe además a que los partidos  o candidaturas deben ser solamente de esa municipalidad y de tipo municipal, no pueden responder a partidos nacionales como en otros sistemas políticos, lo que evita grandes proyectos nacionales de participación que se realicen a nivel local. Ello hace que no pueda existir una verdadera corriente política de estilo de gestión municipal a nivel de las municipalidades de Québec. Ese enfoque, puede ser apropiado en sociedades como la británica, o incluso la estadounidense e que la actividad política fue históricamente, primero a nivel local, antes de transformarse en actividad regional o nacional, peor no en Canadá donde las estructuras municipales fueron más bien estructuras de expansión colonial.
Está claro que el gobierno provincial de Jean Charest no desea convocar una investigación pública, argumentando que hay investigaciones policiales en curso. Los problemas de promiscuidad entre el mundo de los negocios y las estructuras políticas no terminan solamente en el mundo municipal. Esto ya lo han denunciado algunos respecto de la influencia creciente de instancias de hombres de negocios que aconsejan al gobierno, que les dan los contratos. Solo una presión de la opinión pública puede obligar a que se abra una comisión pública de investigación que detenga la creciente corrupción denunciada por los periodistas. Por el momento, la alcaldía de Montreal sale debilitada y en virtual tutela, se deberán esperar cuatro años para el cambio, porque pocos creen que el alcalde Gerald Trembaly pueda efectivamente cambiar la situación. Triste situación para Montreal.

El empantanamiento de la crisis hondureña y sus consecuencias


Luego de las esperanzas suscitadas por la adopción de un nuevo acuerdo bajo presión estadounidense, la crisis hondureña vuelve a complicarse por las maniobras dilatorias del presidente de facto Roberto Micheletti. Ningún gobierno a nivel internacional o latinoamericano parece querer jugársela por la democracia en Honduras y todo indica que debe aumentar la solidaridad con el pueblo hondureño para evitar una agravación de la represión en las próximas semanas.
La comitiva estadounidense encabezada por e subsecretario de estado Thomas Shannon logró en menos de un día imponerle al golpista Roberto Micheletti un acuerdo el 30 de Octubre que preveía que el Congreso revisara su decisión y decidiera la restitución del presidente legítimo de Honduras, Manuel Zelaya, quien sigue exiliado en la embajada de Brasil en Honduras.
De este modo Washington daba una demostración de su poder imponiendo una medida que le permitía a la vez no dar pie atrás en su velado apoyo al golpe de estado en Honduras basado en argumentos constitucionales y por otro lado imponía una salida política a la crisis que se ha transformado en un verdadero dolor de cabeza en sus relaciones con América latina.
El problema del acuerdo es que dejó la decisión de “restitución” en las manos del congreso y no de los que participaron en la negociación. Si el congreso no votaba la decisión el acuerdo se venía abajo y es precisamente lo que ha ocurrido..
En segundo lugar, el acuerdo, suponía la formación de un gobierno de unidad nacional y en este caso el dictador Roberto Micheletti decidió la formación de un nuevo gobierno, sin la participación de los Zelayistas, vale decir una mascarada de gobierno de unidad nacional.
Por su parte frente a esta situación, el presidente legítimo de Honduras, y habiendo dado un plazo para la implementación del acuerdo, declaró muerto el dialogo 5 de noviembre y llamó a desconocer las elecciones que se debieran realizar el 29 de noviembre para elegir un nuevo presidente y llamó a la movilización pacíficamente.
La crisis hondureña esta nuevamente empantanada y los golpistas siguen con su estrategia de ganar tiempo. Esta vez aprovechando las vacilaciones del gobierno estadounidense de Barack Obama que ahora parece abandonar toda nueva intervención y declara que aceptará los resultados de las elecciones del 29 de noviembre. Con ello Washington terminaría por aceptar oficialmente el golpe de estado. Está claro que la secretaria de estado Hilary Clinton buscaba terminar la crisis, pero sin pagar ningún costo. Según los observadores, ahora ha adoptado la posición de que ya se ha hecho lo posible y no seguirá interviniendo.
Mientras tanto la Organización de Estados Americanos, sigue mostrando que no tiene ningún peso político y Brasil ha lanzado una nueva proposición de restitución de Zelaya a partir del Grupo de Río.
Entre otras reflexiones puede señalarse, en primer lugar, que los golpistas representantes de la oligarquía hondureña, que desea mantener sus privilegios, están consiguiendo su objetivo de ganar tiempo de castigar Manuel Zelaya y asegurar el control de la sociedad hondureña.
Sin embargo, la presencia de Zelaya en la embajada de Brasil en Tegucigalpa y la persistencia de un movimiento de resistencia popular, han cambiado esencialmente la situación en ese país, y es por allí donde se percibe que lo que está crecientemente e juego, no es sólo la restitución del Presidente Zelaya en el poder, sino que además el cuestionamiento de la elite hondureña.
La oligarquía ha resucitado, para mantener sus privilegios, a lo que los analistas definen como golpes de estado moderadores o correctivos, vale decir recurrir a justificaciones legales que ellos mismos han establecido para restablecer el poder absoluto de las elites cuando estas se ven amenazadas. A plazo fijo con llamado a nuevas elecciones, sin los perturbadores, para que vuelva la calma.
Ciertamente, los golpistas no tienen otro objetivo que el de defender sus amos y no persiguen el ejercicio permanente del poder como las dictaduras militares de seguridad nacional. Las elecciones permitirían como en otras situaciones ocurridas antes de los golpes de estado de seguridad nacional de los años sesenta y setenta, de volver a una semblanza de democracia representativa gracias al proceso electoral restringido que legitima la movida golpista.
La segunda reflexión es que está claro que los Estados Unidos conservan un poder de influencia enorme, como para imponer en 24 horas un acuerdo aparentemente positivo de salida política a la crisis, sin embargo, no tiene el interés de sus propuestas, porque efectivamente no ponen entusiasmo en que ello se cumpla. La política de la administración Obama hacia América Latina no ha variado fundamentalmente desde los años Bush en los cuales la región no era el tema principal. La administración Obama sigue teniendo la misma orientación política y sigue entregando la implementación de la política de Washington hacia América latina a los mismos funcionarios que han apoyado los golpistas y se oponen a los gobiernos progresistas que existen en la región. La posición de Washington en Honduras es una nueva manifestación de la política de apertura de bases militares en Colombia, que tiene resabios de la guerra fría, en la que creen todavía los artífices de la política estadounidense en América latina.
El empantanamiento de la crisis hondureña seda también por el carácter pusilánime de la Organización de Estados Americanos, que parece una instancia inútil, para decirlo eufemísticamente.
La tercera reflexión es que a pesar de los avances de la región esta todavía no cuenta con mecanismos propios de resolución de conflictos-
A pesar del importante peso adquirido por Brasil, como potencia regional, que ahora, junto con Argentina y México, forman parte del selecto G-20 que es el nuevo directorio de gestión del planeta. Lo cierto es que la actitud de Brasil ha sido cambiante, sin jugarse a fondo por un cambio, fallando en lo que debiera ser su liderazgo regional al buscar ganar espacios en sus relaciones con Washington a otros niveles, adoptando política de estado apoyando a veces, contra los no alineados en la organización mundial de comercio y en otros casos aliándose con Irán.
A pesar de la emergencia de otros foros latinoamericanos, como el Unasur, como el grupo de Río; a pesar de todo ello, la región latinoamericana todavía no genera los mecanismos que le permitan ejercer un rol que permita resolver los conflictos en la región, como pretende hacerlo el consejo de seguridad de las naciones unidas.
La Carta democrática y la amenaza de sanciones no han servido para cambiar la situación en Honduras. En ese marco se regresa a la concepción tradicional de de relaciones internacionales como la de países como actores individuales en el concierto de naciones.
Tanto Washington, como las instancias multilaterales o los gobiernos latinoamericanas parecen haber abandonado a Zelaya y la resistencia hondureña y se encaminan por inacción a legitimar el golpe de estado, al no colocar las gestiones para restituir a Zelaya lo como una prioridad basada en los principios democráticos. Nadie quiere jugarse.
El problema fundamental de todo esto, es que no se trata solamente de una cuestión de principios, el fin de la amenaza que de algún modo representaba Zelaya para la oligarquía hondureña, se traduce en flagrantes violaciones a la expresión de las mayorías, en violaciones de los derechos humanos, en represión de organizaciones sociales, en el mantenimiento de la marginalización y la exclusión de ciudadanos incluidas las poblaciones indígenas Garifonas que resisten megaproyectos destructivos del medio ambiente. La genda d elos golpistas incluye reprimir el movimiento social forjado en contra del golpe de estado.
Pero no se trata solamente de Honduras. Con su inacción los gobiernos latinoamericanos, incluidos los progresistas, olvidan que a ellos también les puede tocar el turno, porque las fuerzas oligárquicas y los poderes fácticos son poderosos en América latina y el modelo hondureño puede repetirse. Algunos denuncian algo así en preparación contra el gobierno de Fernando Lugo en Paraguay.

 


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 Comentario Marcelo Solervicens 27 Sept. 2009 Minimize

El retorno del presidente Manuel Zelaya abre las puertas a una salida para la crisis hondureña

 

El lunes de esta semana la crisis política hondureña creada por el golpe de Estado de Michelletti contra el presidente democráticamente elegido Manuel Zelaya entró en una nueva etapa luego del retorno clandestino y asilo del presidente Zelaya en la embajada de Brasil. Aumentaron las esperanzas de una posible solución de la crisis con la reinstalación en el poder del presidente Manuel Zelaya, derrocado en el golpe militar del 28 de junio pasado, orquestado por la oligarquía hondureña y criticado unánimemente a nivel internacional. Con ello, la consolidación del golpe de estado, el primero que parecía exitoso en América Latina desde hace muchos años parece haber entrado en crisis terminal. La represión del ejército que se ha traducido en más de 600 detenidos y, oficialmente,  por lo menos dos muertos y en la tozudez de la oligarquía Hondureña y particularmente de Michelletti, que sigue reprimiendo y endureciendo su régimen oprobioso, ha sido puesta en jaque mate por la audaz movida del presidente Zelaya que fuerza a la definición a la comunidad internacional, mientras el apoyo de los pueblos a las fuerzas democráticas hondureñas aumenta. Veamos la situación.
Luego de tres meses del golpe de estado iniciado con la expulsión manu militari del presidente bajo falsas pretensiones de la oligarquía, la consolidación del golpe ya no es posible, porque la llegada de Zelaya a Honduras hecho por tierra la estrategia de los golpistas que esperaban que la realización de las elecciones (que debieran realizarse el 29 de noviembre) dejaría atrás el problema. Valga destacar que la ONU ha declarado ya que abandonaba su apoyo a la realización de los comicios presidenciales de fines de noviembre porque en las actuales condiciones no serían ni justos ni democráticos.
Como se sabe, a fines de junio, bajo la excusa que el presidente Manuel Zelaya, violaba la constitución al plantearle la pregunta a los electores hondureños si deseaban revisar la constitución, la oligarquía hondureña le dio instrucciones al ejército para que secuestrara y expulsara del país al presidente legítimo. Aunque con triquiñuelas legales trataron de vender una argumentación legalista. Sin embargo, la ilegalidad del gesto de los golpistas quedó clara al expulsar el presidente Zelaya. Si este hubiera cometido algún delito el debiera haber sido juzgado en el país, pero no expulsado del país.
La verdadera razón del golpe de estado tenía el antecedente inmediato de una actitud cada vez más favorable a los pobres hondureños y de inserción de Honduras en el bloque de gobiernos progresistas que conoce América Latina en los últimos diez años. Una actitud golpista justificada por argucias falsamente legalistas como en otros golpes de Estado que ha conocido la región en el pasado reciente. Actitud apoyada en la actitud negativa de la clase política estadounidense frente a la creciente alianza entre Manuel Zelaya y el presidente venezolano Hugo Chávez, y con apoyo según fuentes informadas de la base militar estadounidense a pocos kilómetros de Tegucigalpa. El antecedente más estructural está en que Honduras es el país más pobre del continente, con una oligarquía que se limita a algunas familias que controlan la economía tradicionalmente ligada a las transnacionales y que consideraban como una traición la apertura de Zelaya a los pobres y una traición peor ante su clase y su partido liberal, su propio partido tradicionalmente dominante de Honduras y en le que militaba el actual presidente golpista Micheletti.
La estrategia de los golpistas fue tan vieja como la de buscar asentar su sobrevida contra vientos y mareas de las denuncias internacionales ganando tiempo y aprovechando de que las elecciones presidenciales ya fijadas para noviembre permitían cerrar la mascarada, porque de todos modos en ese momento ya terminaba el mandato de Manuel Zelaya. Mientras tanto en la televisión y los medios controlados por la oligarquía la campaña de desprestigio de Manuel Zelaya era un bombardeo constante.
En estos tres meses las posibilidades de revertir la situación se hacían cada día más difíciles. Fracasaron los intentos de mediación del presidente de Costa Rica Oscar Arias. Desde antes, las mediaciones del Secretario general de la OEA fueron dejadas de lado por Washington, terminando con las posibilidades que la vieja organización, considerada antes como Ministerio de Colonias de Washington jugara ahora el rol que correspondiera a su Carta Democrática.
Las movilizaciones sociales de los partidarios de Manuel Zelaya sufrieron la represión y fueron creciendo heroicamente frente a una represión cada vez más cruenta. Sin embargo estaba claro que ellas no parecían revertir la situación y los golpistas ganaban tiempo frente a una oposición internacional timorata.
El retorno clandestino de Manuel Zelaya el lunes de esta semana cambió drásticamente la situación, mostrando que el capítulo no está cerrado. Hay que destacar que Brasil apoyó abiertamente a Zelaya, el principal gigante de la región cuyo peso es cada vez mayor. Co ello terminaron las tergiversaciones legalistas de los putchistas que ahora muestra abiertamente su característica represiva y antidemocrática.
También interpela, el gesto de Zelaya, la pusilanimidad de la comunidad internacional. Se espera ahora el regreso a Honduras del presidente de Costa Rica y del vicepresidente de Panamá Juan Carlos Varela para reiniciar el diálogo, si el gobierno lo permite, para buscar una solución que pase por el retorno al poder de Manuel Zelaya hasta el traspaso del mando al gobierno que resulte elegido en las elecciones del 29 de noviembre próximo.
El gobierno de facto lanzó la represión e instaló el toque de queda y el cerco de la embajada de Brasil. El presidente Manuel Zelaya denunció que las fuerzas represivas están usando gas tóxico contra la embajada de Brasil en la que se encuentra. Los golpistas recurrieron a cortes de luz, de agua y la instalación de equipos de sonido alrededor de la embajada para hostigar permanentemente a los cerca de 100 sitiados en la embajada brasileña. El canciller brasileño Celso Amorim denunció el cerco de su embajada en Honduras como una clara violación de las reglas de la convención de Ginebra sobre las relaciones diplomáticas. La Corte Interamericana de DDHH le exigió al gobierno que no use substancias tóxicas. El consejo de seguridad de las naciones unidas condenó el viernes el hostigamiento y los actos de intimidación contra la embajada de Brasil donde se encuentra Zelaya. “Condenamos los actos de intimidación contra la Embajada de Brasil y llamamos al gobierno de facto en Honduras a dejar de acosar”.
Los países europeos decidieron enviar de regreso a Honduras sus embajadores para ayudar a encontrar una salida negociada a la crisis, pero el gobierno golpista de Micheletti señala que no permitirá que los embajadores visiten a Zelaya en la embajada de Brasil.
Seguidores del depuesto presidente llaman a rescatarlo de la embajada de Brasil y trasladarlo a la Casa Presidencial para que el 3 de octubre, fecha de nacimiento en Tegucigalpa del prócer de la independencia centroamericana general Morazán.
El único punto de partida aceptable de las negociaciones en Honduras es el retorno a la presidencia de Manuel Zelaya, tal como lo estableció el llamado acuerdo de San José. La resistencia pacífica del pueblo hondureño ha impedido la consolidación del golpe y el retorno de Zelaya fuerza una solución definitiva de la situación de ilegalidad en Honduras. Se requiere ahora la solidaridad y el apoyo de la comunidad internacional para poner fin al golpe de estado y reabrir el proceso democrático que permita poner fin a los abusos de la oligarquía hondureña

La cumbre del G-20 en Pittsburgh deja atrás al G-8 y revela nuevas relaciones de fuerza internacionales


El jueves 24 y viernes 25 de septiembre en la ciudad estadounidense de Pittsburg se reunió por tercera vez en menos de un año el G-20, una instancia informal, que ahora se ha transformado en el nuevo directorio económico del planeta que está llamado finalmente a remplazar al selecto grupo de los 8. El G-20 se reunió en el marco de la crisis económica, de crecientes desafíos globales y en el marco de realineación de fuerzas en el mundo de la post-guerra fría. Ciertamente la crisis financiera demostró que se requiere la participación de los llamados países emergentes para enfrentarla, es contar con un foro más amplio, pero no se responde a la necesidad de dar mayor peso a instituciones multilaterales como la ONU y sigue siendo un autodenominado directorio del planeta que no responde a ninguna instancia y cuyas decisiones parecen seguir teñidas por el deseo de mantener el status quo. La reunión del G-20 se realizó en medio de importantes manifestaciones entre otras denunciando la inacción frente al cambio climático; otros denunciando el abandono de los objetivos del milenio y que los lideres del G-20 usan la crisis entre otras cosas, para justificar la disminución dela ayuda para acceso a remedios para el SIDA en África.  Veamos algunos antecedentes.
El primer punto es que la de Pittsburg fue la primera reunión de institucionalización del G-20. Este grupo se había reunido a fines de los noventa luego de la crisis asiática y en el último año ya se ha reunido tres veces. Obama anunció formalmente que pese a que el G-8 seguirá reuniéndose, el G-20 ha pasado a ser el principal grupo de dirección de la economía mundial. Ello significó una derrota de los europeos que preferían la formación de un G-14 que al incorporar sólo algunos países emergentes claves podía ser más manejable. En esa medida el G-20 actual incluye los países desarrollados del G-8 (EE-UU, Canadá, Gran Bretaña, Francia, Italia, Alemania, Rusia, Japón) además de diez países emergentes (China, India, Corea, Indonesia; Brasil, Sudáfrica, Arabia Saudita, Turquía, Argentina, México) además de Australia y la comunidad europea. El G-20 se reúne en junio de 2010 en Canadá, en noviembre de 2010 en Corea y en Francia en 2011.
El segundo aspecto importante es aclarar es lo que se acordó en Pittsburg, ver si es más efectivo que otra de las instancias existentes de la globalización como el G-8. El principal del desafío del G-20 era de determinar si debían seguirse las medidas de estímulo contra la crisis internacional o como algunos decían, se debía terminar el intervencionismo estatal. Los dirigentes consideran que están entre la crisis y la recuperación económica por ello era clave decidir sobre la adopción de regulaciones luego que existe consenso que la crisis se produjo por la ausencia de control sobre los especuladores y los sueldos millonarios de los jefes de instituciones financieras. Desgraciadamente el G-20 no planteo nada específico frente a esto fuera de ideas generales para encuadrar el pago de bonos. Pero está claro la reunión del G-20 consolidó el fin del periodo del capitalismo neoliberal al buscar evitar que se estimulen los riesgos financieros como ocurrió con las subprimas.
Aunque en la declaración final se planteó favorable a políticas que mantengan un empleo decente está claro que no es el empleo lo que preocupa a los líderes. Tampoco les preocupa los países en desarrollo, los objetivos del milenio o la situación de los cesantes.
La declaración final propuso avanzar en establecer regulaciones a los bancos de inversión para que tengan un nivel adecuado de capitalización para que no se repita la crisis de liquidez, posición diferente de la propuesta por los europeos. Se planteó que se limitaran los bonos y para los llamados paraísos fiscales.
Por primera vez en sesenta años se planteó una reformulación del Fondo Monetario Internacional (modificaron la cuota de poder trasladando un 5% de los países desarrollados a los países en vías de desarrollo) También del Banco Mundial donde la cesión será del 3%. Esto se basa en el PIB y consolida el reconocimiento de poderes regionales como Brasil, Rusia, India y China. EL FMI tendrá rol de consejero del G-20, se refuerza así las instituciones de la globalización para la nueva etapa.
En el documento final se plantea que se debe terminar “con la era de irresponsabilidad y adoptar una serie de políticas, regulaciones y reformas para hacer frente a la economía global de siglo 21”. El G-20 propone “un crecimiento mundial más equilibrado” y que haya “crecimiento sin ciclos extremos y mercados que fomenten la responsabilidad, no la temeridad”. Estas frases generales esconden el hecho de que existen crecientes resistencias para avanzar con la urgencia que se planteaba en la reunión anterior en Londres cuando se hablaba del fin del capitalismo salvaje.
El tercer punto a considerar es el de las perspectivas que abre el G-20. Para algunos se trata del primer gobierno económico mundial, porque reúne los países que cuentan por más del 80% de la economía mundial. Otros consideran que no tiene ningún valor porque sus declaraciones no son obligatorias.
Creemos que el valor que tiene el G-20 es que pone en evidencia el estado de las relaciones de fuerzas entre países a nivel mundial y los esfuerzos de la política exterior estadounidense de recurrir al multilateralismo para reimponer su hegemonía.
Está ligado a la nueva política del gobierno estadounidense dirigido por Barack Obama, quién abandonó el unilateralismo de los años Bush. Una política multilateral que trata sin embargo de restablecer el rol dirigente de EEUU en la economía mundial buscando suficientes aliados como para reforzar su posición frente a la Unión Europea. Para los países emergentes el G-20 reconoce concretamente el surgimiento de líderes económicos regionales como el de Brasil, México y Argentina en América Latina, de Sudáfrica, de India en el Sur de Asia, de China y de Australia en Oceanía. Líderes económicos regionales que deben asegurar la nueva estructura del orden económico mundial.
Por otro lado, la cumbre dejó atrás la retórica de la guerra contra el terrorismo propia a la alianza Bush-Blair que dominó en las cumbres anteriores. Irán aso ahora a ser el principal enemigo del G-20.
En esta perspectiva, la cumbre del G-20 mostró el espíritu el espíritu de colaboración que anima al nuevo club de grandes del planeta, pero olvidó temas cruciales como la inestabilidad mundial creada por la mala distribución de las riquezas.
El G-20 no avanzó un ápice en un tema fundamental como es de decidir cómo se combatirá el cambio climático, dejando el tema en manos de la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre el cambio climático que se realizará en Copenhague del 7 al 18 de diciembre de 2009. Sin embargo existe conciencia de acuerdo a los informes del Grupo de expertos sobre el cambio climático de la ONU que si no se reducen los gases con efecto invernadero antes de 2020 los efectos del cambio climático, incluidos el aumento de nivel del mar, las enfermedades y efectos económicos serán irreversibles luego del deshielo de glaciares por la liberación de CO2 con el deshielo del pergélisol (el subsuelo congelado en permanencia) el que porque ha estado congelado durante millones de años liberará el carbono que capturó en épocas pretéritas haciendo irreversible el cambio climático.
Los pobres han sido dejados de lado porque ni en la declaración ni en las discusiones se avanzó respecto de la campaña de los llamados 10 objetivos del milenio, que incluyen la reducción de la pobreza para 2015.
El G-20 le dio más importancia a discutir sobre las remuneraciones de los dirigentes de empresas antes que sobre las necesidades de mil cuatrocientos millones de pobres que viven con menos de 1,25 dólares diarios en el mundo. Tampoco se habló de los 33 mil millones que se prometieron para los países pobres antes de 2010 y que todavía no han sido distribuidos.
Un año después de la crisis del Banco Lehman Brothers de EE UU, que hizo explotar la crisis financiera, el G-20 es incapaz de formular la necesidad de establecer una instancia reguladora mundial de las finanzas. En lugar de ello, las ayudas millonarias, (debiéramos decir millardarias) a los bancos no han hecho más que reforzar los bancos más poderosos, que salen fortalecidos de la crisis y como los verdaderos dueños del planeta. Como muestra un botón, HSBC, gigante financiero basado en Gran Bretaña anunció en medio del G-20 que traslada su sede desde Londres a Hong Kong escapando así a los tímidos controles que se plantea imponerle el primer ministro británico Gordon Brown, semejante a los marcos de operaciones que apoya el G-20. Aunque podría dudarse que la crisis del capitalismo sea la crisis final, está claro que después de la tormenta sigue siendo la misma situación. El G-20 resulta de la cooptación de nuevos países emergentes para el directorio de la economía mundial para asegurar el status quo y crear un marco para el retorno de la hegemonía estadounidense.




 


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 Comentario Marcelo Solervicens 13 Septiembre 2009 Minimize

Allende y las elecciones de diciembre de 2009 en Chile


 Los electores chilenos concurrirán a las urnas en diciembre para elegir el próximo presidente de Chile, 20 años más tarde de las primeras elecciones que terminaron con la dictadura militar inaugurando un proceso de transición que según algunos dura hasta hoy, porque existen deudas no cumplidas con el presidente mártir Salvador Allende, muerto por sus ideas para el golpe militar del 11 de septiembre de 1973.El viernes 11 de septiembre se inauguró en Montreal un monumento en homenaje a Salvador Allende el presidente Chileno muerto el mismo día del sangriento golpe de estado del 11 de septiembre de 1973. Un monumento pone en valor la presencia de miles de chilenos en Montreal como consecuencia del golpe, de latinoamericanos perseguidos también por dictaduras militares y también la extraordinaria solidaridad del pueblo quebequense con el pueblo chileno hasta hoy día y representada en la presencia de Carmen Gloria Quintana quemada en las protestas y la presencia de la nieta de Allende.
 El gobierno de la saliente presidente Michelle Bachelet, la primera mujer presidente de Chile, tiene gran popularidad de cerca del 67% pero no puede presentarse nuevamente a una reelección. Aunque su gobierno se inscribió en la continuidad de los gobiernos de la coalición gobernante desde hace casi 20 años, ella le dio un claro sello social y de defensa de la mujer en algunas medidas trascendentales como el de los bonos para jubilados. Además la política de enfrentar la crisis económica con inversiones estatales, gozando de la alta taza de ahorro existente, le permitió que ella no se tradujera en un desplome de la popularidad del gobierno.
Pero al mismo tiempo, en la continuidad de los gobiernos de la coalición gobernante aumentaron problemas de desgaste por algunos escándalos, por los efectos ecológicos del modelo neoliberal imperante, como ocurrió con las salmoneras. También en terreno de la represión de las reivindicaciones del pueblo mapuche, resultando en muertos, el último de ellos, Jaime Mendoza Collío, hace un mes en medio de denuncias por el desconocimiento del derecho a reivindicar por los pueblos originarios. A ello se agregan las deudas en materia de derechos humanos, que a pesar de recientes procesamientos, siguen sin saldarse. Con todo ello y en el marco de un sistema político bloqueado, entregará la presidencia en buenas condiciones.
 Sin embargo, el panorama político chileno para estas nuevas elecciones es de una creciente complejidad. Es evidente que la concertación de partidos por la democracia sigue siendo la única alternativa viable de poder frente a las fuerzas que conserva la derecha política heredera del dictador Pinochet y representadas en el candidato presidencial único de la derecha Sebastián Piñera, uno de los dueños de la economía chilena. Pero, aunque, Piñera tiene altas intenciones de votos en las encuestas, estos no suficientes para ganar en la primera vuelta, aunque ayude que esta vez la derecha política se presenta unida a las elecciones a diferencia de 2005.
 Ciertamente Piñera que ya fue candidato en 2005, presenta una estrategia populista de derecha semejante a la de Joaquín Lavín, otro anterior candidato derrotado de la derecha. Piñera dio a conocer el sábado sus 15 compromisos con Chile y ellos se caracterizan por su componente claramente populista, la desfiguración de las fronteras entre izquierdas y derechas en Chile es cada vez más notable.
 Con todo, sin embargo, la confirmación de sus vínculos estrechos con el régimen militar, y de cómo benefició económicamente durante él, sobre todo para la crisis económica de 1983, con acciones en algunos casos ilegales como empresario, otras medidas como la reciente revelación que una de las compañías donde tiene acciones cobraba sobreprecios para medicamentos, le quitan la imagen de un candidato populista que podría cambiar la situación. La derecha política posee sin embargo suficiente presencia en el Congreso para consensuar la legislación a sus intereses y las elecciones de diciembre no cambiarían la situación dramáticamente en ese sentido, aunque existe la clara posibilidad de renovación de la cámara de diputados con la llegada de diputados comunistas gracias a un acuerdo.
 La coalición gobernante formada por una alianza principalmente entre democratacristianos, socialistas y radicales, está en periodo de creciente desintegración, algunos incluso se han ido abiertamente a apoyar al candidato de la derecha como en el caso de algunos democratacristianos y otros del Partido Por la Democracia, por no contar las candidaturas disidentes de los socialistas Alejandro Navarro por el MAS, y de Jorge Arrate, además de la candidatura muy publicitada del diputado socialista Marcos Enriquez-Ominami que se caracteriza por su populismo modernizante, que le hace tener apoyos desde izquierdas hasta derechas y sobre todo entre los jóvenes. Aunque las intenciones de votos revelan un interés semejante a otros candidatos populistas, perdería claramente en la segunda vuelta electoral.
 Estas fuerzas centrífugas revelan la necesidad de actualización de la coalición de centro-izquierda gobernante así como de la izquierda chilena luego de 20 años de moderación de los proyectos socialistas o altermundialistas. Se trata de una situación que cuestiona la candidatura del abanderado de la coalición gobernante, el democratacristiano Eduardo Frei, que ya fuera presidente entre 2005 y 2000, y presidió la fuerte crisis económica de 1998.
 De acuerdo a las encuestas, ninguno de los candidatos puede pretender ganar por más del 50% en diciembre, y todo indica que en la segunda vuelta se imponga nuevamente la dinámica de unidad de centro-izquierda con el fin de parar nuevamente la posibilidad de una victoria de la derecha. Un voto estratégico que ha mantenido en el poder la coalición de más largo reinado de la historia de Chile.
 Tras el sustrato del debate electoral, es indudable que el proceso político chileno está bloqueado no sólo por las normas constitucionales y el sistema político binominal heredado de los militares como una condición necesaria y suficiente para asegurar una transición pacífica.
 Además, aparece bloqueado por la preeminencia del pensamiento neoliberal en la clase política, aunque ahora es crecientemente cuestionado como claro reflejo de los debates a nivel mundial. Aislada de las tendencias autonomistas que se viven en América latina luego del desplome del modelo neoliberal, la izquierda chilena está en la encrucijada de poder enfrentar los problemas de los efectos de la recesión, del modelo neoliberal y del desgaste de la concertación, pudiendo reactualizarse arriesgando perder el poder. Frente a una derecha política unida, la coalición que pactó la transición pacífica está enfrentada a sus propios conflictos.
 El 11 de septiembre de este año, es una fecha importante para todos los latinoamericanos y un recuerdo que la historia no termina que se sigue escribiendo, marcada por el pasado pero orientada a un futuro mejor por el que sueñan los pueblos y que los procesos políticos deben mantenerse abiertos, en caso contrario están destinados a desplomarse.
 36 años más tarde del aciago 11 de septiembre la imagen de Salvador Allende se agiganta por su consecuencia en defender los principios socialistas, de democracia y de mejorar las condiciones de vida de los desposeídos, de reconocimiento del pueblo mapuche y sobre todo para que Chile juegue un rol de ejemplo de solidaridad y progresista en el concierto de naciones.

En vísperas de nuevas elecciones al parlamento federal canadiense


 Los canadienses estarán muy pronto en campaña electoral, ellas son inevitables. Será la cuarta vez en cuatro años, revelando una profunda inestabilidad del sistema político canadiense. El primer ministro conservador minoritario Stephen Harper intentará obtener por tercera vez un mandato mayoritario, mientras los liberales tratarán con su nuevo jefe, Michael Ignatief, volver al gobierno luego del descalabro provocado por el escándalo de las “comanditas”. El problema es que las elecciones pueden resultar en la misma situación bloqueada que existe actualmente, pero no se trata de un ejercicio inútil porque son los partidos quienes no se adaptan a la dispersión geográfica de la votación. Tras los juegos políticos existe una profunda crisis del sistema de partidos políticos canadienses y aumenta una crisis de legitimidad que se expresa en una caída constante del porcentaje de electores que participan en las elecciones. Demos un vistazo a la situación.
 Con la reapertura del parlamento esta semana, se siente nuevamente la febrilidad electoral en Ottawa. La certeza de prontas elecciones federales se confirmó desde que el jefe del partido liberal Michael Ignatief anunció oficialmente hace poco más de una semana, con ocasión de la reunión preparatoria para la sesión parlamentaria de los liberales, que tratará de hacer caer el gobierno conservador minoritario de Stephen Harper en la primera oportunidad que tenga, porque perdió definitivamente la esperanza de poder trabajar en conjunto como correspondería en un parlamento minoritario. El jefe liberal era acusado hasta entonces de seguir el camino del anterior jefe liberal Stephane Dion, después ha sido acusado de no considerar que los canadienses no quieran ir nuevamente a elecciones menos de un año después de las últimas elecciones.
 Por su parte tanto Jack Layton del Nuevo Partido demócrata, trató de ver las posibilidades de obtener concesiones de parte del gobierno conservador en temas específicos como sobre el seguro de empleo, sobre limitar los costos de facturación de las tarjetas de crédito y otras medidas relativas al combate a la recesión, pero el teléfono de Harper sonó ocupado.
 El jefe de Bloque quebequense Gilles Duceppe, por su parte reafirmó la posición de su partido de apoyar todas las medidas que puedan favorecer a Québec, y aunque los observadores argumentaron que buscaba un compromiso, lo cierto es que también el teléfono sonó ocupado. Además esta semana se distribuyó una grabación en la que el primer ministro Harper señala que busca un gobierno mayoritario para evitar la coalición de los liberales con los socialistas y los separatistas que pueden nominar gente de izquierda en puestos del estado incluidos los jueces y funcionarios.
 Ello confirma que quien no ha querido gobernar con la oposición, sobre todo en tiempos de crisis económica ha sido precisamente Stephen Harper. Como prueba, inmediatamente después de las elecciones en noviembre del año pasado presentó un plan que le permitía atacar el financiamiento de los partidos de oposición, lo que forzó la amenaza de formación de un gobierno de coalición entre liberales y nuevo partido democrático con apoyo del bloque quebequense. Aunque Harper cerró el parlamento y retiró su proyecto, abriéndolo con un proyecto que si consideraba la lucha contra la recesión económica, quedó claro que su método seguía siendo de gobernar como si fuera mayoritario. Luego de la renuncia obligada del jefe Stephane Dion, el nuevo jefe Michael Ignatief renunció a la coalición que aunque era popular entre el electorado quebequense, se reveló muy impopular en el Canadá Inglés. Ignatief sigue insistiendo que no desea establecer un gobierno de coalición.
 Las elecciones son inevitables, porque no existen posibilidades de acuerdos puntuales para mantener el gobierno conservador minoritario. Tras el llamado está la profunda inadecuación del sistema político canadiense frente a la evolución geográfica y política del electorado.
 Evolución geográfica por la segmentación del voto en las regiones de Canadá. Los conservadores controlan el Oeste y principalmente las provincias de las praderas (Alberta, Saskatchewan y Manitoba). En el este, los liberales tienen peso en las marítimas. Québec vota mayoritariamente por el Bloque quebequense, los conservadores se han desplomado y todo parece indicar que ya no buscarán apoyos en la provincia y buscan ganar un gobierno mayoritario sin Québec, los liberales que son la segunda fuerza intentan recuperarse después del descalabro de las comanditas. En Ontario, la provincia más populosa de Canadá, mayoritariamente liberal es terreno de disputa donde los conservadores buscan obtener su gobierno mayoritario. En el marco de la diferencia regional se elevan voces en el Canadá Inglés que culpan al bloque quebequense por la existencia de gobiernos minoritarios, siendo que lo que debieran hacer los partidos federalistas es que debeb volver a enfrentar el problema no resuelto del estatus de Québec en Canadá
 Problema político porque luego de dos gobiernos minoritarios está claro que el electorado canadiense mantiene sus dudas respecto al viraje a la extrema derecha de la alianza en el actual partido conservador entre los conservadores progresistas y el partido de la Reforma. Problema político también porque se han desdibujado las posiciones progresistas, incluso en el Nuevo partido democrático, mientras el partido verde no concita enormes apoyos y el bloque quebequense aparece con posiciones de izquierda en Canadá. Pero está claro que en el Canadá inglés el conflicto se da entre posiciones derechistas en política exterior y en política interior de los conservadores y las posiciones centristas basadas en valores canadienses tradicionales o progresistas defendidos por los liberales y el NDP. Está claro que el bloque quebequense forma parte de ese bloque pero desde una perspectiva claramente quebequense.
 En ese marco de un conflicto de carácter político entre izquierdas y derechas y un conflicto en torno a Québec, se darán dos elecciones paralelas lo que puede efectivamente resultar en un nuevo gobierno minoritario, sin embargo creemos que lo más probable es la derrota de los conservadores, sobre todo cuando esta semana se confirmó nuevamente la explosión del déficit a más de 50 mil millones de dólares y que los conservadores no quieren decir como piensan disminuirlo.
 Por un lado, las encuestas todavía indican que los conservadores y los liberales están en empate en las intenciones de voto y si Michael Ignatief hace una buena campaña, puede ir a buscar los escaños necesarios para ganar el poder entre sectores centristas que votaron por los conservadores en las últimas elecciones. Por su parte, el NPD que es el que más puede perder, porque se ha desdibujado y debe evitar que los verdes aumenten su votación y por otro lado el voto útil a favor de los liberales.
 Pero los conservadores mismos no benefician de la estrategia de Harper que se ha convencido que no pueden ganar nuevos escaños en Québec y por ello parece que orientarán su campaña contra la coalición de los liberales con separatistas, el problema es que es muy difícil que puedan ganar las elecciones incluso de gobierno minoritario con apenas 5 votos en Québec, e históricamente nunca ha ganado un partido federalista haciendo campaña contra Québec.
 En ese marco, Harper está decidido nuevamente a buscar la mayoría e ir a elecciones bajo sus condiciones, y se espera que el viernes próximo obligue a un voto sobre los créditos del presupuesto, lo que es un voto que exige la confianza del parlamento y que obligará la oposición a definirse en torno un tema popular como son los créditos para las reparaciones domiciliaras del plan económico de Canadá de combate a la recesión. El anuncio de que el déficit fue revisado en alza esta semana, hace que no le conviene a Harper que las elecciones se hagan sobre su desempeño para enfrentar la crisis económica.
 Los próximos días serán cruciales para saber la forma y el momento en que se lanzarán las elecciones federales, lo cierto es que se abre la perspectiva de terminar con la experiencia muy negativa de los gobiernos conservadores.

 


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 Comentario Marcelo Solervicens 29 Agosto 2009 Minimize

La UNASUR y la Crisis en las Relaciones entre Washington y Suramérica

    El viernes se reunieron en Bariloche, Argentina los doce presidentes de América del Sur para tratar en una tensa reunión de siete horas la situación creada por la ampliación de la presencia de militares estadounidenses en siete base militares colombianas producto de un acuerdo entre Bogotá y Washington de extensión estratégica del Plan Colombia. Una situación que ha causado gran preocupación en la región desde hace varias semanas y que amenazó con quebrar la unasur pero que se saldó finalmente en una declaración de consenso.
    La unasur se ha transformado en una nueva trinchera multilateral por la autonomía latinoamericana que incluso puede transformarse según algunos en interlocutor frente a Washington. Al origen se planteaba en el marco de superar geográficamente al Mercosur y la comunidad de naciones andinas e incluso para ser mas inclusiva que el ALBA, abordando principalmente la autonomía económica creando una moneda única, un banco del sur, siguiendo el modelo de la comunidad europea.  Finalmente en Bariloche los doce presidentes llegaron a un acuerdo que estipula: “que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede amenazar la soberanía y la integridad de un país suramericano ni la paz y la seguridad en la región”.
    También se llegó a un consenso porque también se incluyó la idea que el consejo de defensa de la unasur puede controlar todas las bases militares extranjeras que exista en la región. Se prevé una reunión en el mes de septiembre para definir los mecanismos de control de la presencia militar estadounidense en Colombia.
    Aunque unasur superó la crisis, subsisten las visiones distintas. Por un lado el presidente ecuatoriano Rafael Correa consideró positivo que puedan revisar y supervisar las bases colombianas pero que será muy difícil controlar lo que hagan más allá del territorio colombiano los 800 militares estadounidenses y los 600 civiles de servicios secretos pretendidamente para atacar el narcotráfico y el terrorismo en Colombia.,  El presidente Correa consideró importante que en la resolución final se establezca que el Consejo de Defensa del unasur puede revisar, supervisar  las bases colombianas. Se prevé una reunión en septiembre.
    Por su parte, el presidente Boliviano, Evo morales, planteó nuevamente como lo hiciera en la cumbre previa en Quito, que se repudiaran todas las bases militares extrajeras en la región afirmándose que los presidentes de Suramérica no aceptan ninguna base militar extrajera en la región.
    Por su parte, el presidente Venezolano Hugo Chávez señaló que el acuerdo tiene más que ver con la estrategia militar estadounidense global que con la lucha contra el narcotráfico o el terrorismo. Para probar su aseveración leyó un llamado libro blanco , un documento público de la defensa de Estados Unidos elaborado por el Comando Aéreo para la Movilidad de la Fuerza Aérea de estados Unidos  que en el punto 12 del texto afirma que el Comando Sur está interesado en establecer una localidad en el continente suramericano que pudiera utilizarse para operaciones de movilidad. Según el documento esto sería en Palanquero, en la base aérea Germán Olano,  como localidad de cooperación y seguridad que serviría para cubrir toda la región con un avión C-17.
    Lo cierto es que el acuerdo con Washington refuerza el proceso de militarización denunciado en el periódico mexicano La Jornada del viernes, por Raul Zibechi, que indica que con 217 mil efectivos las fuerzas armadas colombianas son tan numerosas como las de Brasil que tiene mas de 4 veces más población, según el Balance militar 2008 del Instituto Nueva mayoría.  Además ha habido una explosión en número de militares. En efecto la tropa pasó de 86 mil efectivos en 1986 a 120 mil en 1994, y con el plan Colombia pasó a los 217 mil soldados actuales. Si a ellos se suman los efectivos totales de defensa y seguridad y policía se llega a 460 mil efectivos, sobre los 44 millones de habitantes de Colombia. El acuerdo fortalecerá ese proceso de militarización de Colombia según los observadores.
    Los otros presidentes de América del Sur, como Tavaré Vazquez de Uruguay, como el presidente de Argentina Christina Fernández o el de Paraguay o de Chile e incluso el presidente de Perú Alan García, expresan su preocupación porque efectivamente las actividades de las tropas estadounidenses se restrinjan al territorio colombiano. El presidente Ignacio Lula Da Silva de Brasil, no consiguió que el presidente Obama se presentara para discutir en Bariloche, pero insiste en la necesidad de conocer en detalle el acuerdo y que existan garantías que no se violará el territorio de otros estados.
Por su parte el presidente colombiano Álvaro Uribe que esta vez si participó en la cumbre de la unasur defendió el acuerdo con EE.UU. porque este está destinado a combatir el narcotráfico y el terrorismo y respeta la integridad territorial de los estados y dispone que no se puede usar para la intervención en otros estados. “Estas bases serán de tránsito” señaló.
    La preocupación que el uso de bases militares en Colombia por estados Unidos se transforme en un elemento de inestabilidad militar de la región y sigue siendo una preocupación en las relaciones entre América del Sur y Estados Unidos. No se trata de un temor sin fundamento. La política estadounidense hacia América Latina está marcada por el intervencionismo y la consideración que la región es una zona de influencia de Estados Unidos. Ello ocurre desde que se levantara la llamada doctrina Monroe en 1823. Un intervencionismo que ha pasado por ciclos de mayor o menor presencia militar, política o económica, al punto que el repertorio de invasiones y el rol de Washington en la instalación de dictaduras militares en la región en los años sesenta hasta los ochenta no causan duda entre los historiadores. El actual ciclo de autodeterminación latinoamericana ha gozado del interés de Washington por otras regiones del mundo, pero está claro que ese periodo ha terminado con la llegada de la administración de Barack Obama. Aunque ahora no está el plan del acuerdo de libre comercio de Alaska a la Tierra del Fuego, transformado en una serie de acuerdos bilaterales. Aunque durante el presidente Bill Clinton se buscó que la lucha al narcotráfico reemplazara el conflicto oeste Este y después que ello fuera por la lucha contra el terrorismo luego de los atentados suicidas del 11 de septiembre de 2001, lo cierto es que el plan Colombia no ha tenido éxito y nuevas estrategias debieran buscarse.  
    Está claro que Obama persigue consolidar Colombia como el portaaviones de EE UU en la región, con las siete bases militares que recuerdan viejas estrategias de dominación y control como lo señala el notable crítico de la política exterior estadounidense Noam Chomsky. En ese marco es importante que la unasur aparezca como una instancia que puede dar condiciones para asegurar que se respete la soberanía de los territorios latinoamericanos y que lo ocurrido en Honduras no sea un anticipo de un nuevo ciclo de gobiernos militares apoyados por la clase política estadounidense.



La mascarada electoral y el fracaso de la guerra en Afganistán


    A pesar de las declaraciones del gobierno de Afganistán, de Amir Kharzai, de Washington y de los gobiernos occidentales, incluido el de Canadá que tienen tropas estacionadas en Afganistán, las elecciones presidenciales afganas no fueron un ejercicio democrático que tranquilice la opinión pública en el sentido que después de ocho años se ha avanzado en el objetivo de imponer la democracia en ese país.
    Al contrario, la baja participación de los afganos en los escrutinios, mucho menor que el escrutinio anterior, bajo las amenazas de los llamados Talibanes, muestra que las fuerzas extranjeras y las del gobierno que apoyan, no fueron capaces de asegurar la seguridad mínima para que los ciudadanos pudieran expresar su voto. Además según los observadores, las elecciones estuvieron llenas de irregularidades que hacen dudar de los resultados.
    Se comprueba también que se trataba de un ejercicio destinado principalmente para consumo externo, porque los ciudadanos afganos no se interesaban mucho en definir quien iba a ser su próximo presidente.
    Tras esa mascarada electoral, la vida política en Afganistán sigue pasando por otros canales, el de los llamados Jefes de Guerra, el de los jefes tribales, el de las confesiones religiosas y sus leyes, marcado por las divisiones geográficas. Marcado también por una larga historia de conflictos contra ocupantes extranjeros que nunca han conseguido ganar durablemente una guerra y han tenido finalmente que abandonar. En ese marco al desencanto de las promesas no cumplidas por las tropas de la OTAN, sigue la costumbre de mantenerse en guerra como forma de vida y de subsistencia, según los observadores, cuesta 10 dólares diarios asegurarse los combatientes talibanes. El recrudecimiento de los atentados y la coordinación de actividades muestra que la nebulosa talibana es parte integrante del proceso político real y que deben ser parte integrante de la solución pacífica del conflicto que asegure un rol de Afganistán en el seno de la comunidad de naciones. El propio presidente Kharzai ha sido denunciado porque en la práctica ha pactado con todos para mantenerse en el poder. Algo que hace que es probable que sea cambiado por el otro candidato presidencial Abdullah Abdullah.
    Si se deja de lado, las elecciones como un epifenómeno que en realidad no afecta la relación de fuerzas, está claro que luego de casi ocho años de intervención militar, las fuerzas lideradas por Estados Unidos, no han conseguido ninguno de sus objetivos. No es necesario mencionar que no han dado con el paradero de Oussama Ben Laden, que parece seguir siendo un fantasma cuya existencia no preocupa a nadie ahora, aunque sus campos de entrenamiento fueron la justificación de la invasión. Tampoco, se ha conseguido que la nebulosa red de Al Qaeda no cuente con una base operaciones en Afganistán para atacar occidente, en realidad, la inestabilidad no sólo existe ahora en Afganistán sino que en Pakistán que se ha transformado en un polvorín peligroso porque además tiene la bomba atómica.
    En ese marco, el objetivo de devolver la soberanía a un gobierno democrático en Afganistán parece cada vez más lejano, porque hay un consenso no sólo en Afganistán sino que además en el extranjero que la corrupción es la norma en ese país, y que miles de millones de dólares de ayuda han desaparecido misteriosamente. Ese país ha vuelto ha transformarse en el principal productor de 90% del opio que sirve de base a la producción de la heroína en el mundo a pesar de modestos planes de erradicación y de transformación de cultivos. Tampoco los esfuerzos de la comunidad internacional respecto del respeto de los derechos civiles ha dado resultados estables desde una perspectiva occidental, porque la ley islámica sigue imponiéndose, sobre todo en lo que respecta a las mujeres a pesar de las críticas de los gobiernos occidentales.
    Además los gobiernos occidentales siguen periódicamente retirándose de las operaciones de una guerra sin destino, mientras estados Unidos debe aumentar sus efectivos y además no está claro lo que se persigue. Algunos argumentan que la solución  es una ocupación a largo plazo de Afganistán por varias generaciones para que se consigan resultados, por lo menos cuarenta años. Ello significa una colonización del país, que habría que denunciar por no respetar los derechos de los pueblos a la autodeterminación. El problema que ni siquiera esa colonización es exitosa. En lugar de avanzar, se retrocede porque, según los observadores, la lucha contra la ocupación concita cada vez más apoyo de la población: las tropas occidentales no están ganando la guerra por los corazones y las mentes. El Washington Post señalaba el 11 de Agosto que, según el general Stanley McChrystal, comandante en jefe de las tropas de la OTAN, los Talibanes están ganado la guerra.
    En ese contexto, el conflicto Afgano parece seguir un destino diferente al de Irak, donde los estadounidenses si han conseguido crear las condiciones para una ocupación de largo plazo, pero dejando la administración al gobierno iraquí.


El panorama político canadiense


    Luego de la calma estival, el panorama político federal canadiense ha estado muy activo esta semana.     Todo indica que los liberales de Michael Ignatief están preparándose para hacer caer el gobierno conservador minoritario del primer ministro Stephen Harper el 30 de septiembre próximo. Pero, a pesar del contexto de recesión económica y de desconfianza con el gobierno de Harper, las encuestas anuncian que el electorado votaría nuevamente por un gobierno minoritario, conservador o liberal. A pesar de ello, el jefe liberal no tiene otra alternativa que la de provocar la caída del gobierno conservador si no desea sufrir la suerte de su antecesor Stephane Dion quien se transformó en el salvador del gobierno conservador minoritario durante tres años, porque el Nuevo partido democrático y el Bloque Quebequense votaron contra el gobierno Harper de manera sistemática.
    Luego de haber apoyado el gobierno a comienzos de año, en junio, Ignatief volvió a apoyar el gobierno conservador minoritario de Stephen Harper contra casi nada. Por ello perdió prestigio y fue criticado por estar aquejado del mismo síndrome que el anterior jefe liberal Stephane Dion quien debió renunciar después de las últimas elecciones en el desprestigio de haber encabezado los liberales en el peor resultado electoral de la historia de los liberales. En la primavera Michael Ignatief amenazó con hacer caer los conservadores si estos no reformaban el seguro de empleo y no daban cuenta claramente de los avances en el plan económico de Canadá para combatir la recesión con inversiones en infraestructuras. Al final apenas consiguió que se formara una comisión para estudiar las reformas al seguro de empleo, y que como se esperaba no ha dado ningún resultado. Lo único que puede servirle fue que obtuvo lo que en el sistema parlamentario de origen británico que impera en Canadá, fue un día de oposición, vale decir un raro momento además del voto por el presupuesto, en el que la oposición puede proponer un voto de desconfianza contra un gobierno minoritario. Ello ocurre a fines de septiembre, justamente después que los conservadores deben dar cuenta al parlamento sobre los avances en la implementación del plan económico de Canadá. La gran debilidad de Michael Ignatief es que no está claro que es lo que plantea y no ha logrado galvanizar el electorado que sigue dividido entre los cuatro principales partidos federales y con una clara distribución regional, que hace que según los observadores que las elecciones no cambiarán nada.
    El primer ministro Stephen Harper también ha estado muy activo y preparándose para elegir según revelan sus estrategas un gobierno mayoritario.     Esta semana consiguió ocultar el cinismo de hacer precisamente lo que le criticaba a los liberales en lo que se refiere a nominaciones al senado. En efecto al nominar como senador al analfabeto ex entrenador del equipo de Hockey les Canadiens, Jacques Demers, consiguió ocultar que abandonó la reforma del senado y que actúa como los liberales nominando miembros de su partido y amigos. Al nominar como embajador en Estados Unidos al ex primer ministro del NDP de Manitoba Gary Doer, con gran prestigio, mostró sus dotes de estratega y su cinismo, según una editorialista (Josée Boileau del periódico Le Devoir). Estratega porque Gary Doer, con su popularidad centrista, puede defender mejor las posiciones de los conservadores frente a la nueva administración Obama en Washington, cinismo porque ahora se presenta bajo aires multipartidistas en política exterior siendo que ha desarrollado la política exterior conservadora a vientos y mareas, siendo el dossier en el que los conservadores son más impopulares, no sólo por la guerra en Afganistán, o por su política retrógrada sobre le cambio climático, sino que también por su posición de que no tiene cuentas que darle a nadie cuando se trata de apoyar a los ciudadanos canadienses en el exterior, como si los derechos fundamentales no fueran anteriores al estado. La apelación ante la Corte Suprema de la decisión de la Corte de Apelaciones federal que confirmó  sino que el gobierno tiene la obligación de pedir el traslado a Canadá del niño-soldado Omar Kadr. Harper defiende la noción monarquista que no está sometido a los derechos fundamentales en el ejercicio de su política exterior.
    Jack Leyton, confirmó, luego de reunirse con Harper, que el NPD no apoyará al gobierno conservador si los liberales proponen un voto de desconfianza. Gilles Duceppe, del Bloque quebequense también confirmó que no apoyarán el gobierno conservador si Michael Ignatief decide hacer caer el gobierno, pero manifestó dudas que los liberales se atrevan a hacerlo.
    Los próximos días será cruciales, para ver si los canadienses concurrirán a las urnas. Las encuestas revelan que los quiebres regionales del electorado canadiense siguen presentes. Los conservadores siguen conservando el Oeste, mientras que en las `provincias marítimas los liberales y el NPD están instalados, en Quebec los liberales pueden aumentar el número de diputados pero los quebequenses siguen teniendo confianza en el Bloque quebequense. En Ontario se jugará nuevamente las elecciones y por ello el gobierno Harper multiplica allí las inversiones del Plan económico de Canadá.
    Nadie puede aún vaticinar el resultado de elecciones, pero lo más probable es que se elija nuevamente un gobierno minoritario liberal o conservador. Ciertamente, después de dos elecciones minoritarias, está claro que los conservadores no consiguen seducir los canadienses como para obtener un mandato mayoritario pero Harper ha mostrado que no retrocede ante ninguna media para obtener o mantenerse en el poder, mientras Michael Ignatief no parece muy convencido, pero está claro que la mayoría canadiense se opone a un gobierno conservador mayoritario, si se consideran las posiciones del bloque quebequense y del Nuevo Partido democrático. Se tratará de un mes muy movido en política federal canadiense.

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 Comentario Marcelo Solervicens 16 Agosto 2009 Minimize

La UNASUR y los desafíos de la unidad latinoamericana

Esta semana se reunió en Quito (Ecuador) en el marco de crecientes tensiones regionales, la cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas, unasur, un ambicioso proyecto de integración continental económica política social y económica iniciado en 2008. Este proyecto se plantea además para asegurar una voz propia a la región en la Organización de las Naciones Unidas y en la Organización Mundial de Comercio, entre otras y constituirse como un cuarto bloque regional mundial. También responde al proceso de afirmación regional de los últimos años, buscando la unasur el mantener la autonomía de las naciones sudamericanas de la zona de influencia de Washington. Aunque por el momento cuenta con los doce países sudamericanos además de Surinam y Guayana, la unasur aspira a cobijar en sus seno los países del Caribe y de América Central después de cinco años de creada (2013).
 La idea de la unasur se decidió en la cumbre realizada en diciembre de 2004 en Cuzco (Perú), pero fue sólo el 23 de mayo de 2008 que los 12 países de América del Sur firmaron en Brasilia, el Tratado Constitutivo dela Unión de las Naciones Sud Americanas. Este Tratado estipula que la unasur busca “construir una identidad y una ciudadanía sudamericana y desarrollar un espacio regional integrado en el dominio político, económico, social, cultural, del medio ambiente y de infraestructuras”. Este proyecto va más allá del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela), más allá de la Comunidad Andina (Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia). Más allá del ALBA porque persigue englobar los países sobre una base geográfico y no solamente de proyectos políticos comunes atrayendo a países como Chile Surinam y la Guyana que no se habían integrado formalmente a esos procesos de integración regional. 
 La propuesta integradora de la unasur responde a nuevas tendencias de integración del estilo de la Unión Europea. Los países que la componen tienen un peso geográfico, económico y cultural que la hacen viable y responde a la idea de unidad continental planteada desde la independencia de España. Los doce países de la unasur cubren 17,6 millones de km2 y habitan 382 millones de personas que se reclaman de una historia semejante. Aunque el ingreso por cápita  anual de 7,557 dólares es tres veces menor que el de la Unión Europea que le sirve de modelo de proyecto de integración , la unasur puede efectivamente convertirse como los señaló el presidente ecuatoriano Rafael Correa en la cuarta región mas desarrollada del mundo.
 Existen problemas estructurales sin embargo para que se concretice la unasur. La disparidad entre países es mayor que en Europa. También la segmentación social y la disparidad de ingresos es mayor al interior de países aparentemente más desarrollados como en Chile y en Brasil. Esta situación provoca una inestabilidad social y política importante de la región que cuenta con democracias frágiles surgidas, después del último ciclo de gobiernos militares.
 Ello hace que aunque la actividad militar y conflictos militares abiertos son menores que en otras épocas, a la excepción notable de Colombia, la región es un hervidero de nuevas y diversas propuestas, por el fracaso del neoliberalismo de los años ochenta y noventa.
 Según los observadores, y a diferencia de Unión Europea, donde luego del desplome del socialismo real del Este Europeo, hay un consenso político relativo en torno a variantes del modelo de libre mercado.
 Por una serie de razones en América latina, la situación es más compleja lo que hace difícil el proyecto de la unasur: entre otras, por la historia de subordinación de la región frente al imperialismo estadounidense y las transnacionales; por la existencia de gobiernos civiles frágiles; por las importantes desigualdades sociales; por la existencia de distintos modelos de desarrollo y diversas propuestas políticas son muy importantes.
 Hay experiencias políticas populistas progresistas como las de Venezuela, Bolivia y Ecuador; hay experiencias moderadas que se reclaman del pragmatismo modernista como las de Brasil, Argentina. Uruguay, Paraguay en incluso Chile y; gobiernos de derecha con mayores ó menores niveles de represión y militarización como en Colombia o en Perú. 
 Aunque puede argumentarse que toma tiempo construir un proyecto como el de la unasur porque el de la Unión Europea ha demorado más de 50 años y todavía sigue inconcluso, no está claro que pueda avanzar en el marco de creciente polarización de la región y el creciente intervencionismo estadounidense. Ello es lo que ocurrió en la cumbre reciente de la unasur con la dificultad en avanzar en la unificación de proyectos de libre comercio de la región, con las polémicas sobre las siete bases militares estadounidenses en Colombia, el golpe de estado en Honduras y la creciente intervención de la nueva administración estadounidense en América latina.

Los desafíos de la unasur
  Desde sus inicios la unasur ha expresado las dificultades del proceso de integración económica latinoamericana y de Sud América. La situación económica de América latina se verá afectada por la crisis económica internacional porque se traducirá en contracción del 2% aumentando las dificultades económicas, y no se ve que la unasur se transforme en la instancia que permita unificar otros proyectos de integración económica para enfrentar la crisis, como son los del Mercosur o el de la Comunidad Andina, por no hablar del ALBA. Se mantiene la situación de mantenimiento de los bloques comerciales, que hizo renunciar al primer secretario general de la unasur  Rodrigo Borja, por la resistencia de los dirigentes sudamericanos al proyecto del colocar la Comunidad Andina y el Mercosur bajo la égida del unasur.
 Aunque algunos creen que es Brasil quien actúa como motor de la unasur, lo cierto es que Chile ha jugado un rol importante porque su presidente  Michelle Bachelet asumió la primera presidencia anual, Por su parte Colombia siempre ha manifestado sus reticencias frente a la unasur. Era el presidente colombiano Álvaro Uribe quien debía asumir la presidencia pro tempore de la unasur, y fue por descarte que esta recayó en la presidente Chilena Michelle Bachelet quién la entregó esta semana a Rafael Correa - quien asumía precisamente esta semana su segundo mandato como presidente de Ecuador.
 Las tensiones políticas en la región han aumentado. Por un lado, el golpe de Estado del 28 de junio en Honduras anuncia nubes borrascosas sobre las frágiles democracias latinoamericanas y los procesos progresistas, haciendo temer el retorno de un nuevo ciclo de golpes de estado de derecha luego de veinte años de gobiernos civiles.
 La cumbre decidió - como lo han hecho los gobiernos y otros foros multilaterales de la región, incluida la Organización de Estados Americanos y organizaciones internacionales como la Asamblea General de las Naciones Unidas -; exigir que el presidente legítimo de Honduras Manuel Zelaya sea reintegrado en sus funciones sin condiciones de ningún tipo. Hay unanimidad de parte de los gobiernos integrantes de la unasur en favor de la democracia representativa y el estado de derecho. El problema es que ello no significa una misma estrategia como lo demuestra la división de la región entre una política de apoyo irrestricto a Manuel Zelaya y los aliados de la política de Washington.
 En efecto, los gobiernos de derecha coinciden con Washington en considerar el Golpe de Estado en Honduras como un asunto de carácter interno, en el que basta declarar que fue ilegal y llamar a que se restablezca el orden democrático en Honduras. El presidente Barack Obama confirmó esa posición de Washington en la cumbre del desarrollo Económico y de la Seguridad en Guadalajara entre los miembros del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte. Para quienes podía dudar, criticó que: “Las mismas personas que dicen que los americanos deben dejar tranquilos sus vecinos del Hemisferio Sur, reprochan hoy a Washington de ignorar Honduras. Esa Hipocresía debe terminar”.
 El problema de la declaración del presidente Obama es que existe consenso en la región que los golpistas hondureños contaron con el apoyo de los equipos de la administración Bush que están todavía en Honduras y en el sistema político estadounidense. Otros argumentan que las disensiones internas de la administración Obama abrieron flanco a los putshistas porque Manuel Zelaya se identificaba demasiado con Hugo Chávez. En ese marco, lo menos que podría hacer el presidente estadounidense es reconocer que no es el único portador de la política estadounidense hacia Honduras.
 Otra contradicción de esa formulación de no intervención es la polémica causada por el incremento de la presencia militar estadounidense en Colombia con la proyectada instalación de siete bases militares bajo el pretexto de un fortalecimiento del llamado Plan Colombia. Un acuerdo militar que desestabiliza la región y que preocupa los gobiernos progresistas en condiciones en que no ha habido ni aumento repertoriados del narcotráfico ni incremento del llamado terrorismo en el lenguaje de la Casa Blanca.
 Los observadores consideran que después de nueve años de asistencia económica y militar, como parte de la lucha contra las drogas la ampliación del “Plan Colombia” se transforma en una plataforma militar, un portaviones estadounidense en el corazón del continente sudamericano al entregar oficialmente a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos el derecho de usar tres bases terrestres, dos bases aéreas y dos bases marítimas en el país andino. Un incremento de la presencia militar estadounidense que puede explicarse por el cierre de una base estadounidense en Ecuador, pero que se inscribe en una política de aumento de la intervención militar estadounidense en América latina bajo la nueva administración Obama, de épocas que se creían abandonadas.  Más aún cuando los militares estadounidenses en suelo Colombiano están amparados por el acuerdo de impunidad que el ex presidente Bush firmó con Bogotá.
 El presidente Álvaro Uribe ha sido criticado en el Congreso Colombiano y se vio forzado a hacer una gira por diversos países y aunque Perú y otros países como Chile y Brasil, aceptaron el gesto Colombiano como parte de su soberanía, ellos exigieron garantías que las acciones militares se limitarán al territorio Colombiano. Por su parte el presidente venezolano Hugo Chávez declaró que ello podría llevar a una guerra regional. El ministro de relaciones exteriores de Ecuador consideró que ello puede llevar a una carrera armamentista y una escalada de seguridad. Por su parte Fidel Castro denunció la concesión de bases militares a las Fuerzas armadas de Estados Unidos inscribiéndola en el verdadero objetivo de “control de los recursos económicos, el dominio de los mercados y la lucha contra los cambios sociales.” Y en ningún caso por la justificación falsa de lucha contra las drogas y el terrorismo.
 La cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas, la unasur concluyó finalmente, sin un pronunciamiento común sobre la utilización por Estados Unidos de siete bases militares en Colombia porque no hubo consenso frente a una propuesta de condena presentada por Bolivia. El caso seguirá siendo tratado en una reunión de cancilleres y ministros de defensa en Quito el 24 de Agosto, para adoptar una postura común y se propone convocar una reunión presidencial en Argentina a la que se invitaría a Álvaro Uribe para que se explique.
 Además, Brasil pidió en la unasur que se convoque la administración Obama a un diálogo sobre el pacto de las bases militares en Colombia por Fuerzas Armadas estadounidenses – ello podría hacerse al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
 El tema de las siete bases militares en Colombia puede dividir y desarticular la naciente unasur. Ello revela el choque entre proyectos políticos disímiles en la región, tributarios de realidades históricas y los desafíos económicos políticos y sociales que existen en América del Sur. Pero, y los más inquietante, es que revela una continuidad de la política de intervención estadounidense cobijada bajo una retórica novedosa que no resiste el análisis y que parece perseguir el objetivo de dividir los países de la región para restablecer la zona de influencia de Washington.

 

 La decisión de la Corte de Apelaciones sobre Omar Khadr

La decisión de la Corte de Apelaciones sobre Omar Khadr y el trato de los ciudadanos canadienses en el exterior
La corte de apelaciones federal de Canadá confirmó la decisión que obliga al gobierno de Stephen Harper a pedir el repatriamiento del canadiense Omar Khadr que se encuentra desde 2002 en el campo de concentración estadounidense en Guantánamo. Se trata de una confirmación de que el gobierno federal no sólo abandona sus ciudadanos cuando tiene problemas en el exterior, sino que además no está respetando sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, particularmente en cuanto se refiere a la convención internacional sobre los niños soldados. Una situación preocupante porque es un nuevo antecedente que se agrega a la situación de otros canadienses y que significa un cambio de política en esta materia por un caso por caso, que no ha sido discutido por los ciudadanos canadienses.
La publicación el viernes 14 de agosto del veredicto de la corte de apelaciones federal señala que los derechos constitucionales del ciudadano canadiense Omar Khadr, detenido en Afganistán en julio de 2002, presuntamente por haber matado un soldado estadounidense, y mantenido sin juicio desde entonces en Guantánamo desde hace siete años, cuando tenía sólo 15 años de edad, no fueron respetados por el gobierno canadiense.
Omar Khadr es el único ciudadano occidental que sigue detenido en Guantánamo. Todos los otros gobiernos occidentales han repatriado sus ciudadanos aunque sean de orígenes diversos, desde Guantánamo como responsabilidad básica de los Estados hacia sus ciudadanos. En el caso de Omar Khadr, el gobierno Harper defendía la idea que los tribunales no debían inmiscuirse en temas de repatriamiento de canadienses detenidos en el exterior y que es una decisión que compete solamente al gobierno federal. 
La corte federal de apelaciones clarifica que su decisión no se refiere a quien ejerce la competencia, sino que se limita a señalar que el derecho constitucional de Omar Khadr fue violado cuando los representantes de los servicios secretos canadienses y el ministerio de relaciones exteriores, entrevistaron a Omar Khadr, sabiendo que era una persona menor detenida, que era sometido a torturas, que estaba privado de un accesos al consulado, privado de abogados, de contactos con su familia.  “Las autoridades canadienses no solamente participaron en un proceso que no se confirma a las normas internacionales de derechos de la persona, sino que lo hicieron en pleno conocimiento de causa”. Aunque el fallo fue dividido, porque un juez presentó una decisión de minoría, se mantiene la orden de la corte de que el gobierno federal debe exigir el repatriamiento de su ciudadano.
Aunque el gobierno Harper se reserva la decisión de apelar ahora frente a la corte suprema, está claro que se trata de una sentencia que indica claramente que el gobierno federal está equivocado en el tratamiento específico que hace del caso Omar Khadr, sobre todo cuando el nuevo presidente estadounidense ha confirmado su promesa de cerrar el campo de concentración de Guantánamo y busca desesperadamente que países aliados puedan albergar a los más de 200 detenidos que allí se encuentran todavía.
El juicio de la corte de apelaciones es un importante llamado de atención al gobierno federal para otros casos en los que el gobierno Harper parece no aplicar, como en el pasado, una política de apoyo a sus ciudadanos en el exterior, como es normal para los Estados, sino que además hace dudar  sobre el respeto por el respeto del gobernó Harper de cánones internacionales sobre derechos humanos fundamentales - según organizaciones de defensa de los derechos humanos.
En el caso de Omar Khadr, se trata del respeto de la convención sobre los niños soldados. Ello requiere por lo tanto un trato de recuperación antes que de castigo en el caso de Omar Khadr. A ello se agrega al caso de Maher Arar, el ciudadano canadiense de origen Sirio que fue enviado a ese país cuando transitaba por estados unidos y torturado durante un año y al que el gobierno de Canadá debió dar una reparación por haber condonado el uso de la tortura en su caso. Ese caso se agrega al de otros ciudadanos canadienses a los que se sospecha que son torturados.
Hay también otros casos más generales que revelan una aplicación del respeto de los derechos ciudadanos a geometría variable, cuando el ministro de relaciones exteriores señaló que el derecho al apoyo canadiense por sus ciudadanos en los casos de condena a la pena de muerte, dependen de cada caso. Sin embargo, desde los años 60 el Canadá está contra la pena de muerte no sólo en Canadá sino que el mundo entero e intercede por sus ciudadanos.
También está el reciente maltrato de una ciudadana canadiense de origen kenyano,  Suuad Hagi  Mohamud que porque no se parecía a la foto del pasaporte porque había adelgazado, fue entregada a las autoridades kenyanas y detenida durante una semana como impostora y que sólo después de tres meses y sin apoyo consular consiguió confirmar con una prueba de ADN la filiación con su hijo, residente en Toronto, que era efectivamente ella misma.
La Corte de Apelaciones Federal confirma que esa serie de actitudes, que reflejan un cambio inaceptable de la política canadiense en relación  a sus ciudadanos en dificultades en el exterior no son correctas porque el gobierno no puede desentenderse de sus ciudadanos.
El Gobierno Harper que a veces justifica entre otras, la intervención en Afganistán como un acto en defensa de los derechos humanos al exterior de sus fronteras por ser derechos universales, debe comenzar por aplicarlos cuando se trata de sus propios ciudadanos. Ello, independientemente que ellos sean culpables o no de los delitos que se les acusa. No es por nada que se señala que el respeto de los derechos humanos se verifica precisamente en esos casos extremos.

 


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 Comentario Marcelo Solervicens - 19 julio Minimize

La consolidación del Golpe de Estado en Honduras es un desafío para América latina

 

 
La situación en Honduras sigue confusa, porque no está claro los resultados que alcanzará el proceso de negociación que le encomendara al presidente costarricense Oscar Arias, la jefa de la diplomacia estadounidense Hilary Clinton, en un claro gesto de deslegitimización de las gestiones del secretario general de la OEA. En medio de rumores de un acuerdo de gobierno de unidad nacional, el depuesto presidente Manuel Zelaya llamó a la legitimidad de la insurrección esta semana y sigue planteando su próximo retorno a Honduras. El presidente de facto Roberto Micheletti instalado por los militares el 28 de junio, promete renunciar sólo si Zelaya hace lo mismo y sigue en el exilio. Frente a la creciente movilización social el gobierno de facto ha reforzado la represión y el toque de queda. En medio de esta confusión, hay algo claro sin embargo, el golpe de Estado realizado por la oligarquía hondureña tradicional gana tiempo y se consolida, siendo así el primer golpe de estado exitoso en el continente en varios años. Ello plantea un enorme desafío a las fuerzas democráticas del continente.
El presidente de Costa rica y mediador en el conflicto político en Honduras propuso el sábado una propuesta de siete puntos concretos para terminar con la crisis. Ellas incluyen (1) la restitución del presidente Manuel Zelaya como presidente hasta enero: (2) la conformación de un gobierno de unidad y reconciliación nacional compuesto por representantes de los principales partidos políticos; (3) aplicar una amnistía general para todos los delitos políticos; (4) la renuncia expresa del presidente Zelaya de instalar una cuarta urna en las elecciones presidenciales hondureñas previstas el 29 de noviembre; (5) adelanto en un mes de las elecciones para el último domingo de octubre; (6) el traslado del comando de las Fuerzas Armadas hondureñas del Poder Ejecutivo al Tribunal Supremo Electoral un mes antes de las elecciones para garantizar así según Oscar Arias, la transparencia y la normalidad de los comicios; (7) finalmente el presidente Arias propone la conformación de "una comisión de verificación compuesta por hondureños notables y miembros de organismos internacionales, en especial de la OEA, que vigile el cumplimiento de estos acuerdos y supervise el correcto retorno al orden constitucional" en el país.
El presidente Zelaya aceptó (en entrevista en Radio Globo) la propuesta siempre y cuando la integración sea en todos los poderes del Estado”. Planteó también Zelaya su regreso a Honduras en las próximas horas o en los próximos días.
Por su parte el gobierno de facto dirigido por Roberto Micheletti rechazó la propuesta de mediación del presidente costarricense, insistiendo que no aceptará ninguna decisión diplomática que implique el retorno del presidente Zelaya al poder. Es necesario constatar entonces que la mediación diplomática está estancada.
Está claro que cada día que pasa beneficia a los golpistas hondureños que han logrado seguir su estrategia de ganar tiempo imponiendo incluso para el gobierno golpista el término de gobierno interino.
Nadie puede discutir que a pesar de todas las argucias legales que trata de esgrimir la oligarquía hondureña, se trata de un golpe de estado que busca asegurar el control de la oligarquía sobre los destinos de los hondureños.
Está claro que en torno a Honduras hay diversas cuestiones en juego de carácter nacional como internacional.
Nada volverá a ser igual en Honduras porque se ha resquebrajado el poder de la oligarquía y se ha establecido un movimiento de resistencia democrática inédito en ese país, el tercero más pobre de América latina.
El movimiento iniciado por Zelaya llevaba a la transformación del Estado oligárquico de Honduras en una auténtica nación democrática y participativa. Ello fue percibido como un cuadro absolutamente inaceptable para los potentados centroamericanos, indisolublemente aliados a las grandes corporaciones estadounidenses. Era pues, indispensable, acabar con el tímido pero justo esfuerzo del presidente Zelaya, por comenzar a construir un Estado que, por primera vez en la historia de Honduras, se preocupara por las necesidades fundamentales de su pueblo.
Desde una perspectiva internacional está claro que el debate sobre el golpe de estado en Honduras es un desafío para los gobiernos centristas y progresistas que gobiernan en la mayoría de los países latinoamericanos porque vuelve a poner en el tapete la intervención de los militares a favor de las oligarquías y el tema de los ciclos democracia/dictadura ritmados por los avances y retrocesos de las luchas de clases y de afirmación nacional. Se trata también de un debate sobre como se traduce en la práctica lo que algunos llaman ahora la filosofía de la administración Obama en materia de política internacional.
Existe unanimidad en América latina en no reconocer el golpe de estado y exigir la reinstalación del presidente legítimo de Honduras Manuel Zelaya. El MERCOSUR ya se pronunció contra el Golpe en Honduras el 28 de junio y se espera que lo haga nuevamente el viernes próximo en la capital paraguaya. Los países del ALBA, también la han rechazado y exigido el reintegro del presidente Zelaya.
Esta unanimidad resultó en la novedosa posición de la Organización de estados Americanos que por la iniciativa de su Secretario general Miguel Insulza, apoyó abiertamente Zelaya, siendo sin embargo abiertamente descalificado por la jefa de la diplomacia estadounidense Hillary Clinton que prefirió al presidente costarricense como mediador para resolver la crisis hondureña. Está claro que Oscar Arias a pesar de exigir el retorno de Zelaya, se inscribe en la estrategia de resolver la crisis con un retorno simbólico de Zelaya y que de garantías a la oligarquía hondureña, con la idea de un gobierno de coalición.
En ese marco, lo que está en juego en Honduras es si acaso se va a legitimar nuevamente los golpes de Estado por las oligarquías como mecanismo para detener los procesos de afirmación nacional y de transformación necesarios para mejorar las condiciones de vida de la población.
Como el subterfugio de simplemente aceptar el golpe de estado es demasiado grande, la oligarquía hondureña y sus aliados en Washington han optado por ganar tiempo con negociaciones en lo que algunos califican como “la trampa de la mediación” que aparecen o bien resultar en una salida de estilo Haitiano como ocurrió con el regreso maniatado y sin poder de Bertrand Aristide en Haití, o bien en ganar tiempo consolidando el gobierno interino como gobierno de transición hasta las elecciones previstas a fines de noviembre.

Reflexiones sobre el fracaso del G8 para enfrentar el cambio climático.

 
La última cumbre del grupo de los ocho en L’Aquila Italia mostró nuevamente el fracaso del llamado directorio del planeta para enfrentar el problema más acuciante desde una perspectiva mundial que debe enfrentar la humanidad como es el del cambio climático. En efecto en reunión entre el G8 y los países emergentes los 16 principales países productores de gases con efecto invernadero se pusieron de acuerdo finalmente sobre la necesidad de estabilizar el alza de la temperatura media del planeta a 2 grados Celsius (más allá de ello el clima cambiaría de manera irreversible). Sin embargo, como los países del G8 no pusieron metas concretas a mediano plazo vale decir en 2020, los países emergentes del G5 (China, India, Brazil, Mexico y Africa del Sur) aceptaron fijar como objetivo general la meta de 2 grados celsius pero tampoco adoptaron objetivos concretos. El secretario general de la ONU Ban Ki Moon señaló sin falsos preceptos diplomáticos que el G 8 había dado resultados insuficientes y dejado pasar la ocasión de jugar un rol importante frente al problema.
Todos esperaban que la formación del llamado grupo de los 20 que se reunió hace algunas semanas en Inglaterra y que engloba las llamadas economías emergentes será un foro más apropiado para encontrar soluciones que permitan enfrentar con mayor representatividad los problemas mundiales. Ello no sirvió tampoco ni para enfrentar mejor la actual recesión económica.
Lo que va quedando es que la Organización de las Naciones pueda efectivamente cumplir ese liderazgo planetario nuevamente como se hizo en la cumbre de Río en 1999, donde por primera vez se reconoció que existía un problema de calentamiento planetario.
En esa medida, la llamada 15ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU sobre cambios climáticos del 7 al 15 de diciembre en Copenhague. Allí debiera establecerse un nuevo acuerdo que remplace el acuerdo de Kyoto y fije nuevos objetivos de reducción de los gases con efecto invernadero.
Existe un consenso científico mundial sobre el cambio climático. Luego del cambio presidencial en Estados Unidos, nadie cuestiona abiertamente que es el problema planetario que requiere un enfoque global. Sin embargo tanto el gobierno de Canadá como el de Rusia no están de acuerdo en fijar objetivos concretos de reducción de los gases con efecto invernadero.
El llamado Grupo intergubernamental de expertos sobre el clima planteó que estabilizar el clima a más de dos grados Celsius exigirá que haya reducciones de las emisiones planetarias que van más allá del 25 al 40% hasta el 2020.
Si se ve la declaración del G8, está claro que la humanidad no ha encontrado aún la solución para enfrentar el cambio climático. El peso de las decisiones se jugará en Copenhague en diciembre. El problema es que las consecuencias del cambio climático ya se comienzan a percibir y seguirán aumentando.
Oxfam internacional considera que el cambio climático ya está causando más de 300 millones de muertes cada año. También se prevé el aumento al doble de las personas afectadas por catástrofes naturales relacionadas con el cambio climático para 2015.
Por su parte el informe sobre el impacto humano del cambio climático “Anatomía de una crisis silenciosa” Ello significa que los cambios son graduales en medio ambiente por ejemplo de aumento de la desertificación, de reducción de la tierra cultivada, de aumento del nivel del mar; que resultan en que problemas actuales de malnutrición, de enfermedades como la malaria, la diarrea, se ven agravados. También se trata de un fenómeno que además de provocar el desplazamiento de poblaciones, inseguridad alimentaria, produce enormes costos económicos contrarrestando los esfuerzos realizados para cumplir con las metas del milenio de la ONU de disminuir el hambre y la pobreza.
Se calcula que cuatro mil millones de habitantes del planeta, el 60% de la población mundial son vulnerables al cambio climático en términos socioeconómicos, vale decir que tiene insuficiente capacidad para responder y adaptarse a los impactos humanos del cambio climático. De esos 4 millones, 500 millones están en condición de riesgo extremo por vivir en los países más afectados.
Está claro que luego de asistir a los espectáculos del Grupo de los 20, al del grupo de los 8 y numerosos otros grupos, los desafíos que plantea el cambio climático están lejos de resolverse.


La imposición de visas de entrada por el gobierno federal a Mexicanos y Checos

 
El gobierno federal canadiense decidió sorpresivamente esta semana imponer visas de entrada a todos los visitantes provenientes de la República Checa y de México. Se trata de una confesión del fracaso de la política canadiense de tratamiento de las solicitudes de refugio en su territorio. La medida impuesta no resolverá el problema ya que el Estado Canadiense no tiene la voluntad política de destinar los recursos suficientes para responder en un periodo razonable a las solicitudes de refugio que le presentan.
La justificación del gobierno canadiense es que se trata de una medida necesaria frente al aumento creciente de las solicitudes de refugio de visitantes de esos países lo que aumenta las presiones administrativas para tratar esos casos. Ya habrían mas de 42 mil casos en espera de ser tratados lo que aumenta los costos para el gobierno. Además, según el ministro de relaciones exteriores Laurence Cannon, las solicitudes de refugio son mayoritariamente rechazadas en un 80% en el caso de los mexicanos y de 60% en el caso de los Checos, principalmente romanichels o gitanos perseguidos por grupos de extrema derecha en ese país.
La decisión de imponer visa fue denunciada tanto por el gobierno Mexicano como por el gobierno Checo como una medida discriminatoria. En respuesta, el gobierno Checo fue el primero en reaccionar, llamando a su embajador, exigiendo visa a los ciudadanos canadienses y pidiendo a la comunidad europea que como medida de rechazo a la decisión canadiense, se les exija visa en todos los países de la Unión Europea. Por su parte, el gobierno mexicano, denunció la medida y terminó finalmente imponiendo también una visa a los diplomáticos y representantes del gobierno canadiense pero no así para los ciudadanos canadienses.
Las agencias de viajes denunciaron el carácter imprevisto de la medida porque causas dolores de cabezas a los numerosos turistas que vienen a Canadá en el verano, haciendo que algunos perdieron sus pasajes ya que sólo en ciudad de México pueden tratarse las visas y algunos no alcanzaron a obtenerlas, haciendo pagar a justos por pecadores.
Las organizaciones de defensa de los refugiados denunciaron el carácter arbitrario de la medida porque ello hará mucho más difícil que los refugiados para que puedan prevalecerse del derecho al refugio contra la persecución tal como lo establece la Convención internacional sobre los refugiados a la que Canadá ha suscrito. Esta situación afecta por ejemplo a los refugiados Checos de origen romanichel que son perseguidos por grupos de extrema derecha en la República Checa y también en el resto de Europa. Con ello el gobierno canadiense restablece la visa de entrada que fue retirada en 2007.
En el caso de los Mexicanos, se señala que se trata principalmente la persecución ligada a la orientación sexual y sobre todo por la situación de violencia prevaleciente en ese país con el que Canadá es firmante de acuerdo bilateral de libre comercio además de participar en el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte.
La medida adoptada por el gobierno Canadiense es efectivamente una decisión imperativa que no se justifica, por lo menos de manera tan imprevista y sin respeto por los miles de turistas que visitan Canadá. Fuera de dañar su reputación a nivel internacional y causar conflictos diplomáticos con países aliados la medida no permitirá de solucionar el problema del mantenimiento de niveles muy elevados de solicitudes de refugio que se acumulan porque el gobierno federal no ha liberado los fondos necesarios para que las decisiones sean adoptadas en un periodo razonable y en el respeto de los derechos de los refugiados.
Ciertamente, no se trata de un problema simple. Canadá, como país que cuenta con una política expansiva de inmigración, que forma parte no sólo de una estrategia de ocupar el territorio sino que además de una estrategia económica que persigue buscar mano de obra calificada o asegurar un crecimiento demográfico acorde con su estrategia económica. Con ello ha establecido políticas que incluso son criticadas porque va a buscar profesionales inmigrantes a quienes después se les colocan cortapisas para que ejerzan la profesión por la que se les otorgó la inmigración.
Como país soberano, Canadá tiene derecho a establecer sus criterios de inmigración pero también tiene la obligación, de acuerdo a la Convención de Ginebra, de aceptar en su territorio quienes escapan a la persecución por motivos religiosos, ideológicos u otros. Aunque Canadá tiene una política de selección de refugiados en campos donde se hacinan en diversas regiones, en los que aplica generalmente criterios semejantes a su política de inmigración, pero tiene una estructura muy deficiente para tratar los casos de solicitud de refugio en su territorio.
Aunque el gobierno federal tiene el derecho de imponer mecanismos de control para la entrada en su territorio en el ejercicio de su soberanía debe asegurar el tratamiento adecuado de las solicitudes de refugio. El problema se resuelve estableciendo mecanismos y recursos adecuados para tratar las solicitudes. La medida de imponer visas hace más difícil para los verdaderos refugiados de poder viajar a Canadá para pedir asilo, pero no limita realmente el desplazamiento de los refugiados económicos que no son reconocidos como refugiados por la convención internacional o de aquellos que se desplazan por vivir en zonas de guerra o de alta delincuencia como ocurre con la militarización de la lucha contra el narcotráfico en México que tampoco son reconocidos por la convención a no ser que se encuentren en campos de refugiados dentro del propio país en cuestión.
La medida adoptada por el gobierno federal de imponer visa de entrada a los visitantes mexicanos y Checos es una decisión arbitraria que no resuelve nada, y por ello es una mala decisión. El gobierno canadiense debe invertir para acelerar el tratamiento de las solicitudes de refugio.

 

 

 


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La victoria de los indigenas de la Amazonia, en Perú

 

Las victorias de los pueblos indigenas son muy poco frecuentes en este siglo 21, también en el siglo 20 y porque no decirlo desde la conquista de rapiña de los europeos. Victorias más difíciles aún, cuando se trata de pueblos sumergidos y desconocidos en sus propios fronteras nacionales heredadas del colonialismo español, como ocurre con las comunidades indígenas de la Amazonía. Uno de los pocos pulmones que le quedan al planeta.
Por ello es importante valorar la victoria de las comunidades indígenas en la Amazonia Peruana esta semana. Ella fue no sólo contra el gobierno derechista de Alan Garcia, sino que además, como trasfondo, contra las intenciones expoliadoras de las transnacionales amparadas por el tratado de libre comercio firmado entre el gobierno peruano y el de Estados Unidos. Sin embargo, a pesar de conseguir la suspensión de los decretos fatídicos, la experiencia llama a la cautela y recomienda mantenerse atentos y seguir la resistencia, porque habrá nuevos intentos del gobierno de Alan García y de las transnacionales estadounidenses por explotar esa región virgen, pletórica de riquezas inexplotadas.
Hay que destacar que el congreso peruano anuló las leyes privatizadoras de las tierras de la Amazonia, luego de una movilización de dos meses lidereada por Asociación Interétnica para el Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), con tomas de carreteras y movilizaciones que costaron 34 vidas indigenas, entre ellas en la matanza de Bagua, en el norte de Perú casi en la frontera con Ecuador. También hay más de sesenta desaparecidos y más de un centenar de heridos. La protesta indígena generó una ola de solidaridad nacional e internacional en contra de la represión policial con grandes marchas, con masivos paros registradas en todo Perú el 11 de junio, incluyendo 30 mil manifestantes en Lima, la mayor concentración desde los últimos días del régimen de Fujimori. Los pronunciamientos de decenas de organismos internacionales, incluyendo algunos de Naciones Unidas, muestran que la solidaridad traspasó fronteras y que la solidaridad se manifestará nuevamente cuando el gobiero intente de nuvo pasar a la acción.
Fue después de la matanza de Bagua y la ola de solidaridad ulterior a esa matanza que el presidente Garcia varió su posicion intransigente. Al comienzo había acusado a Venezuela, a Bolivia de fomentar las movilizaciones para evitar que Peru compitiera con su petróleo. También sindicaba los nativos amazónicos de ser terroristas.
El Congreso dominado por el oficialista APRA y los seguidores del procesado ex dictador Alberto Fujimori suspendió la aplicación de los DL 1090 y 1064 durante 90 días y e gobierno prometió negociar con los representantes indígenas. Todo ello dejó aislado al presidente García de modo que el miércoles en un discurso público a la nación pidió a los parlamentarios del APRA y de la oposición que el congreso suspendiera sus propios decretos, llamados « leyes de la selva ».
El plan de modernización de la Amazonía peruana se encontraba en dos decretos. Por un lado, el decreto ley 1090, Ley Forestal y de Fauna Silvestre, dejaba fuera del régimen forestal público 45 millones de hectáreas, o sea, 64 por ciento de los bosques del Perú, que podrían ser vendidos a trasnacionales. El decreto no contemplaba que la mayor parte de las comunidades no han titulado sus tierras. Como consecuencia del decreto, los pueblos amazónicos serían extrajeros en las tierras en que han vivido desde tiempos inmemoriales y estaban sujetos a desalojo por los sicarios de las transnacionales.
Por otro lado, el decreto ley 1064, Régimen Jurídico para el Aprovechamiento de las Tierras de Uso Agrario, dejaba sin efecto el requisito de contar con el acuerdo previo de las comunidades para emprender proyectos en la Amazonia.
Con la suspensión de las leyes, el presidente Alan García, sufrió su peor derrota política en sus tres años de gobierno, peor consiguió calmar la situación y que el movimiento indigena llamara a sus bases para que terminaran la huelga iniciada el 9 de abril y desbloquearan las carreteras. Ahora se inician las conversaciones entre los representantes de las comunidades nativas que reunen unos 300 mil pobladores y el gobierno.
Los indigenas exigen el fin de la persecucion de los dirigentes que son buscados por las fuerzas represivas. El lider indigena Aberto Pizango debió pedir asilo político en Nicaragua luego que el gobierno le acusó de azuzar a la violencia a los nativos y ordenó su captura. Otros 20 dirigentes tiene también orden de captura.
Las leyes de la selva buscaban facilitar el ingreso de las transnacionales en las tierras indígenas. Las transnacionales podían lanzarse en proyectos de explotación forestal, de represas hidroeléctricas y de explotación de petróleo. Los decretos del presidente García eran parte del acuerdo comercial con Estados Unidos que consistía en abrir partes importantes de la jungla a las inversiones de compañías estadounidenses, pasando por encima de los derechos de las comunidades indigenas.
Tras dos meses de movilizaciones los pueblos de la Amazonia Peruana y a costa de las vidas de mas de treinta martires defendieron la Amazonia deteniendo la privatización de la jungla que es considerada el pulmón del planeta.
El impacto de las movilizaciones en Peru por el respeto del territorio, contra la mercantilización de las tierras y en beneficio de las transnacionales tendrá efectos importantes en América Latina porque confirma que como señalaba un analista « cuando se pelea por la sobrevivencia, por seguir siendo pueblos, de nada valen los cálculos de costos y beneficios que han llevado a la crisis ética y política de buena parte de las izquierdas institucionales. »
Otros ejemplos del mismo tipo que han sido repertoriados son las movilizaciones de los nasas de Colombia al poner en marcha la Minga por la Vida, también para evitar que el Tratado de libre comercio de Colombia con Estados Unidos los sepulte como pueblo y convierta sus bosques en monocultivos para la producción de biocombustibles.
La experiencia de los indígenas de la Amazonía Peruana, llama a un debate sobre el desarrollo y los bienes comunes latinoamericanos por encima de intereses económicos de corto plazo que algunos gobiernos autoproclamados progresistas, como el de Brasil, implementan aunque ellos destruirán la Amazonia y sus pueblos. Esto también se verifica con el creciente movimiento ciudadano latinoamericano contra la venta de las riquezas minerales a las transnacionales en desmedro del medio ambiente como la lucha contra las mineras canadienses en Chile, en Guatemala y en otros países.
Como dice un analista, habrá un antes y un después del 9 de abril de 2009, cuando comenzaron las movilizaciones indígenas. También habrá un después del 5 de junio, cuando la firmeza de miles afrontó la militarización y la masacre en la población de Bagua, cerca de la frontera con Ecuador.

Perspectivas sobre la crisis política en Iran


La escena política internacional estuvo marcada esta semana por la crisis política resultante de las movilizaciones contra la designación de Mahmoud Ahmadineyad como ganador de las recientes elecciones en Irán y en favor del candidato opositor Mir Hosein Musavi .
Como en todas las situaciones de gran complejidad, es importante distinguir los diferentes niveles implicados. Sobre todo la situación en Irán mismo, porque es lo que ha desatado la crisis. Per también sus efectos sobre la región y los efectos sobre el alineamiento de fuerzas de la posguerra fría a nivel mundial.
Desde la perspectiva nacional, los analistas coindicen en que se trata de la primera crisis interna importante del regimen de los ayatolas desde la instauración de la república islámica que recuperó las tradiciones islámicas, con la revolución popular y teocrática contra el Sha de Iran en 1979.
Como ha sido abundamente descrito en los últimos días, el sistema islámico no es exclusivamente una teocracia, vale decir un gobierno dirigido de manera autocrática por líderes religiosos. Aunque el actual líder espiritual de la revolución iraní el ayatola Alí Jameneí tiene enorme poder y actúa como un monarca, existen mecanismos y procedimientos que permitían la expresión popular en los margenes de un sistema de democracia restringido, vale decir que funciona al interior de los criterios de la revolución islámica, y que excluye los no creyentes en el proceso. Por ello esperar que Musavi iba a cambiar los principios de la revolución iraní es un error de percepción según los observadores expertos sobre Irán.
Ello permite la existencia de tendencias y de diferentes instancias de poder, que se encontraban en equilibrio antes de la crisis actual. Es importante destacar que el candidato opositor Mir Hosein Musavi y aparentemente considerado por cierta prensa internacional como el candidato de occidente ya fue un primer ministro de Irán de 1981 a 1989, y que su candidatura fue aceptada por los guardianes de la revolución. Por ende no se trata de un candidato externo al sistema político iraní.
Es el equilibrio interno del sistema político de la revolución islámica lo que se habría quebrado con el rápido reconocimento de la victoria de Amadinejad por parte del Ayatola Ali Jamenei, el guía de la república islámica.
Aunque Jamenei dejó en claro el viernes, su apoyo a Amadinejad y ha ordenado la represión de las manifestaciones, el conflicto interno entre los moderados lidereado por Rafsandjani y la corriente de Khamenei no ha terminado.
En esa medida, aunque el conflicto irani es efectivamente un conflicto social cuyas raices son complejas, Irán tiene graves problemas de pobreza y de mala distribución de los ingresos del petróleo. De creciente división entre las grandes ciudades y las zonas rurales. Los observadores consideran que Mahmoud Ahmadinejad tendría mayor popularidad en las pequeñas localidades y en zonas rurales pero sus pésimas políticas económicas le hicieron perder peso.
Todo ello permite concluir que el conflicto en Irán es de naturaleza principalmente interna, aunque está claro que Ahmadinejad tratará de fortalecerse uniendo los opositores a los Estados Unidos. Tampoco se trata de una situación como la de la plaza Tian An Men o incluso de las movilizaciones de Solidarnosc en Polonia que buscaban terminar con el socialismo realmente existente en Polonia. No se trata tampoco de un regreso a los procesos de modernización impulsados por el Sha de Irán Rehza Pahlevi antes de la revolución de 1979 y que precisamente originaron el movimiento de protesta que llevó finalmente a la revolución tradicionalista islámica aunque en la lucha también estaban las fuerzas izquierdistas comunistas y de otras concepciones de izquierda.
El segundo nivel de análisis es el de las dinámicas regionales. Irán, situado entre Irak y Afganistán, es un jugador estratégico mayor en el Oriente medio. Fue la revolución Iraní la que contribuyó al desarrollo de las corrientes islámicas radicales en aras desde la revolución teocrática iraní en 1979, dirigida por el Ayatollah Rujola Jomeini. Lo que llevó también a la radicalización islámica de los palestinos y el desarrollo de Hesbollah o partido de Dios, entre otros. Irán es un jugador importante en el conflicto israelo-palestino que es el que organiza las relaciones de fuerza en la región. La perdida de poderío de a Organización de Liberación de la Palestina (OLP) de Jasser Arafat y la fuerza de Hezbollah, es precisamente ligada al apoyo iraní. En las condiciones actuales de apertura a un dialogo para resolver el conflicto israelo-palestino el fortalecimiento de Irán en la región pasa según algunos sectores por una política exterior menos agresiva que la desarrollada por Ahmadinejad.
También Irán ha sido un faro de resistencia contra las políticas de diversas administraciones estadounidenses en la región. Por razones religiosas, los iranís son de confesión Shiita, nunca han apoyado lo que en occidente se considera como la tendencia Al Khaida, por lo tanto Irán no está ligado a favor de los musulmanes en el actual conflicto en Afganistan y en Paquistán. Alí contrario los paquistanís consideraban Afganistán como un estado tampón contra la pretensiones iraníes hacia el Oriente. Incluso algunos observadores han informado que existen inercambios de apoyo a la guerra en Afganistán entre la casa Blanca y Teherán, por lo menos durante unos años.
Finalmente, en el nivel internacional, está claro que Irán sirve de aliado a quienes combaten el imperialismo estadounidense, pero el conflicto interno actual, revela que los conflictos del sistema internacional de la posguerra fría se dan cada vez más por razones internas que no están determinados inmediatamente por lo internacional. Es como el conflicto despues de las elecciones en Kenia en 2007.
Todos estos elementos apuntan a clarificar que lo que ocurre en Irán, a pesar de los intentos de cierta prensa internacional por inscribirlo en una lucha por la democracia a lo occidental, no está marcado por un conflicto entre oriente y occidente, o entre los valores occidentales y los valores orientales, ni siquiera incluso entre los valores cristianos y los valores musulmanes.
Dicho eso, ello no evita que los resultados del conficto puedan tener incidencia a nivel regional o internacional, porque pueden provocar un realineamiento de fuerzas, que tenga impacto sobre el conflicto israelo palestino por ejemplo o sobre la nueva “diplomacia inteligente” propuesta por la administración Obama, que hasta el momento ha rechazado involucrarse en el conflicto interno, a diferencia de lo que hubiera hecho Bush.

Balance de las sesiones parlamentarias en Canadá


Esta semana terminaron las sesiones del parlamento federal y de la asamblea nacional de Québec respectivamente. Se trata de una buena ocasión de hacer un balance y ver las perspectivas del sistema político en estos dos niveles de gobierno en Canadá. Veremos en primer lugar lo que ocurre en el parlamento federal y luego en la política quebequense.
El balance general de la sesion parlamentaria en Ottawa que terminó el viernes, es que por ser bajo la egida de un segundo gobierno conservador minoritario de Stephen Harper que estuvo marcada por las posibilidades de llamado a elecciones. En efecto, los liberales dirigidos ahora por Michael Ignatief terminaron apoyando en Febrero el presupuesto y finalmente al final de la sesión terminaron nuevamente apoyando el voto de los créditos del presupuesto, dos fechas e que podrían haber derrocado a los conservadores. Ahora ello se ha trasladado para Octubre. Diferencias irreconciliables también con el Nuevo partido Democrático (NPD) de Jack Leyton que voto en contra en las dos oportunidades al igual que el Bloque Quebequense de Gilles Duceppe, por su desempeño ante la crisis económica, que ha producido cientos de miles de cesantes en Canadá.
Los analistas consideran que a pesar del circo de los últimos días, porque nadie esperaba que hubieran elecciones a pesar del tímido ultimátum del lunes de Michael Ignatief, los subsecuentes encuentros y un acuerdo confuso de formar un equipo para estudiar cambios al seguro de empleo durante el verano. Los liberales, el partido que forma la oposición oficial, no estaban listos para ir a elecciones con la seguridad de ganar las elecciones. Lo cierto es aunque tanto Gilles Duceppe como Jack Layton critican que Ignatief es un nuevo Stephan Dion que nunca decidió ir a elecciones y fue el propio Harper quien llamó a elecciones. Ellos resaltaron que Ignatief deja los cesantes abandonados durante el verano que será muy duro para muchos porque la actual ley deja de lado al 57% de quienes quedan cesantes.
Los analistas coinciden en que Michael Ignatieff no ha logrado imponerse como líder, y que nadie deseaba elecciones en medio del verano, por lo que la postergación de elecciones fue bien recibida, en caso contrario el voto hubiese sido el 27 de Julio en plena vacación estival, en el periodo de las llamadas vacaciones de la construcción. Sus partidarios argumentan que consiguió el compromiso del primer ministro Harper de que los lioberales pudieran llamar a un voto de confianza en octubre, algo fundamental en el parlamentarismo de origen británico en Canadá, inmediatamente después que el gobierno conservador presente sus informes de cómo enfrenta la crisis y sus planes de reforma del seguro de empleo. Todos los analistas coinciden en que será el momento para que la oposición haga caer el gobierno y llamar a elecciones en octubre las que se realizarían en octubre. Ello evita que los liberales se encuentren nuevamente obstaculizados por decidir llamado a elecciones para la fiestas de fines de año..
Los conservadores sobrevivieron entonces a una sesión compleja. Beneficiaron que el nuevo jefe de los liberales Michael Ignatief enterró la coalición de los tres partidos de oposición.
El problema de los conservadores de Stephen Harper es que para sobrevivir debieron cambiar completamente sus políticas que privilegian la inacción del estado y le dejan todo el campo a que operen las leyes del mercado. Es lo que había propuesto el enunciado del ministro de finanzas Flagherty el año pasado después de las elecciones y que acarreó la formación de una coalición liberal, NDP y Bloque quebequense.
Stephen Harper varió completamente su enfoque en enero y propuso un presupuesto que todos los observadores calificaron como de estilo liberal, de carácter intervencionista como es la tónica que se estableció para enfrentar la crisis financiera y económica recurriendo a las inversiones masivas del estado para ayudar las financieras y empresas. Los conservadores reconocieron finalmente que Canadá entraba en un déficit previsto inicialmente de 34 mil millones que después fue reevaluado a 50,4 mil millones. Ante ello prometieron gastos de reactivación eocnómica por 22,7 miles de millones de dólares para el año 2009-10. Además y en claro seguimiento de la política de la Casa Blanca, ahora la de la administración Obama invirtieron una suma de más de 10 mil millones de dólares para ser propietario minoritario de transnacional automovilística estadounidense GM. Una nacionalización que sólo el más claro oportunismo puede justificar pero que es contraria a todo lo que Harper había plantead hasta ahora.
Ello explica que para mantener tranquila su base conservadora, Sephen Harper replanteó una serie de leyes, con claro contenido ideológico copiado de la extrema derecha estadounidense contra la criminalidad. Una postura incongruente con la falta de aumento de la criminalidad en Canadá en los últimos años. Entre ellas, la de fichar como criminales a todos los detenidos, aunque estos despues no sean declarados reos. Una medida que pude dañar la reputación de inocentes ciudadanos, según los organismos de defensa de los derechos humanos. La autorización a la policía para acceder a informaciones sobre el Internet en clara violación del derecho a la vida privada de los ciudadanos. De prohibir la excarcelación de reos condenados a largas penas, antes que ellos cumplan sus sentencias. Finalmente de permitir que los ciudadanos victimas de atentados terroristas puedan hacer juicios contra los estados o las organizaciones que consideran que apoyan esos terroristas. Una medida calcada de lo que existe en estados Unidos y que ha sido denunciada por la falta de eficacia y por ser meramente ideológica por las organizaciones de defensa de los derechos humanos.
Por si esto no fuera suficiente, el gobierno conservador sigue con su práctica de negar apoyo a los canadienses que son condenados a muerte en el exterior, a pesar de que es la política oficial de Canadá que denuncia la pena de muerte y promueve que no sean ajusticiados sus ciudadanos en ningún país del mundo. Esta semana y luego que la corte suprema ha obligado al gobierno a interceder por ciudadanos canadienses sometidos a pena de muerte en el exterior, el ministro de relaciones exteriores, Laurence Cannon insistió que las negativas de Canadá frente a la pena de muerte son a geometría variable y que no se aplican en el caso de estados reconocidos como democráticos. Un problema de principio que rompe con toda a tradición moderna de respeto y promoción de los derechos humanos a nivel internacional que forma parte de la política exterior de Canadá desde los años sesenta.
Aunque los conservadores han lanzado políticas centristas de respuesta a la crisis económica, está claro que por sus posiciones ideológicas, estos siguen en contradicción con la mayoría de los ciudadanos canadiense como para que estos les den un mandato mayoritario.
La sesión del parlamento federal que termina vio la aplicación de políticas centristas para enfrentar la crisis que no le dieron suficientes municiones a los liberales de Michael Ignatief. Está claro sin embargo que sigue tratándose de una situación transitoria y ella dejó todo establecido para que los canadienses vayan a las urnas en Octubre. La campaña electoral ya ha comenzado y puede decirse que si el pasado es garante del futuro, el resultado es todavía incierto.

Balance de las sesiones parlamentarias en Québec

 

El jueves 18 de Junio se terminó también la sesión de la Asamblea Nacional de Québec, y hasta el 15 de septiembre. El balance de la sesión parlamentaria indica un empate según los analistas. Más allá de las tradicionales críticas entre los partidos, y a diferencia del parlamento federal, en Québec los liberales formaron un gobierno mayoritario a fines del año pasado y no tendrán que enfrentar el electorado hasta dentro de cuatro años y son pocos los que aseguran que Jean Charest será candidato para una cuarta elección.
Esta situación también le da tiempo para definir sus políticas soberanistas a la oposición ahora formada casi exclusivamente por el partido quebequense de Pauline Marois, porque la Acción Democrática de Québec, que perdió a su jefe histórico, Mario Dumont después de las ultimas elecciones y ahora es dirigido por una oscura parlamentaria y se busca todavía un jefe, está reducido a su menor expresión. Incluso en la que fuera la circunscripción más segura de la ADQ, Riviere du Loup, el reemplazante de Mario Dumont, para las elecciones del 22 de junio se disputa entre los liberales y los pequistas.
Según los analistas, el gobierno de Jean Charest terminó la sesión parlamentaria en buena posición. Ello lo confirmaría una encuesta del periódico La Presse que indica un ligero aumento de los liberales y un estancamiento del favor popular para las tropas de la jefe del Partido Quebequense, Pauline Marois. Mientras tanto la encuesta confirma que la ADQ está en vías de desaparecer.
Los principales temas de la sesión fueron críticos para los liberales, cuyo único planteamiento positivo fue su bullado plan de una nueva fase de desarrollo de la hidroelectricidad en el Norte de Québec que todavía parece prematuro.
En lo negativo, se confirmó que la Caisse de depót et placement había perdido 40 mil millones en el descalabro financiero de 2008, por mala gestión del riesgo y negligencias del gobierno. Se confirmó también, que a pesar de lo que decía tanto la antigua ministro de finanzas Monique Jerome Forget, como el propio Jean Charest en la campaña electoral Quebec entró en largos años de déficit por la crisis económica.
También surgieron problemas de ética con los FIER, Fondos de Inversión Económica Regional porque se demostró que se entregaban las inversiones a empresas donde los miembros liberales de los FIER eran accionarios y a la vez parte en la toma de decisiones. El gobierno trató de parar las polémicas con la ley 48, pero esta quedó descartada por el momento, por lo menos hasta el otoño.
Otra crisis que afectó al gobierno de Jean Charest fue por el mal manejo de las denuncias de exámenes erróneos del cáncer del seno. Esta situación muy mal seguida por el gobierno que combatió a los especialistas, hizo perder plumas al ministro de salud Yves Bolduc que perdió toda credibilidad y que sólo logró cerrar la crisis al rodearse de la formación de un grupo de expertos que recomendó la repetición de los exámenes en más de 2000 casos.
A pesar de estos y otros errores, Jean Charest consiguió aparecer en mejor posición al final de la sesión al atacar los pequistas de Pauline Marois y su nueva política soberanista, ayudados por los pequistas que a veces son mejores en criticar sus amigos que sus enemigos.. En efecto, recurriendo a su registro federalista habitual, Jean Charest criticó el plan de la presidente del partido quebequense Pauline Marois para acceder a la soberanía, comentando el discurso de Jacques Parizeau revelado por Le Devoir. En ese discurso Jacques Parizeau declaraba que desgraciadamente la experiencia mostraba que se necesitaba una crisis para hacer avanzar la soberanía. Jean Charest acusó los pequistas de querer fomentar una crisis artificial.
También Jean Charest usó demagógicamente las declaraciones de Francois Legault en la asamblea nacional esta semana, contrarias a la socialdemocracia habitual del PQ. Ello, a pesar de que se acercan a sus propias posiciones, de apoyo a los mal llamados “lúcidos”. Los observadores creen que ello muestra que Francois Legault se plantea su retiro de la política activa en los próximos meses.
A pesar de ello, el PQ tuvo una buena sesión, gracias a la experiencia de sus diputados fue capaz de responder a los principios del rol de la oposición oficial en los parlamentos de origen británico. Incluso la gran capacidad de algunos diputados pequistas que fueron antiguos ministros, apagó el liderazgo de Pauline Marois.
Pero lo más importante para el PQ, fue la rara unanimidad que obtuvo Pauline Marois de todas las fracciones del PQ tras su nuevo proyecto de soberanía. La nueva política plantea esencialmente no basta solamente esperar que existan condiciones ganadoras para un referendo que permita que Québec acceda a la soberanía: es necesario mantener una presión constante exigiendo, pedir siempre más en lugar de esperar que se den las condiciones ganadoras, con ello no sólo se prepararía las condiciones para un referendo ganador sino que además se avanzaría en fortalecer la identidad propia de Québec en el seno de la federación canadiense.
La propuesta deja de lado la espera del gran día y plantea trabajo cotidiano para hacer avanzar el Québec, exigiendo cuestiones específicas como es la de obtener todos los poderes en la cultura y en las comunicaciones, como es la de tener una sola declaración de impuestos, entre otras. Valga recordar que en el activo, de las luchas de Québec en los últimos 30 años se cuentan una serie de acuerdos administrativos con el gobierno federal que han permitido dar un rol preponderante a Québec para la inmigración, para la formación de la mano de obra, entre otras medidas. En todos los casos, la política es bastante amplia como para desafiar los militantes soberanistas más activos como para que salgan de su letargo; a otros les da la seguridad de que no habrá referendo en un próximo mandato del partido quebequense a no ser que los planetas se hayan alineado en torno a ello.
Por su parte, la Acción Democrática de Québec, que perdió a su jefe Mario Dumont y aún no encuentra un nuevo jefe, parece en franco retroceso, al punto que incluso todos opinan que no podrá ganar las elecciones parciales en Riviere du Loup donde Mario Dumont fue diputado desde comienzos de los noventa. Los resultados de la elección parcial pueden mostrar que si ganan los liberales, los pequistas deberán efectivamente preocuparse.
La mayor sorpresa agradable de esta sesión parlamentaria fue el desempeño del único diputado del partido Québec Solidario. Amir Khadir ganó un reconocimiento generalizado al denunciar abiertamente a Jean Paul Rousseau antiguo presidente de la Caisse de dépôt et placement en comisión parlamentaria, por su mala gestión del llamado bas de laine des québécois. Todos los observadores reconocieron que fue el único diputado que no se achicó y que le cantó las claras a un personaje que se cree todo permitido por su posición de poder y sus amigos del jet set financiero quebequense y canadiense. Un frescor que puede anticipar un crecimiento de la opción de izquierda formulada por Québec solidario en futuras elecciones.

 


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 Comentario de Marcelo Solervicens - 07 junio Minimize

La nacionalización de General Motors

 
Esta semana, el presidente estadounidense siguió con su estrategia de salvar el gran capital estadounidense de la crisis con masivas inyecciones de dinero. La última de esta semana fue la de la nacionalización de General Motors por parte del gobierno de Barack Obama, con una une inversión de más de 50 mil millones de dólares. Algunos la llaman ahora Government Motors. Lo que llevó al gobierno de Obama a invertir en GM, es de reestructurar GM, que es uno de los grandes transnacionales de la industria automotriz y la que más empleos generaba en Estados Unidos, al punto de se decía en un tiempo que lo que era bueno para General Motors era bueno para Estados Unidos. General Motors cuenta todavía con 90 mil empleos en Estados Unidos, en otros tiempos llegó a tener más de 500 mil empleados en ese país. Se espera que después de la restructuración el un número de empleados baje a 50 mil.

 Para no ser menos, el primer ministro canadiense Stephen Harper invirtió 10 mil millones de dólares para apoyar las filiales de GM en Ontario y pasó también a ser propietaria en parte de GM. Los críticos señalan que no obtuvo ninguna seguridad de que ello permitirá que General Motors conserve empleos en Canadá. En ambos casos, por parte del Gobierno de Barack Obama como por Ottawa, se trata de políticas pragmáticas que pese a ser nacionalizaciones, no tienen nada de socialistas porque se trata solo de abusar del dinero de los contribuyentes para dedicarlo a salvar las empresas capitalistas. Una gran paradoja que revela la irracionalidad intrínseca del neoliberalismo económico, cuya historia está jalonada de crisis recurrentes y restructuraciones.

Un primer aspecto que debe destacarse es que la operación salvavidas de General Motors no es en absoluto un fenómeno único, a pesar de la importancia de los montos involucrados. Es parte de la estrategia actual de la Casa Blanca para enfrentar la crisis creando nuevas oportunidades de restructuración capitalista. Una estrategia que borró de la noche a la mañana, mejor que cualquiera movilización altermundialista, los discursos triunfantes del paradigma neoliberal de la primacía del Mercado y las críticas al intervencionismo estatal.

En tiempos de guerra, el gobierno estadounidense ya invirtió para construir el complejo militar-industrial. Otras veces a intervenido para ayudar empresas en crisis. La intervención actual del Estado en la economía sólo puede comparase con la de la segunda guerra mundial, siendo la inversión más alta en tiempos de paz. La lista de firmas parcialmente nacionalizadas es enorme.

El ejercicio ha transformado el gobierno federal estadounidense en el socio mayoritario de numerosas empresas, bancos y financieras, creando un sector de capitalismo de estado. El gobierno de Barack Obama insiste en que no quiere administrar estas empresas y que se retirará cuando las empresas se establecen. Sin embargo, el gobierno de Barack Obama controla el 60% de General Motors, mucho más de lo que se requiere normalmente para influenciar las políticas de una empresa de acciones.

El gobierno de Obama también es dueño del 80% de la aseguradora más grande del mundo, AIG, y tiene el control principal de las empresas hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, y alto nivel en empresas como Citigroup, Chrysler, GMAC. Muchos señalan que el interés del presidente Obama por salvar y reestructurar General Motors entre otras, es precisamente para implementar sus planes de restructuración de la economía estadounidense y de política energética que persigue reducción de emanaciones de gaz con efecto invernadero y una política de mayor eficacia energética específicamente para la industria automotriz estadounidense.

En esa perspectiva y como en muchas otras situaciones de crisis, se debe recordar que ellas sirven a los gobiernos para la reorganización del modelo capitalista. Por ejemplo, la intervención actual del estado marca una nueva fase en la cual el mercado neoliberal será reemplazado por políticas de regulación que permitan un mejor control de la actividad económica y de las estrategias de para un nuevo ciclo de expansión capitalista.

La bancarrota de General Motors es paradigmática porque se trata de la cuarta más grande empresa de Estados Unidos. Tras el argumento del pragmatismo está claro que se trata de aprovechar la crisis para instaurar una nueva variante del modo de acumulación con el regreso del rol regulador económico del estado.
Se trata de una nueva intervención puntual como se han dado en diversas oportunidades cuando las empresas que controlan la economía han estado en crisis. Pero se trata de la más importante intervención en tiempo de paz.

En Estados Unidos, el partido republicano critica la medida, pero está claro que no tienen las condiciones para oponerse de manera radical a la intervención estatal en este momento, porque sus políticas económicas fracasaron. Se trata de una situación en la cual está claro que las posiciones ideológicas de la derecha neoliberal que controló estados Unidos y la economía mundial ha perdido peso. En Canadá, donde el gobierno de Stephen Harper se caracteriza por su seguidismo pragmático de lo que indique Washington, la media fue criticada principalmente porque privilegia apoyo a empresas automotrices extranjeras en lugar de apoyar otros sectores como el forestal. Tampoco la inversión de 10 millones de dólares que lleva el déficit a niveles estratosféricos, asegura que se mantengan empleos, con lo que no es una medida estructurante que permita reactivar la economía. Ello es una nueva demostración que el gobierno de Stephen Harper no tiene política propia para enfrentar la crisis.

Las intervenciones económicas de nacionalización de bancos, financieras y empresas en Estados Unidos, son semejantes a las políticas adoptadas por otros gobiernos de países del capitalismo central, y de los llamados países emergentes- Con ello, los gobiernos salvar lo esencial de los bancos y las empresas transnacionales para crear las condiciones para un nuevo ciclo de acumulación de capital. En este marco, la nacionalización de General Motors, no es una medida socializante, sino que responde a una concepción del rol subsidiario del estado cuando el mercado ya ha probado su ineficacia. Vale decir el rol de guardián de los intereses del gran capital financiero de parte del Estado. No se trata de un epifenómeno sino que de una medida que responde directamente a la necesidad de favorecer el restablecimiento de la economía capitalista.


La OEA deja sin efecto la resolución de expulsión de Cuba, adoptada en 1962

 
Esta semana, el miércoles 3 de junio, la trigésima novena asamblea general de la Organización de Estados Americanos (OEA) dejó sin efecto la resolución que expulsó a Cuba en 1962 en Punta del este, Uruguay. El presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón, estimó este jueves que la decisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) de levantar la exclusión de Cuba es una "gran victoria" para América Latina y la isla, aunque reiteró como lo hiciera Fidel con anterioridad que el país socialista latinoamericano no regresará a la institución que ha jugado desde su nacimiento en 1947, un rol de primer plano en la política de dominación de Washington en su “patio trasero”.

La llegada a la resolución fue muy laboriosa, pero según los observadores era necesaria si la Organización de Estados Americanos deseaba restablecer su credibilidad, porque luego de que el nuevo presidente salvadoreño restableciera relaciones con Cuba, el único país de las Américas que está en conflicto con Cuba es Estados Unidos. La resolución refleja el consenso mínimo aceptable para la Casa Blanca. El texto acordado inicialmente por un grupo especial de 10 cancilleres y presentado a los delegados de los 34 países miembros por la titular de esa cartera de Honduras, Patricia Rodas tiene dos puntos. El primero establece que la Resolución VI adoptada el 31 de enero de 1962 en la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, "mediante la cual se excluyó al Gobierno de Cuba de su participación en el Sistema Interamericano, queda sin efecto en la Organización de Estados Americanos".

El segundo punto plantea "que la participación de Cuba en la OEA será el resultado de un proceso de diálogo iniciado por el Gobierno de Cuba y de conformidad con las prácticas, los propósitos y principios de la OEA". Ello deja abierta la puerta para que Cuba pida su reincorporación pero no queda claro en que condiciones. En sus considerandos la resolución asegura reconocer el interés compartido en la plena participación de todos los estados miembros y el deseo de los cancilleres de establecer un marco amplio y revitalizado de cooperación en las relaciones hemisféricas.

La resolución de l asamblea de la OEA, no hace sino que reflejar el estado de creciente autonomía de los gobiernos latinoamericanos respecto de Washington, como lo demostró la negativa de los países de adoptar una declaración final consensuada luego de los recientes debates en la V Cumbre de las Américas, celebrada en Puerto España. Esas objeciones rompieron con la tradición de esas cumbres protocolares, demostrando un deterioro del poder de Washington a pesar de la popularidad de Obama y las felicitaciones por su discurso de apertura hacia América latina. Allí quedó muy claro, que la condición para que la administración Obama pueda jugar un rol en América Latina es que acepte el reconocimiento de Cuba. El que finalmente y luego de 47 años de ignominia, aceptara dejar sin efecto la medida de expulsión de Cuba constituyó un éxito diplomático inesperado para la isla caribeña.

El problema es que aunque la aprobación por aclamación de la resolución, que fue calificada como una rectificación sabia e histórica, no por ello coloca nuevamente a la OEA al centro de las instancias regionales. Ello revela más bien ambigüedades de países latinoamericanos y el peso de Washington.

Por un lado, la credibilidad de la OEA está demasiado dañada. La historia de la Organización de Estados Americanas, es un constante alineamiento sobre las políticas de Washington. Un instrumento de Washington y que sirvió para legitimar sus intervenciones en la región con apoyo a golpes de estado, de asesinatos, de la enseñanza de la tortura a los militares latinoamericanos, de sus maniobras de desestabilización de gobiernos democráticamente elegidos. Esa historia muestra que la OEA ha sido mucho más que una instancia de coordinación, fue un instrumento de neo-colonización. Fue creada originalmente en torno a asegurar el apoyo y controlar que los gobiernos latinoamericanos realizaran la lucha contra el comunismo en el marco de la guerra fría. Cuando esta terminó, la instancia también sirvió para apoyar la lucha contra las drogas y apoyar la visión neoliberal estadounidense del mercado y su concepción limitada de la democracia, reducida a la democracia representativa. Cuestión que se plasmó en la Carta Democrática adoptada en Québec en 2001. Un contrasentido que Washington formule esta carta cuando fue históricamente quien desarrolló políticas de subversión contra los gobiernos democráticos y apoyó todas la dictaduras militares o no de derecha en la región.

Por otro lado, La Organización de Estados Americanos no es ahora, como en el pasado, la única instancia que agrupe los países latinoamericanos. Por ello es que la existencia de la OEA aparece cada vez más superflua, porque Washington ya no es capaz de imponerse en esa instancia para desarrollar su política hacia los paises de la región.

Está claro que la multiplicidad de iniciativas, sin la presencia de Washington, de carácter económico y de caracter político entre los paises latinoamericanos, incluso con contrapartes europeas, confirma una nueva realidad en la que Washington no lleva el liderazgo de las relaciones en la región, o no puede imponerse ante algunos gobiernos, porque no puede imponer sus agendas, como la guerra contra el terrorismo. Iniciativas latinoamericanas como la cumbre iberoamericana, como el ALBA, como Unasur, entre otros evidencian nuevas dinámicas que fortalecen las visiones propias de la región frente al resto del mundo. A veces ellas reflejan incluso dinámicas conflictuales entre diferentes tendencias en los gobiernos latinoamericanos )Entre la Venesuela de Chávez, la Bolivia de Evo morales o el Nicaragua de Ortega, contra el Brazil de Lula, la Argentina de Cristina o el Chile de Michelle Bachelet) sin que esté en juego su alineamiento con las políticas de Washington.

En ese marco de debilidad de la OEA en tanto instrumento de Washington, escomprensible la reticencia cubana de aprovechar la oferta de volver a la OEA, porque ello daría nueva legitimidad a una instancia historicamente dañada y en la cual Washington podría en el futuro utilizar para volver a imponer sus dictados en materia de política económica o de seguridad.La resolución es un sintoma de los cambios ocurridos en América Latina y el caribe con el establecimiento de gobiernos progresistas y la perdida relativa del poder de Washington.

La candidatura de Louise Harel a la alcaldía de Montreal

 
Esta semana se confirmó que Louise Harel, la antigua ministra de asuntos municipales del gobierno de Lucien Bouchard y diputada pequista desde comienzos de los 80, será candidata a la Alcaldía de Montreal por el partido Visión Montreal contra el actual alcalde Gérald Tremblay, en las elecciones municipales de noviembre de este año. Existe consenso en que se trata de una buena noticia para la democracia municipal porque los montrealenses tendrán una opción entre dos candidatos de alto calibre, lo que podría aumentar la votación y suscitar debates importantes sobre los desafíos de una Metrópolis como Montreal. Lo cierto es que la política municipal será un centro de atención en los próximos meses.

El actual alcalde Gérald Tremblay, que había sido diputado liberal y ministro bajo el gobierno de Robert Bourassa, parecía seguro de ganar las próximas elecciones municipales. Ni Benoit Labonté de Visión Montreal que le dejó el puesto de jefe de Visión Montreal a Louise Harel, ni el candidato del Proyecto Montreal, interesaban al público. Todo indicaba que nuevamente iban a romperse records de abstencionismo. Ahora los resultados son inciertos: todo puede ocurrir. Las críticas a la administración Tremblay son numerosas. Valga destacar las denuncias por problemas éticos en su administración, comenzando por el bullado escándalo del contrato por los contadores de agua. La Alcaldía contrajo por más de 300 millones con una compañía que después contrató a su antiguo jefe de gabinete, Frank Zampino. Montreal no sólo habría pagado muy caro al proveedor por el contrato, sino que además una compañía del hombre de negocios contrató a Frank Zampino cuando este abandonó la Municipalidad. El Alcalde Tremblay debió detener el proyecto y ordenar una investigación.

También arrecian las criticas de hombres de negocios por la ausencia de proyectos motivadores para Montréal como los del organizador Juste pour rire, Gilbert Lauzon, entre otros. Otros hablan de que no se avance en la construcción de nuevos puentes, de la autopista Notre Dame, de construcciones. Otros insisten en los problemas de pobreza en Montreal, en la ausencia de políticas sociales apropiadas o la falta de construcción suficiente de apartamentos de costo módico. También otros plantean que el Alcalde Gérald Tremblay no es capaz de resolver los problemas de gestión de la isla de Montreal y que no ha sido capaz de exigir soluciones al gobierno provincial.la que es muy dificil de gestionar.

En ese contexto, el anuncio de la candidatura de Louise Harel no deja a nadie indiferente .Se trata de una diputado de larga trayectoria en el partido quebequense, que fue ministro de asuntos municipales y es muy respetada y considerada como candidata de gran peso porque conoce la política municipal. Se reconoce su preocupación por los problemas sociales; otros dicen que no tiene mucha idea sobre los temas económicos. Otros insisten en que su uni8linguismo francés la descalifica como para optar a ser la primera mujer alcalde de Montreal.

Las encuestas indican una posible victoria de Louise Harel o en el peor de los casos, un resultado cerrado. Pero Louise Harel no tendrá un camino fácil. Algunos anglófonos la detestan, no solo porque la ven como una separatista, sino que además porque la consideran culpable de la ley de fusiones de municipalidades, aunque los remedios ulteriores de los liberales fueron peor que el problema de la fusión municipal en Montreal, cuando ella no evaluó la reacción de algunas pequeñas municipalidades anglófonas.

Como se sabe, las fusiones municipales decididas por el gobierno pequista, funcionaron en varias regiones como en Sherbrooke y en otras ciudades pero no en Montreal. Algunos consideran que la derrota del antiguo alcalde Bourque que militaba por una isla una ciudad se debio a la resistencia de los electores de las alcaldías fusionadas anglófonas del Oeste deMontréal que le hicieron pagar el peso de las fusiones. Otros atribuyen la derrota de Bernard Landry como un resultado directo de esas objeciones.Como se recordará, Jean Charest, luego de su elección, permitió que referendos locales determinaran las municipalidades que podían separarse de la nueva ciudad de Montreal. 15 ciudades lo consiguieron. Luego de las defusiones, los liberales introdujeron cambios que han hecho que la Ciudad de Montreal y en general la región metropolitana sea casi imposible de administrar eficazmente por la complejidad de la distribución de poder.

En este contexto complejo la candidatura de Louise Harel ha sido considerada como un aire fresco, que plantea también resolver los problemas estructurales de Montreal. Otros creen que aumentará la polarización entre anglófonos y francófonos. El periódico anglófono de Montreal, calificó la semana pasada a Louise Harel, como más que Mom Boucher, un conocido motard que está purgando un pena de prisión por asesinato. Está claro que la polémica sobre el que Louise Harel no hable inglés ya ha comenzado a polarizar la situación. El movimiento Montréal francés y varias autoridades soberanistas le han manifestado su apoyo, denunciado que se aplican dos pesos, dos medidas.

Pero también es cierto que por sus conocimientos sobre la política municipal, Louise Harel, puede elevar el debate sobre la Metrópolis de Montréal. Ella puede evitar que la ciudad de Montreal siga la pendiente hacia una preocupación exclusivamente económica planteada por instancias como el Instituto de Economía de Montreal, un centro de investigación neoliberal. Su gran experiencia en materia social puede efectivamente permitir que se resuelvan los problemas de pobreza que existen en la región. Además su apertura hacia los inmigrantes es un aspecto importante de su trayectoria política.Otros estiman que la candidatura de Louise Harel permitirá que el actual alcalde de Montreal muestre mayor liderazgo. En cualquiera de los casos la candidatura de Louise Harel abre un periodo interesante de la política municipal montrealense.

 

 


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 Comentario de Marcelo Solervicens - 29 mayo Minimize

Balance de la presidencia de Michelle Bachelet y los desafíos del proceso político chileno

 

El 21 de mayo es el día tradicional del discurso anual a  la Nación de los presidentes Chilenos. Esta semana, fue el último discurso de la presidente chilena Michelle Bachelet porque el país sudamericano tendrá elecciones presidenciales y de parlamento el 11 de diciembre próximo, en las que ella no puede presentarse. Se trata de una ocasión importante de balance del corto mandato de 4 años de la primera mujer presidente de Chile que termina su mandato con 67% de popularidad en las encuestas a pesar de la negativa experiencia del llamado Transantiago y una importante huelga en el sector de la educación. También permite analizar las perspectivas del proceso político chileno marcado por la herencia económica e institucional de la cruenta dictadura militar de Pinochet y por el largo reinado de veinte años de la coalición de partidos por la democracia.  Con ello, Chile aparece siguiendo rumbos distintos de lo que ocurre en el resto del continente latinoamericano.
    De ganar la presidencia en diciembre, Eduardo Frei, candidato de la coalición, como debiera ser, será la coalición que habrá estado en el gobierno durante más tiempo en la historia de Chile. Ello aunque algunos todavía consideren el actual sistema político como en estado de transición.
    Por el contexto actual de crisis internacional, el último discurso de la presidente Michelle Bachelet, del 21 de mayo se centró en como combatir los efectos de la crisis y en la evaluación de su mandato presidencial de cuatro años. En general, los comentaristas insistieron en que fue un discurso en que se dio a conocer una lluvia de cifras, pero en el cual faltaron las propuestas de cambios estructurales.
    En cuanto a la recuperación frente a la crisis, la presidente Bachelet planteó medidas muy semejantes a las planteadas en otros países: de creación de empleo con obras de infraestructuras y por el bicentenario; de estímulo a la inversión en las PYMES, de capacitación de trabajadores. También con propuestas asistencialistas para ayudar las familias, como el bono de invierno de 40,000 pesos (unos 100 dólares canadienses), en Agosto, lo que beneficiaria a unos 4 millones de chilenos.  A pesar de caídas importantes de la actividad económica y aumento de la cesantía, Chile contaba con importantes reservas producto de que la crisis afectó menos que en otros países por las medidas de protección establecidas para la crisis financiera asiática de 1998 y por la política de austeridad de los ministros de hacienda.
    Otras medidas sociales anunciadas para que las personas no sufran de la crisis, fue la de acelerar la aplicación en un año de la cobertura de previsión y los beneficios de previsión. También insistió en la importancia de la creación de jardines infantiles, en los mejoramientos de la atención en salud, de la construcción de los hospitales bicentenarios y centros comunitarios de salud familiar y del acceso a la vivienda. A ello agregó el mejoramiento de la calidad de vida en ciudades con el subsidio para el transporte público. En el campo laboral, la protección laboral con la ley de subcontratación.
    Se trata de una serie de medidas sociales concretas aplicadas en su gobierno y frente a la crisis. Políticas sociales marcadas por un enfoque de género. Políticas que explican su alta popularidad de fin de mandato.
    Ello no evita que los críticos planteen de que la lista de medidas son principalmente asistencialistas que no varían la esencia del modelo neoliberal basado en las exportaciones y que se mantienen las limitaciones a la capacidad de negociación de los trabajadores.
    La presidente Bachelet también planteó algunas medidas pendientes y otros desafíos para mejorar la democracia chilena. El tema pendiente más evidente es que nuevamente un gobierno de la Concertación de Partidos por la democracia, no pudo avanzar en la reforma constitucional que modifique el sistema binominal. Tampoco consiguió, entre otras cosas que se acepte el voto de los chilenos en el exterior. La oposición de la derecha, anclada en posiciones ideológicas irreconciliables hace que no pueda avanzarse en revisar los aspectos esenciales de la herencia institucional de la dictadura. Por otro lado, la lenta erosión en las filas de la Coalición de gobierno, indica que las posibilidades de que la concertación logre cambiar esos aspectos siga siendo muy difícil.
    El gobierno plantea como legado el de extender beneficios hacia la clase media. También propone incidir con medidas sectoriales como es la del mejoramiento de la calidad de educación pública, propuesta que sin embargo ha sido resistida por los sindicatos de profesores. También propone la innovación de sistemas económicos como los clusters para desarrollar sectores productivos específicos donde Chile tiene ventajas comparativas y que son de mayor creación de valor. También plantea seguir la modernización de empresas públicas y el desarrollo de medidas para mejorar la sociedad como tecnologías verdes de la nueva economía.
Está claro que continúa lo esencial de la política económica llamada de “portaviones”, vale decir una base que le permite a las multinacionales acceder a los mercados latinoamericanos aprovechando de la apertura de la economía chilena.    
    En otros aspectos los desafíos siguen presentes, como es el de seguir la modernización de ala administración pública con la elección de cargos públicos a través de concurso. Reforzar y extender los cambios en la justicia penal. Bachelet propone avanzar en imponer sistemas de defensoría de las personas y reforzar las propuestas que buscan la eliminación de discriminaciones contra las mujeres. Otros desafíos siguen abiertos como es el reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios. También siguieron empantanados nuevamente los temas ligados a los derechos humanos y el establecimiento de la Comisión de derechos humanos.

El debate sobre el cierre del Campo de Concentración de Guantánamo en Estados Unidos

 

Como se recordará, uno de los primeros anuncios del nuevo presidente Barack Obama, fue el de anunciar que cerraría dentro de un año el campo de concentración instalado para los detenidos de la guerra antiterrorista lanzada por la Casa Blanca en Afganistán, en Irak y en el resto del mundo después de los atentados suicidas del 11 de septiembre de 200. Una decisión en violación flagrante de los acuerdos internacionales y de la Convención de Ginebra que exige un trato digno a los detenidos. La casa Blanca les negó ese estatus a los detenidos y violó las disposiciones internacionales aplicando la detención indefinida sin juicio y la tortura no sólo en Guantánamo sino que también en otras prisiones secretas.
    Barack Obama trata de cambiar la imagen de Estados Unidos mostrando que restablece el Estado de Derecho con el cierre de Guantánamo. También dio a conocer memos internos que confirmaron que el uso de la tortura fue un sistema ordenado desde las más altas autoridades. Las declaraciones del presidente Obama fueron a cogidas a nivel internacional como el símbolo de la apertura de una nueva era.
    El problema es que es precisamente en este campo de los derechos humanos y del respeto del estado de derecho que han ido apareciendo contradicciones en el gobierno de Obama que han decepcionado a muchos observadores. Por un lado, a pesar de reconocer que la tortura fue una política de Estado, se negó a abrir juicio contra los culpables de dar las ordenes de tortura y los que las ejecutaron. Por otro lado, se negó a dar a la luz pública nuevas fotografías sobre apremios y tratos inhumanos y degradantes a los prisioneros, semejantes a las que se tomaron en la prisión Iraki, de Abu Graib, por temor a que ellas abrieran nuevos debates. También aceptó y defendió que se utilice aún la fórmula de las Comisiones Militares para juzgar a los detenidos de Guantánamo y no de acuerdo a las leyes estadounidenses, como lo había prometido durante su campaña electoral. Ahora, en medio del debate sobre el cierre del campo de concentración de Guantánamo, aparece planteando la posibilidad que se detenga de manera indefinida sin juicio algunos de los detenidos de Guantánamo si se estima que podrían ser una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
    Todo ello ha envalentonado los sectores más guerreristas de Estados Unidos encabezados por el ex vicepresidente y eminencia gris de la administración Bush, Dick Cheney aunque este no es un personaje popular en Estados Unidos. Este artífice de la invasión de Irak bajo falsos motivos, insiste en justificar la tortura porque da resultados y que no se debe cerrar Guantánamo porque se pone en riesgo la seguridad nacional de Estados Unidos. Todo ello ha provocado una polémica, que ha derechizado las posiciones de Barack Obama en aras de no aparecer contra la seguridad nacional de Estados Unidos.
    Además, el Congreso le negó esta semana los fondos de 80 millones de dólares que le permitirían a Barack Obama financiar el cierre de Guantánamo exigiendo un plan claro para el cierre de Guantánamo. Esto obliga a que Obama aclare sus posiciones y está claro que luego de años de campaña guerrerista en Estados Unidos, se ha instalado en la elite y buena parte del electorado, una visión instrumental de los derechos humanos que justifica la tortura y el maltrato de los enemigos. Algo reñido con el derecho internacional y el liderazgo moral que pretende marcar la presidencia de Barack Obama.
    Se trata de un desafío fundamental para la nueva administración estadounidense. Ella quiere mostrar que puede ejercer un nuevo liderazgo a nivel internacional que corresponda  a los valores que animan el mundo contemporáneo en materia de derechos humanos. Las altas autoridades estadounidenses no pueden invocar razones instrumentales para justificar violaciones del derecho internacional, como lo denuncian numerosas instituciones de derechos humanos en el propio Estados Unidos. A esas obligaciones internacionales no puede sustraerse ni el presidente Bush ni los responsables directos de la tortura y otros tratos inhumanos y degradantes.
    Los observadores estiman que la actual popularidad del presidente Barack Obama le permitirá presentar un plan de cierre del campo de concentración de Guantánamo que concite el apoyo del congreso. Pero sería un error evitar dar el debate sobre las responsabilidades históricas en materia de violaciones de los derechos humanos. Si La casa Blanca no consigue ganar el debate para que se valoren los estándares en materia de derechos humanos, no podrá dictar cátedra a nivel internacional sobre la importancia de sus valores como ejes de lo que constituye la comunidad internacional.

 

De Mulroney a Jean-Paul Rousseau. Los problemas de imputabilidad en Canadá y Quebec

 

Esta semana la confianza en las instituciones canadienses y quebequenses por los ciudadanos de este país, fue sometida a una dura prueba con los testimonios del ex primer Ministro Brian Mulroney frente a la Comisión Investigadora dirigida por le Juez Jeffrey Oliphant que investiga sus nexos con el hombre de negocios Karlheinz Schreiber por un lado; y por otro con el testimonio del ex presidente-Director General de la Caja de Depósitos e Inversiones, la Caisse de dépôt et placements , Henri-Paul Rousseau, frente a la comisión parlamentaria de la Asamblea nacional de Quebec por el descalabro financiero de casi 40 mil millones de dólares con la crisis financiera. Más allá de los problemas de cinismo que ello crea entre los ciudadanos cuando las instituciones no sirven para asegurar la responsabilidad de los responsables, el juicio de la opinión pública funciona sin embargo y los que pretenden ser grandes hombres aparecen en toda su pequeñez.
    En cuanto al ex primer ministro Brian Mulroney, su interrogatorio por varios días ante la comisión dirigida por el juez Jeffrey Oliphant, que trataba de aclarar las circunstancias en que recibió más de 200 mil dólares  en efectivo del lobista Karlheinz Schreiber terminó con la conclusión que Mulroney no pudo justificar porqué recibió dinero en efectivo de Karlheinz Schreiber y tampoco porqué guardó silencio hasta que cuando un periodista del Globe & Mail  iba a publicar la historia, decidió reconocerlo. Su única justificación es que se trató de un error. También se confirmó que Mulroney no declaró esos dineros al Fisco hasta mucho más tarde (los recibió en 1993 y los declaró solamente en 1999) y, peor aún consiguió una amnistía que le permitió pagar impuestos solamente por la mitad del dinero en efectivo recibido en tres oportunidades en los famosos sobres cafés. Pero lo peor aún es que fuera que la comisión costará más de 10 millones de dólares, son los contribuyentes los que pagarán los abogados de Mulroney por más de 2 millones de dólares.
    La historia es antigua. Como se recordará, después que terminó su mandato en los noventa, en medio de presuntos escándalos de corrupción de parte de los conservadores, la policía abrió una encuesta sobre sospecha de corrupción en el bullado caso de los Airbus, piloteado por Karlheinz Schreiber. Finalmente el gobierno de Jean Chrétien debió pagarle más de dos millones de dólares de compensación a Mulroney por haber dañado su reputación luego que nunca se pudo comprobar esos alegatos. Con ello se cerró el capítulo.
    Este volvió a abrirse cuando en Alemania los nexos entre Karlheinz Schreiber hicieron caer al canciller Alemán, Helmut Kohl, y cuando esto trató de evitar ser extraditado a Alemania, apareció la historia que Schreiber le había dado dinero a Mulroney para que le ayudara en promover unos carros de asalto para las tropas de la ONU que se producirían en Canadá.  
Lo cierto es que luego de todos estos años el tribunal de la opinión pública ha juzgado que pese a que Mulroney no sea acusado de nada, las sospechas en su contra no se disiparán, porque fue moralmente inaceptable que aceptara dinero. Algunos avanzan incluso que el olor del escándalo de Airbus parece seguir rondando.
    En Quebec esta semana, el testimonio de Henri-Paul Rousseau, que fue de 2002 a 2008 el presidente-director general de la Caja de depósitos e inversiones, el “bas de laine des quebecois”, hasta mayo de 2008, justo antes que se desatara la crisis financiera de los famosos papeles comerciales adosados a activos. En este caso también mostró la impunidad de los responsables de instituciones públicas.
    Como se recordará, la Caisse de dépot et placement, perdió mucho más que otras instituciones financieras porque especuló con papeles comerciales de alto riesgo, porque con ello aumentaban las comisiones de los responsables de activos de la Caja. Luego de que el gobierno liberal de Jean Charest, postergó dar a conocer los resultados de la Caja, durante la campaña electoral para las elecciones de diciembre del año pasado, finalmente se supo en Febrero que las perdidas totales eran de 40 mil millones de dólares y ahora parece que nadie es responsable.
    Henri-Paul Rousseau también invocó el error respecto de haber comerciado con instrumentos financieros de alto riesgo como los papeles comerciales adosados a activos. Que fue un descuido como el de alguien que va en bicicleta. También invoco errores de comunicación, para justificar su pésimo desempeño y el haberse ido cuando el barco comenzaba a hundirse. Todo indica que la Caja sigue con problemas de comunicación porque intentó prohibir que se difundiera un libro en el que se critica la mala gestión de la Caja limitando la libertad de expresión y el debate sobre las responsabilidades de los que administraban la Caja.
    El diputado de Québec Solidaire, Amir Khadir denunció Henri-Paul Rousseau como un arrogante, como uno de los nuevos monarcas de las finanzas que se cree todo permitido y que se arrancó antes que el barco se hundiera. Una declaración que correspondió al sentimiento de la opinión pública, que valora así el contar con un diputado de izquierda en el parlamento.
    Lo cierto es que fuera de tratar de aplastar a todo el mundo con largas respuestas que según los expertos no eran más que un ejercicio retórico. Henri-Paul Rousseau que ahora trabaja para Power Corporation, que quiere desmantelar la Caja según os observadores. Fue un pésimo gestionario que prefirió hacer inversiones arriesgadas para aumentar sus beneficios. Incluso defendió haber aceptado el bono de separación de 400 mil dólares que recibió a pesar de su pésimo desempeño.
    Lo cierto es que como se confirmó esta semana, los malos resultados de la Caja, se traducirán en alzas de cotizaciones tantos en el régimen de rentas de empleados públicos como en el servicio de seguros de automóviles y a lo mejor en otros servicios.
    Henri-Paul Rousseau confirmó que es parte de la elite neoliberal que controla el Quebec y que quedará en la impunidad su responsabilidad. Por otro lado, se reveló la necesidad que la misión de la Caja sea reformulada para que efectivamente se limiten los riesgos y esta pueda contribuir al desarrollo de empresas quebequenses y no que funcione sólo como un Banco.
    Los problemas de la impunidad de las elites no favorecen la confianza pública en las instituciones canadienses, pero el juicio de la opinión pública fija sin embargo criterios no sólo de legalidad, son que además de legitimidad mucho más elevados.


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 Comentario de Marcelo Solervicens - 10 mayo Minimize

Los primeros cien días del presidente de Estados Unidos, Barack Obama

 

Hace pocos días se cumplieron los primeros cien días de la nueva administración estadounidense del presidente Barack Obama. Aunque se ha confirmado que se vive una nueva época totalmente distinta de la administración Bush y que Washington parece aceptar finalmente que no son los dueños del mundo, lo cierto es que más allá de la retórica la continuidad parece marcar más que lo que parece a la nueva administración.
El primer aspecto que es importante destacar es que el nuevo presidente ha mostrado su capacidad oratoria y de movilizar la opinión pública estadounidense e internacional. La llegada de Obama a la Casa Blanca ha provocado en Estados Unidos una reafirmación del mito fundador estadounidense de que todo es posible en ese país y ha contribuido a reforzar la unidad nacional en los momentos de crisis y de perdida de la influencia de Washington en el mundo, una verdadera catarsis sobre las violaciones de los derechos humanos de los negros en Estados Unidos.
El mayor logro de sus primeros cien dias del presidente estadounidense Barack Obama, es precisamente de mostrar una nueva cara de Washington que ha sido recibidad de manera positiva hasta entre los adversarios del imperialismo estadounidense. Se trata de una victoria de un nuevo estilo de liderazgo que insiste en escuchar antes que imponer unilateralmente los intereses de Washington como si fueran los de la comunidad internacional.
Su actitud parece menos ideológica en política nacional, lo que se manifiesta en la manera de enfrentar la crisis económica y financiera. También un estilo de consensos suprapartidarios como se mostró para la adopción del presupuesto. Obama también contrata en su administración individuos de experiencia que se inscriben en las orientaciones conservadoras. También ha buscado sectores progresistas para que participen en su administración por lo que su administración, en varios dominios se inscribe dentro de lo que en Estados Unidos se conoce como izquierda.
En política internacional, privilegia un enfoque multilateral y más pragmático que la nueva ministra de relaciones exteriores, Hilary Clinton, califica como el de una diplomacia inteligente. En el terreno internacional privilegia los enfoques multilaterales más pragmáticos como se expresa en la política de apertura diplomática frente a Iran, en la busqueda de consensos con Rusia y su política más flexible ante la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
También su política hacia América Latina parece adoptar un enfoque más pragmaático. Es lo que se vió en la Cumbre de las Américas que se tradujo en acercamientos con Venezuela y distanciamiento con Colombia pais con el que la firma de un tratado de libre comercio parece haber quedado definitavamente postergado. También se tradujo en una nueva actitud en relación con la revolución cubana, que se tradujo en restablecer las medidas en boga durante los gobiernos demócratas en Estados Unidos.
Pero más allá de los cambios de tono que corresponden más bien a un reconocimiento del rol cada vez más limitado que juega Estados Unidos en el mundo, y las dificultades profundas que revela la crisis financiera, cuyas causas se originan precisamente en las políticas neoliberales adoptadas en Estados Unidos tanto por administraciones demócratas como republicanas. Hay que destacar que la propuesta de salida de crisis a pesar de la retórica de critica de los bonos entregados a los dirigentes de empresas, ha sido muy semejante de los que hubiese propuesto la administración Bush, que en su segundo mandato tuvo una actitud más pragmática. Ciertamente, la popularidad de Obama se ha traducido en que las reacciones populares sean menores a pesar de que el apoyo a las empresas no tiene nada que ver con las enormes sumas de dinero invertidas en las multinacionales para evitarles la quiebra, a pesar de que fue precisamente la codicia de esas empresas y bancos transnacionales lo que creó la crisis. En los pultimos días ha conseguido crear la imagen que lo peor de la crisis parece estar superada, ello a pesar que los indices son frágiles y que no se ve que hayan cambios inminentes en las reglas del sistema financiero. Aunque en su evaluación de los cien dias señalo que esa es su deuda pendiente, es dificil pensar que logre reformar el sistema financiero a corto plazo, precisamente por la composición de su gobierno, imbricada con las multinacionales responsables de la crisis.
También política internacional su política parece ser de continuidad. A pesar de haber dado por cerrado el ciclo imperial estadounidense y optar por el multilateralismo. Por ejemplo, en la reunión del G-20 en Londres aceptó que Europa no apoyara su popuesta expansiva por miedo a la inflaciónñ aceptó que los paises emergentes no adoptaran el patron dolar y optaran por el programa de divisas del Fondo monetario nternacional.  Aceptó también en la reunión de la OTAN que los europeos no se comprometieran a apoyarle con tropas en Afganistán y confirmó el retiro en 2010 de las tropas estadounidenses de Irak. En Trinidad en la cumbre de las Américas prometió terminar el intervencionismo y se declaró abierto con Chávez y Evo Morales y manifestó apertura hacia Cuba.
El problema es que tras la aparente variación de la política estadounidense hay una continuidad evidente. Obama trata de reconstruir el liderazgo estadounidense en el mundo a partir de su aspecto moral, como en los años treinta: con su cambio de actitud frente a la guerra contra el terrorismo, con la denuncia de la tortura y el cierre del campo de concentración de Guantánamo, con el fin de las prisiones secretas de la CIA, con propuestas para sanear el medio ambiente con un programa energético.
El problema es que en los hechos, el nuevo presidente Obama desmiente que haya un verdadero cambio de actitud: Ha decidido fortalecer la guerra en Afganistán. Ha extendido la guerra en Paquistán en lugar de buscar salidas diplomáticas. Aunque ha denunciado la tortura, ha confirmado la impunidad no sólo de los que obedecieron las ordenes, sino que también de los que dieron las órdenes, con lo cual fortalece la hipocresía y adopta actitudes reñidas con el derecho internacional y con valores éticos fundamentales.
Aunque el presidente Obama parece haber dejado atrás las políticas unilaterales del cowboy tejano Georges Bush, está claro que su presidencia es un claro intento para que Estados Unidos recupere el control de su poderío en el mundo de manera más inteligente...

 

Reflexiones sobre la gripe porcina o A H1N1


La actual crisis sanitaria mundial creada por la pandemia de la gripe porcina, bautizada finalmente como gripe AH1N1 por la Organización Mundial de la Salud a fines de abril, revela las consecuencias sanitarias desastrosas la concentración de criaderos de animales en el mundo globalizado en que vivimos. Ayer se señalaba que hay más de 2000 casos en 23 países y ha provocado unas 44 muertes. La OMS señala que un tercio de la población mundial podría ser infectado si el virus se desarrolla. Veamos algunos elementos.
Un primer aspecto a resaltar, es que se le cambió el nombre a la gripe porcina por el de gripe A como se la conoce en Europa  ó H1N1 como se la conoce en Norteamérica, a pesar que la gripe porcina ha sido conocida desde hace muchos años en los puercos. Ciertamente es la primera vez que ha sido transmitida a los seres humanos, pero es novedoso que por primera vez se le cambie el nombre a una enfermedad por parte de la Organización Mundial de la Salud. Las presiones vinieron de los dueños de criaderos de puercos estadounidenses, a diversos observadores consideran, junto con la industria farmacéutica, por los métodos de crianza industrial de animales como responsables de esta nueva pandemia. A estas presiones se agregaron aquellas por razones religiosas del Estado de Israel e incluso de países musulmanes en los que el puerco es despreciado. Otros buscaban que se la llamara gripe mexicana por ser el primer lugar donde apareció. Lo cierto es que la Organización Mundial de la Salud decidió finalmente cambiarle el nombre a la gripe porcina a gripe A H1N1. Este cambio de nombre, más allá de que los puercos no sean populares, revela el peso de los intereses económicos en el mundo globalizado, por encima de claridad científica de llamar una enfermedad infecciosa por su nombre.
El segundo aspecto que requiere mayor atención es que se trata de una nueva crisis sanitaria directamente ligada a las maneras de producir carne de manera industrialmente en el mundo globalizado. Es una realidad el paso cada vez más frecuentes de enfermedades de los animales hacia el hombre. Los ejemplos abundan. Luego de la llamada enfermedad Christof Jacob, o de las vacas locas, cuyo origen es que se le daba a comer a los vacunos desechos de sus propios congéneres, hasta que esto se transmitió al hombre; hasta la gripe aviar que hizo temer una nueva pandemia hace un par de años y que también estaba ligada al hacinamiento de aves y su cercanía con humanos. A ello se agrega la creciente preocupación por el excesivo uso de vacunas y otros farmacéuticos en los criaderos de animales para evitar enfermedades infecciosas, con lo que aumenta la resistencia de los virus, que se hacen cada vez más resistentes hasta pasar a los humanos según algunos observadores. Con ello, la actual gripe porcina se produce porque la frontera es cada vez menos limitada entre animales y humanos. Algunos piensan que el actual virus et producto de la combinación de virus de influenza humana aviar y porcina.
El tercer aspecto es que más allá del estigma de la gripe porcina, que no es menor, porque en Egipto mataron miles de puercos que eran consumidos por los católicos en ese país, a pesar de que la OMS afirmaba que la enfermedad no se transmitía por la comida. El otro aspecto, es que los estados están jugando, para bien o para mal, un rol central en el combate contra la gripe, ya sea cerrando fronteras o adoptando medidas de protección para evitar la propagación de la enfermedad. Esto redunda en que se reconozca nuevamente la importancia de los estados en el mundo globalizado, una realidad que se agrega a la crisis financiera en la que también los estados han sido los que han actuado para apoyar la economía mundializada que no está en condiciones de enfrentar sus propios demonios.
El cuarto aspecto es que los medios de comunicación tradicionales han jugado un rolde primer plano, no necesariamente positivo porque han transformado una alerta que en suma no es mayor a pesar de su extensión, en una verdadera crisis sanitaria mundial. Los paralelos con la llamada gripe española de hace un siglo no son justificados, al menos por el momento y se han traducido en situaciones de pánico en las fronteras y de cierre de fronteras incluso con aumento de la intolerancia hacia los mexicanos.
En el análisis del rol de los medios de comunicación, es necesario destacar el silencio de los medios de comunicación frente a muchas enfermedades infecciosas que provocan miles de muertos todos los años y que no son consideradas como noticias importantes porque ocurren en el llamado tercer mundo, como ocurre con las enfermedades infecciosas como la malaria, entre otras.
Con más de 2000 casos, la mitad de ellos en Mexico, un 30% en Estados Unidos, las autoridades sanitarias mundiales creen que hasta un tercio de la población mundial puede verse infectado. Anualmente las gripes de estación provocan entre 250 mil y quinientos mil muertes anualmente a nivel mundial ellas afectan principalmente los viejos y los niños con problemas de salud.
La gripe porcina actual es un nuevo llamado de atención frente a la necesidad de enfrentar los problemas sanitarios desde una perspectiva global y, sobre todo, un llamado de atención sobre la necesidad de revisar los métodos de producción de carnes para que estos sean más acordes con la naturaleza y no sólo guiados por la ganancia más rápida en el más corto plazo.

El panorama político canadiense


La confirmación por los liberales federales del liderazgo de Michael Ignatief, transforma el escenario político canadiense. En el marco de los crecientes efectos de la recesión, y cuando el gobierno minoritario conservador de Stephen Harper parece no tener nuevas ideas, el camino para una victoria de los liberales este otoño parece asegurada. Sin embargo, por el historial de los liberales, por la división geográfica del voto y porque no aparece claro que los liberales puedan definir el momento para hacer caer los conservadores, el panorama político sigue sin definirse y Harper ya ha sobrevivido en otras oportunidades.
El fin de semana pasado, sin sorpresas y en medio de una rara unidad, los liberales federales confirmaron con una altísima votación que Michael Ignatief es el jefe del partido liberal federal. Se trata de un contraste enorme con las tradicionales divisiones entre partidarios de Jean Chrétien y Paul Martin y las divisiones que llevaron a la elección inesperada de Stephan Dion hace tres años, que no consiguió asegurar su liderazgo y terminó con el peor score de la historia de los liberales en las elecciones de noviembre pasado.
Las últimas encuestas dan ganador a los liberales dirigidos por Michael Ignatief, aunque no pueda asegurarse que van a obtener un gobierno mayoritario. Ignatief parece un rival de mayor peso que Stephan Dion, aunque los conservadores buscan desprestigiarle con campañas negativas, como lo hicieron con Stephen Dion con éxito.
La propuesta concreta de reformar el sistema de seguro de empleo reduciendo durante la crisis los requerimientos para optar a la indemnización fue bien recibida por los grupos populares que defienden los derechos de los desempleados, y fríamente por las asociaciones de empleadores y sus defensores. Lo cierto es que se trata de una medida que ha sido planteada tanto por el Bloque quebequense como por el Nuevo Partico Demócrata que sienten que con esta movida hacia la izquierda los liberales estos buscan solamente asegurarse nuevos votos.
Por otro lado, la propuesta de Ignatief de plantear un objetivo de que el Canadá se transforme en una sociedad del saber, vale decir que invierte en nuevas tecnologías y en la formación. Es la primera propuesta estratégica luego de años de gobiernos liberales y conservadores pragmatistas, caracterizados por plantear medidas concretas como fue la imagen de marca de los conservadores, que ahora parecen en pana de ideas frente a la recesión. El problema es que en la implementación de la sociedad del saber, tocaría jurisdicciones como la educación que son de competencia exclusiva provincial. La propuesta de una sociedad del saber lleva también implícito un componente de unidad nacional que se asemeja según los observadores a las propuestas del primer ministro Pierre Elliot Trudeau, con lo que ya se expresaron reservas en Quebec, lo que anuncia un posible despertar de una nueva pelea sobre la unidad nacional.
Lo cierto sin embargo, es que pese a que los efectos de la recesión han sido menos importantes de lo esperado. Muy lejos de la anunciada repetición de la crisis del 29. El gobierno federal parece estar muy afectado en su popularidad y como si fuera un gobierno en fin de reino. Stephen Harper sigue acumulando a nivel nacional y a nivel internacional los errores que le transforman en gobierno impopular en diversas regiones de Canadá – desde la impopular guerra en Afganistán hasta la reducción de presupuestos en la cultura y la investigación científica. Los efectos de la crisis en Alberta pueden hacer perderá los conservadores parte de su base apoyo estratégica.
Pero el panorama canadiense aparece complejo. En primer lugar, los liberales tienen poca representación en el parlamento, por lo que dependen de los votos tanto del bloque quebequense como del Nuevo Partido Democrático para hacer caer el gobierno conservador. Por otro lado, no pueden aparecer muy desesperados en obtener la caída del gobierno sin una buena razón, sobre todo en periodo de crisis, y antes de que las medidas del presupuesto que le impusieron a los conservadores comiencen a tener efecto. Pero la bandera de mejorar el seguro de empleo es una buena bandera.
También debe considerarse que las políticas de Ignatief no significan una victoria en todas las regiones de Canadá. Los votos favorables a los liberales son casi inexistentes en el Oeste, por lo que los liberales necesitan una propuesta que les permita ganar el Oeste sin perder los votos en el Centro de Canadá. La posición ambigua de Ignatief sobre la extracción de petróleo de las arenas bituminosas en Alberta es un ejemplo de las políticas que buscan ganar votos en el Oeste pero le hacen perder votos en el centro de Canadá . La propuesta de revisión del seguro de desempleo que le permitiría ganar las provincias marítimas es otro ejemplo. Sin embargo los contornos de las propuestas de Ignatief son poco claras y habrá que esperar hasta junio para tener una idea más clara de su propuesta.
En el marco de la recesión económica y cuando los conservadores parecen en pana de ideas y parecen esperar el fin de la recesión, sin más, el panorama político canadiense sigue en transición hasta la obtención de un gobierno estable. Una situación que debe seguirse de cerca.

 


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La Victoria del Presidente Evo Morales en el Referendo Constitucional en Bolivia

 

 

El domingo 25 de enero más de tres millones de ciudadanos bolivianos concurrieron a las urnas para votar el referendo constitucional. Los electores dieron una mayoría indiscutida a la propuesta de la asamblea constituyente y respaldaron así al presidente Evo Morales con más del 60% por ciento de los sufragios. Participó más del 85% de los electores en sufragios que se destacaron por su limpieza cívica. Se trata de un hito importante en la refundación boliviana y de gran importancia para las fuerzas progresistas latinoamericanas.
El presidente Evo Morales señaló que se trata de una ruptura con el pasado colonial, con el neoliberalismo y los abusos de los grandes terratenientes. De la refundación de una nueva Bolivia. Hizo esas declaraciones en un acto en la Plaza Murillo donde se prohibía la entrada de indígenas hasta 1950. Se trata de la reconciliación de Bolivia con su caracter plurinacional conculcado com uno de los efectos del neocolonialismo y reforzado por el dominio de las elites que lo han ubocado como uno d elos países de menores ingresos per capita de América latina a pesar de sus inemnsas riquezas.
La constitucion de 411 artículos aprobadas toda todos los aspectos de la vida en sociedad y es una de las más avanzadas del mundo. Reconoce la pluralidad etnica boliviana y da un espacio preponderante a las comunidades Aymara, Quecha y Guaraní que cuentan por cerca del 70% de los bolivianos, por primera vez desde que el país alcanzó su independencia hace 183 años. La constitución autoriza las autonomías departamentales, provinciales e indígenas. También refuerza el control estatal sobre los recursos naturales, principalmente el gaz y confirma la separación de la iglesia del Estado por primera vez. El 78% de los bolivianos prefirieron 5000 hectarias a 10,000 hectareas como límite a la propiedad agrícola.
La nueva constitución transforma en derechos humanos fundamentales el acceso a los servicios básicos de educación, de salud, agua, teléfonos, electricidad y por lo tanto un servicio publico y no un negocio privado.
Confirma el derecho a la información y prohibe que los medios de comunicación s transformen en monopolios. También constitucionaliza la prohibición que el territorio boliviano sirva para que se establezcan bases militares de paises extranjeros en su territorio.
La victoria del domingo pasado le permite a Evo Morales de postular a un nuevo mandato presidencial de cinco años para elecciones presidenciales anticipadas que debieran realizarse en diciembre próximo.
Se trata la 17a Constitución Boliviana, pero es la primera desarrollada con vasta participacion a través de una asamblea nacional constituyente elegida en 2006 con voto universal y que comenzo. La primera Constitución fue escrita por Simon Bolivar en 1826 pero nunca fue respetada.
Ahora se trata que la nueva constitucion sea respetada. Para implementar la constitucion se requiere por lo menos de aprobar unas cien leyes y reglamentos. Se trata de un desafio importante.
El segundo desafío es el de asegurar la unidad nacional tras la nueva constitución. Ciertamente los prefectos de algunas provincias se oponen a la nueva constitución por razones, regionalistas, de conservar privilegios y de ideología derechista opuesta al reconocimiento del caracter plurinacional de Bolivia y a que termine el racismo estructural. La defensa de la soberania nacional a través del control de sus riquezas básicas será otro desafío fundamental, que se cruza con la oposición de las regiones controladas pro la derecha.
Ciertamente como en todo país con diversidad regional, el referendo fue aprobado fue aprobado mayoritariamente en los departamentos de Potosi, Cochabamba, Oruro, la Paz y con empate técnico en Chuqisaca. No fue aprobado mayoritariamente en los departamentos de Santa Cruz, Pando, Beni yTarija. En términos democráticos por ende no debe haber discusión que el nuevo pacto del pueblo boliviano es la nueva constitucion.
Por otro lado, efectivamente se debe contemplar mecanismos para acomodar las regiones que es lo que debe ser el trabajo del consejo de las autonomías nacionales. Los prefectos provinciales lidereados por el de Samta Cruz, combinan las oposiciones ideológicas a una Bolivia plurinacional con la defensa de los intereses de propietarios terratenientes y de sus alianzas con multinacionales del gaz. Se trata de una disputa ideológica, pero está claro que por el momento, la crisis de la derecha política boliviana es enorme y es dificil que puedan detener la refundación de Bolivia.
La victoria de Evo Morales marca un nuevo paso en la refundación de Bolivia. Los electores bolivianos optaron por una Bolivia plurinacional, con inclusion social y en la que todos tengan los mismos derechos.
Se trata de una excelente noticia para los proyectos progresistas latinoamericanos que buscan que las instituciones correspondan a las realidades de sus paises.

 


Reflexiones sobre el Foro de Davos y el Foro Social Mundial

 

 

 En dos lugares de la tierra, dos tendencias opuestas se han dado cita esta semana para analizar la crisis mundial. Por un lado en Davos, Suiza, los dueños o empleados de multinacionales y sus sirvientes gobernantes que tratan de entender la profunda crisis de la globalización neoliberal y como pueden defender sus intereses ; Por otro lado, en Bélem do Para en la Amazonía brasileña, decenas de miles de altermundialistas tan diversos como las sociedades del mundo, con algunos gobernantes y representantes de partidos políticos y sindicatos progresistas, profundizaron el movimiento por hacer que otro mundo no solo sea posible, sino que además producto de la crisis es necesario, para buscar nuevas alternativas propias del siglo veintiuno.
En primer lugar, en el Foro Económico de Davos, en Suiza, se reunieron nuevamente los jefes de las grandes empresas, los políticos y los think tanks del neoliberalismo para analizar el estado del capitalismo. Este año, todos los analistas coinciden en señalar que no ha habido mucho entusiasmo, porque bajó el número de participantes, muchos están en crisis, algunos incluso presos por corrupción, los temas giran principalmente en torno a como pueden salvar el capitalismo.
Está claro que la crisis económica mundial es la crisis precisamente de las propuestas que han sido elaboradas, discutidas y propuestas en Davos y en otros foros en que la élite mundial se coordina y que han estado basadas en los últimos treinta años en lo que se ha dado en llamar el consenso de Washington que sentó las bases de las políticas neoliberales que han dieron el impulso mundial a la vertiente neoliberal de la globalización adoptadas en 1979.
La crisis mundial resulta del fracaso anunciado desde hace años de l globalización neoliberal y de las recetas que hicieron adoptar a las instancias multilaterales bajo su control como el Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial quienes exigieron cortes en los programas sociales, la apertura al mercado internacional y la destrucción de la industria y la economía nacional para combatir la deuda externa con ajustes estructurales de los años ochenta y que terminan ahora con la reedición del fracaso del neoliberalismo con el crack financiero y la crisis económica de los años 1930.
El Foro económico mundial reúne a los que, como el ministro de finanzas de Canadá usan insisten en que se debe repetir las mismas recetas mientras otros ven que para salvar al capitalismo hay que imponer mecanismos de regulación del mercado que no es capaz de auto gobernarse y volver al neo keynesianismo. El desafío de los poderosos reunidos en Davos es de buscar las fórmulas para mantener el poder de las multinacionales y la estructura del sistema mundial.
En segundo lugar, el noveno Foro social Mundial que se reunió esta vez en la ciudad de Belém en el Estado do Para en Brazil. A pesar de que algunos dieron por murto el movimiento social mundial altermundialista, se han reunido cerca de cien mil personas de todas las regiones del mundo, provenientes de diferentes sectores de la llamada sociedad civil, para discutir no sólo como enfrentar la crisis, sino que también para ver los avances de los proyectos y luchas progresistas para hacer otro mundo posible.
Además de la crisis económica y la lucha por mitigar los efectos del cambio climático que acentúa los problemas socioeconómicos, se fortalece el proyecto de reforzar la participación social en la diversidad. Desde todo el mundo, pero principalmente de América latina donde comenzó el movimiento por los foros mundiales en 2001, representantes de pueblos de la Amazonía, de pueblos autóctonos, medioambientalistas, de sindicatos, de organizaciones no gubernamentales y de todo tipo de organizaciones y jóvenes, constataron nuevamente el fracaso de la globalización neoliberal, con la crisis financiera, el aumento del desempleo, de la pobreza, de la destrucción del medio ambiente ypropusieron alternativas diversas desde la sociedad civil. Se trata de una tendencia profunda, lejana del pragmatismo, porque plantea una refundación de la sociedad mundial desde las bases sociales, para que otro mundo sea posible.
Fue importante la presencia de los cinco presidentes latinoamericanos que reconocieron que los movimientos sociales eran la base de sus proyectos políticos. El presidente Evo Morales señaló que en lugar de invitarle debían convocarle. El presidente Lula da Silva decidió esta vez no ir a Davos dando prioridad absoluta al Foro Social Mundial. Otros presidentes presentes fueron el presidente Venezolano Hugo Chávez, el nuevo presidente paraguayo Fernando Lugo. El presidente ecuatoriano Rafael Correa se destacó por profundizar la fórmula del socialismo del siglo XXI como nueva propuesta progresista mundial que “habla de acción colectiva, se expresa a nivel comunitario en los barrios pero también en la economía, en la vida social y en las instituciones”. Que rescata el estado para atender los problemas colectivos y la necesidad de planificar y de adoptar la reivindicación de justicia en todas las direcciones: justicia social, justicia inter-generacional, justicia de género, justicia étnica.
El Foro social mundial y el Foro Económico de Davos reflejan dos tendencias, como señaló el presidente Chávez. La imagen del Foro de Davos es la de un mundo que está muriendo, y que se resiste a perder sus privilegios. Mientras que la imagen del Foro Social Mundial es la de la emergencia de una nueva alternativa mundial para este siglo XXI, se trata de un rayo de sol después del anunciado fin de las utopías.

 

 


El Presupuesto de Harper y la Crisis Economica en Canadá

 

Canadá vivió una semana muy agitada con el presupuesto del ministro Jim Flaherty y la sobrevida del gobierno conservador minoritario federal de Stephen Harper gracias al apoyo de los liberales de Michael Ignatief.
Los conservadores presentaron un presupuesto que ha sido caracterizado como más liberal que conservador, que creará por primera vez en 12 años un déficit que alcanzará 85 mil millones de dólares en cinco años antes que sea absorvido y que Canadá vuelva al equilibrio fiscal.
Los conservadores hace apenas dos meses habían presentado un enunciado económico que no consideraba un deficit y aseguraban que la economía canadiense era suficientemente sólida como para soportar la crisis. La oposición casi hizo caer el gobeirno amenazando con una coalición, lo que obligó a Harper a pedir a la gobernadora general que prorrogara la sesion del parlamento.
Esta vez los conservadores, presentaron un presupuesto que se aseguraba el apoyo de los liberales. Hay consenso entre los observadores que Harper, buscaba asegurar la sobrevida de su gobierno; no es que haya cambiado, sólo busca ganar tiempo. Ello contra crecientes críticas de sus propios partidarios que denuncian que fue demasiado lejos y ha taricionado los preceptos básicos de los neoconservadores, por politiquería.
Lo cierto es que Harper consiguió su objetivo. El nuevo Jefe del Partido Liberal Federal Michael Ignatief, luego de hacer durar el suspenso hasta el mediodía del miércoles, apoyó el presupuesto a condición que el gobierno conservador diera cuenta al parlamento de la implementación de las medidas presupuestarias. Una condición que fue rapidamente aceptada por los conservadores. Con ello Ignatief buscó responder a los que han perdido confianza en Harper y evitar aparecer sin voluntad como Stephane Dion.
La decisión de Ignatief fue también por cálculo político. Ciertamente el nuevo presupuesto se acerca en grandes lineas a lo que hubiesen planteado los liberales pero está impregnado de pensamiento conservador, como son las bajas de impuesto, para la llamada clase media, de seis mil millones en 2009 y 7 mil millones en 2010 que no tendrán ningún efecto sobre la recesión, porque significan significan bajas de apenas 129 dólares al año.
Tampoco el presupuesto tiene una visión de la intervención estatal en la economía. Otros gobiernos capitalistas han aprovechado la crisis para anunciar una reorientación de la economía hacia el desarrollo de nuevas tecnologías verdes, incluso en Estados Unidos. El presupuesto de Flaherty no tiene casi gastos en materia de combate contra el cambio climático.
Por último, el presupuesto tampoco ayuda de manera importante a los más afectados. Por ejemplo alarga el periodo del seguro de empleo en cuatro semanas siendo que el principal problema del seguro de empleo es el acceso al seguro. Una medida a propriada hubiese sido de aumentar los beneficios y facilitar el acceso a los trabajadores con mayores riesgos de perder sus empleos.
Ciertamente el presupuesto plantea medidas apropiadas como inversiones en de más de7 mil millones de dólares en infrastructuras. También hay 70 mil millones de dólares para estimular el crédito, entre los cuales 50 mil millones para la compra de créditos hipotecarios a los bancos. También plantea créditos para la renovación de casas y el apoyo a sectores economicos en dificultad como es el caso de la industria automotriz. También se agegan montos para distintos grupos de interés, incluyendo las petroleras que no tienen realmente necesidad.
Faherty, permitió salvar al goberno conservador de Stephen Harper que no vaciló en proponer medidas liberales para conseguir el apoyo de Michael Ignatief. Varios observadores señalan que Ignatief pasó bien la prueba porque le convenía no ir a elecciones antes de reorganizar el partido liberal, dejando que los conservadores sufran los efectos de la crisis económica. Las encuestas indican que ha aumentado sus intenciones de voto.
La decisión de Ignatief provocó la muerte de la coalición liberal con el NPD y apoyada por el bloque quebequense. Ignatief no quiso arriesgarse a que la gobernadora general Michaelle Jean, llamara a elecciones y que los liberales aparecieran atrasando la aplicación de medidas contra la recesión.
El realineamiento de fuerzas hace que Harper conserve el poder pese a que es cada vez más criticado por su pragmatismo en el Oeste del país, al abandonar los preceptos ultraconservadores. Ignatief sortea la crisis pero deberá efectivamente poner plazos en el apoyo que les da a los conservadores para no caer en la misma situación que Stephane Dion.
El gran perdedor es el NPD, que puede perder sus apoyos en Ontario frente a los liberales que pueden fortalecerse sobre todo al apoyar el plan de recate de la industria automotriz.
Por su parte el bloque quebequense queda en excelente postura porque efectivamente los conservadores abandonaron Quebec no adoptando ninguna medida favorable a Quebec y los liberales parecen querer seguir el mismo camino. En primer lugar, Charest ha denunciado el cambio unilateral de cálculo de la perecuación que hará perder millones de dólares de transferencias fiscales volviendo al llamado desequilibrio fiscal. Por otro lado el jefe del bloque quebequense denunció el apoyo del jefe liberal a los conservadores porque esto confirma que los pertidos federales no protegen los intereses de Quebec o de los trabajadores, como es el no hacer cambios sustantivos al seguro de empleo y de Quebec porque prefieren dar más dinero a la industria automotriz de Ontario y no a la industria forestal quebequense. Además en el presupuesto se sigue planteando que se establecera un bolsa nacional de valores contra lo votado unánimemente por la asamblea nacional de Québec.
Fue una semana movida en Canadá, al final de ella, los conservadores quedan en el poder y los liberales apoyan un presupuesto que es mejor que el enunciado del mes de noviembre pasado pero que no impone el viraje necesario para enfrentar la crisis.
Los liberales enterraron la coalición por la posibilidad de ganar las proximas elecciones cuando los conservadores sufran los efectos de la crisis. Ya se asegura que es una cuestión de tiempo para que Michael Ignatief sea el primer ministro de Canadá
El efecto mas permanente puede ser efectivamente que luego de que los conservadores abandonaron Quebec ahora los liberales también pierdan apoyo en la provincia porque el bloque quebequense ha efectivamente reactivado la causa soberanista con los pequistas este fin de semana.

 

 


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Reflexiones sobre la presidencia de Barack Obama y la política de Estados Unidos hacia América Latina

El martes 20 de enero de 2009, es un día histórico para Estados Unidos y si uno ve las noticias podría decir que es un día importante para todo el mundo y particularmente para América Latina. Algunos piensan que podría inaugurarse una nueva era de relaciones que permita terminar el bloqueo de Cuba, restablecer el diálogo entre Washington y Bolivia y Venezuela sobre la base del respeto mutuo. Todo indica sin embargo que más allá de los símbolos y los cambios en la retórica de la Casa Blanca, las relaciones entre Estados Unidos y América latina no cambiarán dramáticamente durante la presidencia de Barack Obama. Por ello existe un compás de espera en la región.
En primer lugar, en Estados Unidos, Barack Obama representa una ruptura pacífica e histórica de Estados Unidos de América con su pasado esclavista, de segregación y desigualdad. Es un mensaje universal contra el racismo y la discriminación. Por primera vez un negro accede a la presidencia y, aunque sea un mestizo y no hijo de una linea descendiente  de esclavos sino que de un africano de Kenya, su elección es una demostración que los Estados Unidos pueden no sólo superar su pasado esclavista sino que además pueda argumentarse que siguen siendo la tierra en que todo es posible con el esfuerzo, uno de los mitos fundadores de Estados Unidos. Y como los mitos son importantes Barack Obama ha elegido a Abraham Lincoln como su modelo de presidente, dispuesto a trabajar incluso con sus adversarios para reconstruir el país.
En segundo lugar, y más allá de ese símbolo importante, lo que está en juego y de ahí surge la expectativa es: Qué es lo que va a hacer Barack Obama en la Casa Blanca frente al balance desastrozo de la presidencia de Georges Bush. Una presidencia que termina como una de las más impopulares de su historia, más impopular incluso que la de Richard Nixon, que fue obligado de renunciar sobre el escándalo Watergate.
En su presidencia, Georges Bush perdió el capital de simpatía hacia Estados Unidos provocado por los ataques suicidas del 11 de septiembre de 2001 y dañó profundamente la imagen de estados Unidos como potencia a la cabeza del sistema internacional, lo que permitió el acceso a un mundo multipolar. Los perdió con el uso abierto de la tortura, con el uso de un campo de concentración como Guantánamo, con la impopular guerra en Irak, donde nunca se descubrieron las armas de destrucción masiva que la habían justificado. Con los fracasos en la crítica guerra en Afganistán.
Con fallas en Estados Unidos mismos como la insuficiente reacción del gobierno frente al desastre provocado por Katrina en New Orleans. Con una presidencia que termina con la peor crisis económica desde la gran depresion de los años 1930, provocada por la exhacerbación de políticas neoliberales de laisser faire.
En ese contexto, los desafíos para la presidencia de Barack Obama son tan enormes como las esperanzas que suscita. La capacidad retórica de Obama será fundamental para poder pasar a través de un mandato que estará lleno de complejidades y desilusiones.
En tercer lugar, todo indica que la presidencia de Barack Obama estará marcada por un retorno a una política realista y de juegos de poderes y negociaciones en la política estadounidense. Se ha rodeado de un equipo con gran capacidad, incluso con sus adversarios, nombrando incluso a republicanos en ministerios importantes y pasando según los observadores de ser un idealista durante la campaña electoral a ser un pragmático realista que juega en la política de Washington, negociando con el congreso para que acepte sus propuestas.
En el campo interno, está claro que bajo su presidencia, Washington volverá a una politica de mayor intervención en la economía, planteando como una oportunidad la crisis energetica y colocando el cambio climático como un tema importante.
Comenzará su presidencia tratando de hacer adoptar por el Congreso, de mayoría demócrata un plan de reactivación económica que comprende inversiones en las infraestructuras, de creacion de más de dos millones de empleos, rebajas de impuestos y el desarrollo de una política de implementación de nuevas tecnologías y de investigación de fuentes de energia alternativas.
También se plantea que pueda tener exito donde fracasó Bill Clinton, vale decir reformar el sistema de salud, al que más de 40 millones de estadounidenses no tienen acceso. Su desafio será de transformar el capital de popularidad en apoyo de las estructuras del sistema político en apoyo a su proyecto para enfrentar la recesion y reactivar la economía estadounidense.
En política internacional, todos consideran que Washington aplicará una política realista y volverá a preocuparse de América latina, aunque sus proncipales desafios seguirán planteandose en otras regiones.
Por un lado Barack Obama ha prometido retirar las tropas estadounidenses de Irak, terminando con la ocupación de ese país pero promete asegurar que Washington siga controlando ese país, que es una de las fuentes importantes de petróleo.  Para salir de Irak gracias a una política no partidista,  mantuvo en el poder al jefe del Pentágono de la presidencia de Georges Bush.
Está claro que su política no es pacifista porque se plantea trasladar la llamada guerra contra el terrorismo a Afganistán, llevando tropas reaccionando frente a una situación que es cada vez peor. La importancia de la diplomacia y de lo que Hilary Clinton llamó una política inteligente son fundamentales.
Existe consenso que la política estadounidense en la región del medio oriente ha sido un fracaso, pero Obama no tiene alternativas especiales. No sólo la política estadounidense bajo Bush no ha logrado fortalecer el gobierno de Amid Karzai, sino que los jefes de guerra siguen siendo muy poderosos. No solo Oussama Bin Laden no ha sido encontrado, sino que Paquistan ha sido desestabilizado y las realciones con Iran han empeorado. Obama se plantea dialogar con Iran y ello puede llevar a una distension en la region sobre todo en cuanto al conflicto israelo palestino.
El Estado de Israel anunció ayer uncese al fuego tan unilateral como la agresuón que comenzó hace 3 semanas. Más de mil muertos mas tarde y luego de una ofensiva que ha sido denunciada mundialmente, mientras Barack Obama guardó silencio, está claro que con Hilary Clinton como ministro de relaciones exteriores, la política favorable a Israel no variará. 
Aunque Bush señaló en su último discurso que su país no ha sido atacado nuevamente desde el 11 de septiembre de 2001, ello no significa una victoria de la llamada guerra contra el terrorismo. El prestigio de Estados Unidos nunca ha sido tan bajo y otro de los desafios de Obama es cumplir su promesa de cerrar el campo de detención en Guantánamo.
La presidencia de Obama ya ha obtenido una mejor imagen de Washington en el mundo y su eleccion y su presidencia son el hecho más mediatizado del siglo. Pero muchos observadoress consideran que el peso de Estados Unidos en el mundo no puede sino bajar, haga lo haga Obama. El surgimiento de nuevas potencias como India y China por su gran peso demográfico ademas del reforzamiento del peso específico de Europa, plantean un mundo crecientemente multilateral que en las condiciones de la recesión económica en que se encuentran estados Unidos cuestionan su poderio como pais a la cabeza del sistema internacional.
Todos los observadores señalan que el enfoque político de Obama en política internacional estará centrado en  una política realista y una política y de multilateralismo, a diferencia de la política de Bush. Obama se plantea conversar con los enemigos, como con Iran, en lugar de estar centrada en una política de agresión y de unilateralismo. La designación de Hilary Clinton, su rival en la campaña para la selección del candidato presidencial del partido democrático refleja un estil que los observadores atribuyen a su admiración por Abraham Lincoln. La eleccion de Hilary Clinton como su ministro de relaciones exteriores, le permite fortalecer la unidad del partido democráta, cuyo establishment esta dominado por el Clan Clinton y establecer una política exterior previsible y en continuidad con las posiciones del partido demócrata.
Según los observadores, luego de que Washington tuvo una política militar hacia América latina y limitada a su apoyo a Colombia, y de desestabilización de gobiernos progresistas como Venezuela o Bolivia, Obama tendrá una política latinoamericana de diálogo.
En algunos sectores se rumorea que terminará el bloqueo estadounidense contra Cuba, o por lo menos que levantará una serie de medidas que permitirían una política de apertura. También se estima que tendrá una política de apertura hacia otros países latinoamericanos como Bolivia, Venezuela y Nicaragua y que abandonará el interés por la guerra contra el narcotráfico, planteando exigencias mayores de respeto de los derechos humanos de parte de Colombia. Pero fuera del enfasis en una política multilateral y de apertura hacia gobiernos enemigos, muchos coinciden, entre otros, Rob Munks, el editor en Estados Unidos del Jane's Information Group. "muchos cambios en las políticas hacia América Latina van a ser más de presentación que de substancia."
El principal argumento sobre esto son los “president men” Las personas clave del equipo de política exterior son el Vicepresidente Joe Biden (que fue el Senador Demócrata que, como Presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado, apoyó más activamente la invasión y ocupación de Irak); la Ministra de Asuntos Exteriores (Hilary Clinton), que se caracterizó en el Senado por su dureza en apoyo de la utilización de la fuerza militar como instrumento de política exterior, pidiendo incluso la “aniquilación nuclear” de Irán, en caso de que este país atacara Israel; el asesor principal en Seguridad Nacional al Presidente, el general James C. Jones, antiguo jefe de la Organizacion del Tratado del Atlantico Norte, la OTAN y promotor de la disgregación de la antigua Yugoslavia; el Ministro de Defensa, es Robert Gates, que fue Ministro de Defensa de Bush; el embajador de EE.UU. en las Naciones Unidas, es Susan Rice, que fue una de las voces dentro del partido Demócrata que apoyó más el mito de que Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva. Se trata por lo tanto de un equipo que estará marcado por la continuidad de la politica exterior estadounidense.
La llegada a la presidencia de Barack Obama, es indudablemente un hecho historico de importancia capital para Estados Unidos. Su popularidad internacional refleja el poderio que conservan Estados Unidos en el mundo, proncipalmente a nivel de las informaciones. Sin embargo, las esperanzas centradas en Obama deben ser puestas en perspectiva en lo que respecta a la política exterior estadounidense. Luego de la presidencia de Bush, la politica exterior estadounidense no puede ser peor. Confrontado a la peor reesion desde los años 1930 y con desafios en oreas regiones del mundo, es dificil que los cambios en la politica exterior estadounidense hacia América latina sean algo mas que elementos simbólicos, pero no más profundos.

 

 Las preparaciones del presupuesto de Harper y los dilemas del Partido Liberal de Canadá


La política canadiense será bastante movida este año y dependerá en parte de lo que haga el nuevo presidente Barack Obama. El 26 de enero próximo el ministro de finanzas Jim Flaherty debe presentar el presupuesto del gobierno del primer ministro Stephen Harper para enfrentar la crisis económica que ha comenzado ya a afectar de manera importante el Canadá. Los analistas consideran que Canadá ya está en recesión y los efectos económicos y sociales son importantes.
Aunque el sistema bancario canadiense fue menos afectado que el de Estados Unidos con los abusos del mercado de las llamadas subprimes y la bola hipotecaria, la caída del valor de la bolsa en más del 40% ha afectado los fondos de jubilación de miles de canadienses, haciendo que varios deban postergar su jubilación o que queden en situación de pobreza. Por otro lado, a pesar del apoyo al sector financiero, las inversiones han disminuido y la confianza ha bajado lo que se traduce en disminución de la actividad económica.
Los efectos en Canadá de la recesión en Estados Unidos es principalmente la caída de la demanda para las exportaciones, con lo que la balanza comercial canadiense se ha venido abajo. Los Estados Unidos son el principal mercado para las exportaciones canadienses, más del 80% de sus exportaciones. La caída de las exportaciones ya ha comenzado a producir cierres de empresas y aumentado la cesantía.
Aunque todos las regiones se verán afectada por la recesión en Estados Unidos, por la diversidad geográfica de Canadá, la crisis afectará de manera diferente las regiones por su diversidad industrial, como es la industria forestal en Quebec, o la industria automotriz en Ontario o incluso de la provincia de Alberta, por la caída a menos de 40 dólares del precio del petróleo, luego de alcanzar un dólar cuarenta hace unas semanas.
Frente a la crisis el gobierno conservador y los gobiernos provinciales han decidido abandonar el dogma del déficit cero propia de la era neoliberal. La crisis ha replanteado que el Estado es el único que puede invertir para moderar los efectos de la recesión y asegurar que esta sea menos larga.
El gobierno federal, luego de prometer en la campaña electoral que no habría déficit y que Stephen Dion era alarmista al hablar de la recesión, el primer ministro Harper declara abiertamente que el déficit esperado en el presupuesto del ministro de finanzas Jim Flaherty será de por lo menos 30 mil millones de dólares. Por cálculo político Harper parece haber abandonado sus políticas de conservadurismo fiscal, aunque ellas se manifiestan todavía por su intención de bajar los impuestos.
Por todo ello el presupuesto que plantee el ministro de finanzas Jim Flaherty el 26 de enero próximo es importante porque puede efectivamente moderar los efectos de la recesión y asegurar la reactivación económica.
La dimensión política es también importante. Como el gobierno conservador de Stephen Harper sigue siendo minoritario, aunque aumentó su votación en las últimas elecciones, se juega la sobrevida en un voto sobre el presupuesto si la oposición se une para derrocarlo.
Como se recordará, Harper consiguió en diciembre una prorrogación de la sesión parlamentaria anterior, de parte de la gobernadora general de Canadá, Michaelle Jean, cuando la oposición,  amenazó con formar una coalición liberal NPD apoyada por el bloque quebequense, hiciera caer el recién reelegido gobierno conservador, en reacción al anuncio económico presentado por el gobierno. La coalición sugirió formalmente a la gobernadora general que se formara un gobierno de coalición, sin elecciones, para evitar que los canadienses fueran nuevamente a las elecciones después de sólo unas semanas.
Las causas esgrimidas en ese entonces por la coalición fueron no sólo porque Harper trató de ahogarles eliminando el financiamiento de los partidos por cada voto emitido en las elecciones, sino porque además no proponía nada para contrarrestar los efectos de la recesión. Algunos observadores esperan que reviva la coalición.
No se sabe aún si efectivamente los liberales dirigidos ahora por Michael Ignatief apoyaran el presupuesto conservador o harán revivir la coalición. Las encuestas indican que los liberales tienen más apoyo de los electores que los conservadores.
En lugar de hablar claramente de sus intenciones Harper solo ha dado indicaciones generales. Si se analizan las últimas declaraciones de Harper y sus ministros y la reunión del gobierno federal con los ministros provinciales el viernes pasado, una medida clara del próximo presupuesto tendrá medidas es la inversión en infraestructuras. Las provincias y las municipalidades entregaron una larga lista y exigieron que el gobierno federal no sólo diga que va a invertir en infraestructuras sino que además lo haga rápido y evite la burocracia que le caracteriza, porque anuncios hechos hace un año, todavía no se concretizan. La duda es el monto que dedicará a las infraestructuras.
También se espera que haya cambios en el seguro de empleo, y que existan planes de formación para que los trabajadores puedan prepararse para a otros empleos. Tampoco se sabe aún cuales serán los montos, además que las consultas realizadas por el ministro de finanzas Jim Flaherty fueron sobretodo con los sectores empresariales, por lo que los sindicatos tampoco saben las propuestas concretas.
El punto más conflictivo es que los conservadores, contra la opinión de todos los observadores, e incluso sus partidarios, insisten en proponer bajar los impuestos para la clase media. Muchos insisten en que la naturaleza de la recesión en Canadá es completamente distinta de la que existe en Estados Unidos y que si en Canadá se bajan los impuestos, sobre todo para la clase media, esto no se traducirá en aumento del consumo sino que en el aumento del ahorro, por lo que no habrá efectos contra la recesión. No es la gente que tienen trabajos o que cuentan ya con ingresos la que se debe ayudarse sino que los que se quedan cesantes y que no pagan impuestos. Michael Ignatief ha planteado que es una condición de su apoyo el que en el presupuesto se ayude la gente que lo necesita.
 Todo indica sin embargo que los liberales de Michael Ignatief están en un grave dilema, porque deben apoyar el presupuesto para no aparecer contrarrestando los esfuerzos del gobierno Harper, en el caso de que se vaya a elecciones, pero tampoco puede caer en la trampa en que cayó Stephen Dion y aparecer débil dandole la posibilidad a Stephen Harper de elegir el momento para ir a elecciones. Los próximos días de la política canadiense, serán bastante movidos.

 


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 Columna 2009 de Marcelo Solervicens Minimize

El nuevo ataque de Israel contra los Palestinos

 

 


El 3 de enero el Tsahal, el ejército del Estado de Israel ha comenzado un ataque terrestre contra los palestinos en la banda de Gaza. Luego de iniciar bombardeos el 27 de diciembre que han provocado más de 450 muertos palestinos, el Tsahal quiere parar definitivamente el lanzamiento de cohetes artesanales del partido Hamas